Llamados a ser santos

Llamados a ser santos
“Todos estamos llamados a la santidad, y sólo los santos pueden renovar la humanidad.” (San Juan Pablo II).
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jueves, 23 de julio de 2009

Oremos por Honduras


Desde este blog pido nuevamente una oración por el pueblo de Honduras que esta pasando por momentos sumamente delicados y difíciles, y recuerdo algunas palabras del Siervo de Dios Juan Pablo II durante su visita apostólica en 1983 allí donde “ el nombre de la Virgen de Suyapa tiene sabor de misericordia”,

y “..y os asegura siempre su afecto maternal, su intercesión poderosa, su presencia en todas vuestras necesidades, su aliento en las dificultades. Ella, la “pobre del Señor” (cf. Lumen Gentium, 55), está cerca de los más pobres, de los que más sufren, sosteniéndolos y confortándolos con su ejemplo”.
Que Ella os aliente en ese camino, como yo también os animo”.



Y así se despedía el 8 de marzo de 1983:
“Deseo a este noble país un continuo progreso económico, social, cultural, moral y espiritual; para que toda la población pueda vivir en una atmósfera de libertad, de confianza, de justicia y de paz. ¡Dios esté con vosotros y os bendiga, como yo os bendigo de corazón!.”

Un abrazo a todos los hondureños que buscan la paz, la justicia y la verdad.

lunes, 6 de julio de 2009

Oración por Honduras


Por mis amigos en Honduras
y muy especialmente por ti Sandra y todos los tuyos.
“Ave, llena de gracia,
bendita entre las mujeres,
Madre de Dios y Madre nuestra,
Santa Virgen María
Te encomiendo todos los países de esta área geográfica.
Haz que conserven, como el tesoro más precioso,
la fe en Jesucristo, el amor a ti, la fidelidad a la Iglesia.

Ayúdales a conseguir, por caminos pacíficos, el cese de tantas injusticias, el compromiso en favor del que más sufre, el respeto y promoción de la dignidad humana y espiritual de todos sus hijos.
Tú que eres la Madre de la paz, haz que cesen las luchas, que acaben para siempre los odios, que no se reiteren las muertes violentas. Tú que eres Madre, enjuga las lágrimas de los que lloran, de los que han perdido a sus seres queridos, de los exiliados y lejanos de su hogar; haz que quienes pueden, procuren el pan de cada día, la cultura, el trabajo digno.

Bendice a los Pastores de la Iglesia, a los sacerdotes, a los diáconos, a los religiosos y religiosas, a los seminaristas, catequistas, laicos apóstoles y delegados de la Palabra. Que con su testimonio de fe y de amor sean constructores de esa Iglesia de la que tú eres Madre.

Bendice a las familias, para que sean hogares cristianos donde se respete la vida que nace, la fidelidad del matrimonio, la educación integral de los hijos, abierta a la consagración a Dios. Te encomiendo los valores de los jóvenes de estos pueblos; haz que encuentren en Cristo el modelo de entrega generosa a los demás; fomenta en sus corazones el deseo de una consagración total al servicio del Evangelio.

Señora de América,
Virgen pobre y sencilla,
Madre amable y bondadosa,
tú que eres motivo de esperanza y de consuelo,
ven con nosotros a caminar,
para que juntos alcancemos la libertad verdadera
en el Espíritu que te cubrió con su sombra;
en Cristo que nació de tus entrañas maternas;
en el Padre que te amó y te eligió
como primicia de la nueva humanidad.
Amén.

sábado, 8 de marzo de 2008

Juan Pablo II y Honduras - 25 años


Dentro del marco de su viaje apostólico a America Central, el 8 de marzo de 1983 Juan Pablo II llegaba al aeropuerto de Toncontín-Tegucigalpa en Honduras, besaba la tierra del país más pobre de Centroamérica y agradecia la afectuosa acogida. Quería “testimoniar también alli, que Jesús es el Señor, el que ha resucitado de la muerte para dar la vida a todos los hombres”.

La población mas humilde de Centroamérica se habia echado a las calles para darle una calurosa bienvenida.” "Aquí, el Papa", dijeron, "recibirá el homenaje más impresionante y más hondo de todo el viaje". Y Tegucigalpa se transformó en una gran fiesta en un pais, donde la iglesia católica advirtió aún recientemente, que la corrupción debilita la confianza en las instituciones y provoca desigualdad, donde el 80% de la población vive bajo la linea de la pobreza. Una realidad muy cruel, que no habrá sido mejor entonces y que seguramente Juan Pablo II habrá tenido muy en cuenta, por eso sus mensajes fueron estrictamente religiosos, con excepción del mensaje que dirigió a los obreros de San Pedro Sula (a 180 kms al norte de Tegucigalpa, y que es considerada el principal polo de desarrollo en Honduras).

Desde el Santuario de Nuestra Señora de Suyapa en Tegucigalpa les habló de nuestra madre común Maria y recordó los diferentes nombres con que se la invoca en los países que visitaba durante este viaje: En Panamá con el nombre de la Asunción: en Costa Rica, Nuestra Señora de los Angeles; En Nicaragua, la Purísima; en El Salvador como Reina de la Paz; en Guatemala se venera su Asunción gloriosa; Belice ha sido consagrada a la Madre de Guadalupe y Haití venera a Nuestra Señora del Perpetuo Socorro. “María, madre de los discípulos de Cristo, de todos los hombres….en Ella se realiza plenamente el Evangelio….en Ella tenemos el modelo de un amor sin fronteras…..Ella tambien es la “Mujer nueva”, mujer, esposa, madre…. En en el Santuario concluyó su homilía con una corta oración :

Señora de América, Virgen pobre y sencilla, Madre amable y bondadosa, tú que eres motivo de esperanza y consuelo, ven con nosotros a caminar, para que juntos alcancemos la libertad verdadera en el Espíritu que te cubrió con su sombra; En Cristo que nació de tus entrañas maternas; en el Padre que te amó y te eligió como primicia de la nueva humanidad. Amén

En su mensaje a todos los obreros de América Central, Belice y Haití en San Pedro Sula, compartió con ellos algunas reflexiones sobre su trabajo y dignidad, a la luz de la enseñanza de la Iglesia. Les habló del respeto y la dignidad que todo trabajador merece y debe garantizársele, de las condiciones injustas, y de los sistemas que deberían desarrollarse para mejorarlas, ante todo mediante un justo salario. También hablo de analfabetismo y del desempleo, que es una lacra de nuestro mundo. Pero les exhortó que no deberían detenerse sólo en el bienestar material, sino abrirse a Dios, a acoger y seguir su enseñanza y los ejemplo de Cristo.

En su encuentro con los delegados de la Palabra les invito a meditar juntos sobre la función del predicador de la Palabra y del catequista, recordando siempre que hay un “sembrador” que “siembra la Palabra”. Ese primer “sembrador” es Jesus. Todo predicador ha de recordar siempre que la Palabra que predicamos no es nuestra. No nos predicamos a “nosotros mismos”, sino “a Jesucristo” y éste “crucificado”…..sea pues la Biblia, la Palabra de Dios, vuestra lectura continua.."

Habia concluido una intensa y “emocionada jornada eclesial” y se llevaba un “gratísimo recuerdo de Honduras, por la cordialidad de sus gentes y por su religiosidad, que he apreciado de tantas formas”
Deseo a este noble país un continuo progreso económico, social, cultural, moral y espiritual; para que toda la población pueda vivir en una atmósfera de libertad, de confianza, de justicia y de paz.
¡Dios esté con vosotros y os bendiga, como yo os bendigo de corazón!”

Partia hacia Guatemala, donde pasaria la noche, para salir al dia siguiente hacia Belice y Haití, la última etapa de una “triunfante y contradictoria gira centroamericana