Llamados a ser santos

Llamados a ser santos
“Todos estamos llamados a la santidad, y sólo los santos pueden renovar la humanidad.” (San Juan Pablo II).

jueves, 9 de octubre de 2008

Sinodo de Obispos 2 Dziwisz

“La Palabra de Dios en la vida y en la misión de la Iglesia”

Extracto de la intervención del cardenal Stanislaw Dziwisz en el Aula del Sínodo:

“Parece que a veces los candidatos al sacerdocio tratan el texto de la Sagrada Escritura más bien como un objeto de estudio, sin tener en cuenta su dimensión espiritual. La Escritura no es para ellos la Palabra de su vida. No permite que salga de la Escritura la fuerza de la Palabra capaz de cambiar al ser humano, de convertirlo. Tenemos que volver a pensar el papel de la Palabra de Dios en la formación del seminarista, y por tanto, en la formación permanente de los sacerdotes. (...) El Pueblo de Dios tiene necesidad de sacerdotes apasionados de la Palabra y del servicio.
Esta es una de las condiciones indispensables de la nueva evangelización que tanto le preocupaban al Siervo de Dios Juan Pablo II”.

Sinodo de Obispos 1


El domingo 5 de octubre fue inaugurada la duodécima Asamblea General Ordinaria del Sínodo de los Obispos, con una concelebración eucarística presidida por el Santo Padre Benedicto XVI en San Pablo Extramuros, la Basílica dedicada al “Apostol de las gentes”, el primero en llevar el Evangelio a las regiones de Asia Menor y Europa. La Asamblea, de la cual participan obispos de todo el mundo tendrá una duración de tres semanas y el tema a abordar es : “La Palabra de Dios en la vida y en la misión de la Iglesia”.
El Instrumentum laboris se compone de tres partes: la primera se concentra sobre la identidad de la Palabra de Dios según la fe de la Iglesia; la segunda considera la Palabra de Dios en la vida de la Iglesia; la tercera reflexiona sobre la Palabra de Dios en la misión de la Iglesia.
“El objetivo primario del Sínodo es dedicarse al tema de la Palabra con la cual «Dios invisible (cf. Col 1, 15; 1 Tim 1, 17) movido de amor, habla a los hombres como amigos (cf. Ex 33, 11; Jn 15, 14-15), trata con ellos (cf. Ba 3, 38) para invitarlos y recibirlos en su compañía» (DV 2). .. el Sínodo se propone, entre sus objetivos, clarificar mayormente aquellos aspectos fundamentales de la verdad sobre la Revelación, como: la Palabra de Dios, la fe, la Tradición, la Biblia, el Magisterio, que garantizan y mueven a un válido y eficaz camino de fe; la estimulación del amor profundo por la Sagrada Escritura, pues «los fieles han de tener fácil acceso» a ella (cf. DV 22), relevando la unidad entre el pan de la Palabra y del Cuerpo de Cristo, para nutrir plenamente la vida de los cristianos[2].” Sinodo de Obispos –XII Asamblea General Ordinaria

Que es un Sinodo de Obispos?
El Sínodo de los Obispos fue instituido por Pablo VI con el Motu Proprio Apostolica sollicitudo
el 15 de septiembre de 1965. Pablo VI dio la definición de Sínodo de los Obispos en el Angelus del domingo 22 de septiembre de 1974: "Es una institución eclesiástica que nosotros, interrogando los signos de los tiempos y, aún más, acercándonos a la interpretación profunda de los designios divinos y de la constitución de la Iglesia Católica, hemos establecido después del Concilio Vaticano II, para favorecer la unión y la colaboración de los Obispos de todo el mundo con la Santa Sede, a través de un estudio común de las condiciones de la Iglesia y la búsqueda de soluciones correspondientes a las cuestiones relacionadas a su misión. No es un Concilio, no es un Parlamento, sino un Sínodo de naturaleza especial".

Despues del Angelus el Santo Padre informó que por la tarde y por una iniciativa de la RAI (TV italiana) se podrá ver y escuchar un programa titulado “La Biblia dia y noche” que consiste en la lectura continua de la Biblia completa, que se emitirá por televisión con una duración de siete días y seis noches a partir del próximo sábado 11 de octubre. La sede es la basílica romana de la Santa Cruz de Jerusalén y participaran aproximadamente 1.200 lectores de 50 países, seleccionados con criterio ecuménico y otros inscriptos voluntarios. El programa comenzará con la lectura del primer capitulo del Libro del Génesis.

miércoles, 8 de octubre de 2008

Stanislaw Dziwisz - un dia de octubre


Así describe en sus memorias el cardenal Stanislaw Dziwisz , como el sabe hacerlo en lenguaje directo y sencillo dos momentos inolvidables, memorables, únicos de su vida, ocurridos un día de octubre. El 8 de octubre de 1966: Nada mas llegar ante su presencia, el arzobispo me miro fijamente y me dijo: «Vendrás conmigo. Aquí podrás continuar tus estudios y me ayudarás». Pregunté «Cuando?» Me respondió: «Puedes incorporarte hoy mismo». Se volvió hacia la ventana y se dió cuenta que ya era de noche: «Habla con el portero para que te enseñe tu habitación». Y yo: «Vendré mañana». Me vió salir con una cierta curiosidad, pero me di cuenta que sonreía. El memorable 16 de octubre de 1978: “Yo estaba en la Plaza San Pedro, cerca de la entrada de la basílica. Fue allí donde oì al cardenal Pericle Felici anunciar el nombre del nuevo Papa. ¡Era mi obispo! El corazón me daba brincos de alegría, por supuesto, pero me sentía como bloqueado, petrificado. Pensé para mis adentros: «¡Ha sucedido!». Ha sucedido lo que nadie creía que podía suceder…. Y las puertas del conclave finalmente se abrieron…el Santo Padre ya estaba cenando con todos los miembros del Sacro Colegio. Cuando entré, el cardenal camarlengo Jean Villot se puso de pie y sonriendo me presentó al nuevo Papa… Fue un encuentro muy sencillo, pero para mí, de una emoción extraordinaria. El me miraba, como buscando comprender como reaccionaria viéndolo vestido así. No decía nada, y sin embargo me hablaba con aquella mirada suya que te penetraba. Estaba ante el pastor de la Iglesia universal, el Papa, y en aquel momento comprendí definitivamente que no era mas el cardenal Karol Wojtyla sino Juan Pablo II, el sucesor de Pedro….” (de Stanislaw Dziwisz : Una vida con Karol – Conversaciones con Gian Franco Svidercoschi)

lunes, 6 de octubre de 2008

Ser santo - Canonización de Josemaría Escrivá de Balaguer

“¿Quieres de verdad ser santo?”- Cumple el pequeño deber de cada momento: haz lo que debes y está en lo que haces. (Camino, 815)

El 6 de octubre de 2002, en una Plaza San Pedro abarrotada de miembros de la Obra y amigos de todo el mundo, tuvo lugar la solemne ceremonia de canonización de San Josemaría Escrivá de Balaguer, fundador del Opus Dei, un santo de hoy, “el santo de lo ordinario”, del valor de lo sencillo, no de lo fácil - “La vida habitual de un cristiano que tiene fe, cuando trabaja o descansa, cuando reza o cuando duerme, en todo momento, es una vida en la que Dios siempre está presente" (Meditaciones, 3 de marzo de 1954).
Fue una semana de emotivos encuentros y recuerdos, que había comenzado oficialmente el 3 de octubre con la exposición para la veneración de las reliquias del beato Josemaria y concluiría el 10 con dos días de Misas en acción de gracias, la última oficiada por Mons. Javier Echeverría, Prelado del Opus Dei desde 1994. A su término el sagrado cuerpo del nuevo santo fue trasladado a la preciosa pequeña iglesia prelaticia de Santa Maria de la Paz (Viale Bruno Buozzi, 75).

Desde afuera celebro el aniversario y comparto con mis amigos algunas palabras del Santo Padre Juan Pablo II en la homilía de la Misa de canonización:

“Josemaría Escrivá comprendió más claramente que la misión de los bautizados consiste en elevar la cruz de Cristo sobre toda realidad humana y sintió surgir de su interior la apasionante llamada a evangelizar todos los ambientes…. invitación que se extiende hoy a todos nosotros”… “sus enseñanzas son actuales y urgentes” y “el creyente, en virtud del bautismo, que lo incorpora a Cristo, está llamado a entablar con el Señor una relación ininterrumpida y vital. Está llamado a ser santo y a colaborar en la salvación de la humanidad”. "Rema mar adentro -nos dice el divino Maestro- y echad las redes para la pesca" (Lc 5, 4)…... Pero para cumplir una misión tan ardua hace falta un incesante crecimiento interior alimentado por la oración. San Josemaría fue un maestro en la práctica de la oración, que consideraba una extraordinaria "arma" para redimir al mundo. Recomendaba siempre: "Primero, oración; después, expiación; en tercer lugar, muy "en tercer lugar", acción" (Camino, n. 82). No es una paradoja, sino una verdad perenne: la fecundidad del apostolado reside, ante todo, en la oración y en una vida sacramental intensa y constante. Este es, en el fondo, el secreto de la santidad y del verdadero éxito de los santos”.

Y el Santo Padre lo reiteraba al dia siguiente 7 de octubre – la fiesta de la Virgen del Rosario - en su discurso a los peregrinos que habían participado en la canonización, “ “San Josemaría fue elegido por el Señor para anunciar la llamada universal a la santidad y para indicar que la vida de todos los días, las actividades comunes, son camino de santificación. Se podría decir que fue el santo de lo ordinario. En efecto, estaba convencido de que, para quien vive en una perspectiva de fe, todo ofrece ocasión de un encuentro con Dios, todo se convierte en estímulo para la oración. La vida diaria, vista así, revela una grandeza insospechada. La santidad está realmente al alcance de todos”.


Ser santo! Una meta tan cara a Juan Pablo II


Invito leer


Y mis entradas anteriores:


miércoles, 1 de octubre de 2008

Santa Teresa de Lisieux o del Niño Jesús



Hoy es la fiesta de Santa Teresa de Lisieux o del Niño Jesús.


Teresa Martín (Santa Teresa del Niño Jesús - carmelita descalza de Lisieux) nació en la ciudad francesa de Alençon, el 2 de enero de 1873, sus ejemplares padres Luis Martin y Acelia María Guerin, serán proclamados beatos el domingo 19 de octubre de este año 2008 en la Basílica de Lisieux.




Teresita murió en 1897, y en 1925 el Papa Pío XI la canonizó, y la proclamaría después patrona universal de las misiones. La llamó «la estrella de mi pontificado», y definió como «un huracán de gloria» el movimiento universal de afecto y devoción que acompañó a esta joven carmelita.

Santa Teresa de la orden de las Carmelitas Descalzas, “una santa que resplandece entre los pequeños, a los que han sido revelados de manera muy especial los secretos del Reino” fue proclamada "Doctora de la Iglesia" por el Papa Juan Pablo II el 19 de Octubre de 1997, Jornada Mundial de las Misiones.



“Deseaba ardientemente ser misionera decía el Santo Padre Juan Pablo II ese dia en su homilia .. y lo fue, hasta el punto de que pudo ser proclamada patrona de las misiones. Jesús mismo le mostró de qué modo podía vivir esa vocación: practicando en plenitud el mandamiento del amor, se introduciría en el corazón mismo de la misión de la Iglesia, sosteniendo con la fuerza misteriosa de la oración y de la comunión a los heraldos del Evangelio. Así, ella realizó lo que subrayó el concilio Vaticano II, cuando enseñó que la Iglesia, por su naturaleza, es misionera (cf. Ad gentes, 2). No sólo los que escogen la vida misionera, sino también todos los bautizados, de alguna manera, son enviados ad gentes. Por eso, he querido escoger este domingo misionero para proclamar Doctora de la Iglesia universal a santa Teresa del Niño Jesús y de la Santa Faz: una mujer, una joven y una contemplativa”.


Invito visitar: Santa Teresa del Niño Jesús – sitio muy completo

Y mi entrada anterior «Divini Amoris Scientia»

Carta a los ancianos (2) Oración



Concédenos, Señor de la vida, la gracia de tomar conciencia lúcida de ello y de saborear como un don, rico de ulteriores promesas, todos los momentos de nuestra vida.


Haz que acojamos con amor tu voluntad, poniéndonos cada día en tus manos misericordiosas.Cuando venga el momento del “ paso ” definitivo, concédenos afrontarlo con ánimo sereno, sin pesadumbre por lo que dejemos.


Porque al encontrarte a Ti, después de haberte buscado tanto, nos encontraremos con todo valor auténtico experimentado aquí en la tierra, junto a quienes nos han precedido en el signo de la fe y de la esperanza.


Y tú, María, Madre de la humanidad peregrina, ruega por nosotros “ ahora y en la hora de nuestra muerte ”. Manténnos siempre muy unidos a Jesús, tu Hijo amado y hermano nuestro, Señor de la vida y de la gloria.


¡Amén!


Carta del Santo Padre Juan Pablo II a los ancianos (Oración)
Vaticano, 1 de octubre de 1999

Carta a los ancianos (1)

“ Dios mío, me has instruido desde mi juventud, y hasta hoy relato tus maravillas, ahora, en la vejez y las canas, no me abandones, Dios mío, hasta que describa tu brazo a la nueva generación, tus proezas y tus victorias excelsas ” (Sal 71[70], 17-


El 1 de octubre de 1999 en el Año Internacional de los Ancianos declarado por la ONU, el Santo Padre Juan Pablo II, daba a conocer su Carta a los ancianos.


Si bien en partes escrita en tono personal, como en confidencia, dice Juan Domínguez en Aceprensa que la carta “es sobre todo una enseñanza sobre el valor de una vejez bien vivida, "época privilegiada de la sabiduría que generalmente es fruto de la experiencia"…una etapa de la vida con sentido propio, pues "cada edad tiene su belleza y sus tareas".


El Santo Padre quiere darle un profundo sentido de himno a la vida a la Carta “los años pasan aprisa; el don de la vida, a pesar de la fatiga y el dolor, es demasiado bello y precioso para que nos cansemos de él” cantando con el Salmista “A Él me dirijo “ Dios mío, me has instruido desde mi juventud, y hasta hoy relato tus maravillas, ahora, en la vejez y las canas, no me abandones, Dios mío, hasta que describa tu brazo a la nueva generación, tus proezas y tus victorias excelsas ” (Sal 71[70], 17-18)”
Por otro lado es conciente de las vicisitudes de las cuales han sido testigo :”Al dirigirme a los ancianos – decía Juan Pablo II - , sé que hablo a personas y de personas que han realizado un largo recorrido (cf. Sb 4, 13). Hablo a los de mi edad; me resulta fácil, por tanto, buscar una analogía en mi experiencia personal. Nuestra vida, queridos hermanos y hermanas, ha sido inscrita por la Providencia en este siglo XX, que ha recibido una compleja herencia del pasado y ha sido testigo de numerosos y extraordinarios acontecimientos” Acontecimientos que han sacudido al mundo, “ nuestro siglo ha conocido luces y sombras” mucha penumbra en realidad : . odio entre diversas etnias …. pobreza extrema de amplios sectores sociales…discriminación racial y una sistemática violación de los derechos humanos en muchos países… grandes conflictos mundiales…. delirio bélico y terroríficos estragos en los campos de exterminio, auténticos Gólgotas de la época contemporánea…” . No obstante, en su espíritu esperanzador, agrega “Aunque estos recuerdos y estas dolorosas situaciones actuales nos entristecen, no podemos olvidar que nuestro siglo ha visto surgir múltiples aspectos positivos….motivos de esperanza para el tercer milenio” en todos los ordenes de la vida : “la conciencia de los derechos humanos universales … el respeto de las minorías….. La caída de los sistemas totalitarios, como los del Este europeo, el intento de un diálogo interreligioso, el reconocimiento a la dignidad de la mujer, una nueva sensibilidad ecológica…”


“Qué es la vejez? Preguntaba Juan Pablo II “A veces se habla de ella como del otoño de la vida —como ya decía Cicerón (9) —, por analogía con las estaciones del año y la sucesión de los ciclos de la naturaleza….. sin embargo, el hombre se distingue de cualquier otra realidad que lo rodea porque es persona. Plasmado a imagen y semejanza de Dios, es un sujeto consciente y responsable…”


“ Honra a tu padre y a tu madre ” “ Ponte en pie ante las canas y honra el rostro del anciano ” (Lv 19, 32) nos recuerda la Carta, máximas que a veces son tristemente olvidadas por nuestra sociedad.





Y como aun hablando a los ancianos no puede olvidar a los jóvenes les invita a estar al lado de los ancianos, con amor y generosidad y hacer lo posible para que en el entorno familiar se sientan

“ en casa ”.


Hablando del sufrimiento se identifica con los ancianos “Cuando Dios permite nuestro sufrimiento por la enfermedad, la soledad u otras razones relacionadas con la edad avanzada, nos da siempre la gracia y la fuerza para que nos unamos con más amor al sacrifico del Hijo y participemos con más intensidad en su proyecto salvífico. Dejémonos persuadir: ¡Él es Padre, un Padre rico de amor y misericordia!”


Y continúa dándonos ejemplo de entrega, gozo de vivir y esperanza “A pesar de las limitaciones que me han sobrevenido con la edad, conservo el gusto de la vida. Doy gracias al Señor por ello. Es hermoso poderse gastar hasta el final por la causa del Reino de Dio”….”Al mismo tiempo, encuentro una gran paz al pensar en el momento en el que el Señor me llame: ¡de vida a vida!”




“Deslizándome hacia la muerte, desvelo la espera,
Los ojos concentrados en un punto,
En una única resurrección…
¡Oh Dios, sólo Tú puedes
Rescatar nuestros cuerpos de la tierra!”
(Karol Wojtyla: Meditación sobre la muerte, III En el principio, el temor”