Llamados a ser santos

Llamados a ser santos
“Todos estamos llamados a la santidad, y sólo los santos pueden renovar la humanidad.” (Beato Juan Pablo II)

viernes, 19 de junio de 2009

Año sacerdotal 2009/2010 - San Juan Maria Vianney proclamado “Patrono de todos los sacerdotes del mundo”




Con ocasión del 150 aniversario del “dies natalis” de Juan María Vianney, Santo Patrón de todos los párrocos del mundo, el Santo Padre Benedicto XVI ha convocado a un “Año Sacerdotal” que comienza hoy 19 de junio de 2009 y concluirá en la misma solemnidad del Sagrado Corazón de Jesús en 2010, ocasión en la cual se prevé la llegada a Roma de sacerdotes de todo el mundo. Previa apertura el Santo Padre Benedicto XVI acogió las reliquias de san Juan María Vianney, el Santo Cura de Ars que fueron traídas por el Obispo de esta diócesis francesa y dedicó a los sacerdotes una preciosa Carta. La Congregación para el Clero también ha querido acompañar a los sacerdotes del mundo inaugurando una nueva página web.

De la carta del Santo Padre Benedicto XVI a los sacerdotes: “El Sacerdocio es el amor del corazón de Jesús”, repetía con frecuencia el Santo Cura de Ars. “Esta conmovedora expresión” – dice el Santo Padre en su Carta “nos da pie para reconocer con devoción y admiración el inmenso don que suponen los sacerdotes, no sólo para la Iglesia, sino también para la humanidad misma…. a ejemplo de ese “Santo Cura de Ars que supo hacerse presente en todo el territorio de su parroquia….: que enseñaba a sus parroquianos sobre todo con el testimonio de su vida” “No hay necesidad de hablar mucho para orar bien”, les decìa ”sabemos que Jesús está allí, en el sagrario: abrámosle nuestro corazón, alegrémonos de su presencia. Ésta es la mejor oración” Y les persuadía: “Venid a comulgar, hijos míos, venid donde Jesús. Venid a vivir de Él para poder vivir con Él…” Este santo sacerdote que “contemplaba la hostia con amor” les aseguraba a los fieles que “todas las buenas obras juntas no son comparables al Sacrificio de la Misa, porque son obras de hombres, mientras la Santa Misa es obra de Dios” Intentaba también por todos los medios –dice el Santo Padre “que sus parroquianos redescubriesen el significado y la belleza de la Penitencia sacramental, mostrándola como una íntima exigencia de la presencia eucarística. Supo iniciar así un “círculo virtuoso”.y “con su prolongado estar ante el sagrario en la Iglesia, consiguió que los fieles comenzasen a imitarlo, yendo a visitar a Jesús, seguros de que allí encontrarían también a su párroco, disponible para escucharlos y perdonarlos. Al final, una muchedumbre cada vez mayor de penitentes, provenientes de toda Francia, lo retenía en el confesionario hasta 16 horas al día….convirtiendo a Ars en “el gran hospital de las almas”…… En su carta el Santo Padre invita a los sacerdotes que a ejemplo del Cura de Ars se distingan por un vigoroso testimonio evangélico, con su vida y obras y cita a Pablo VI que había observado “El hombre contemporáneo escucha más a gusto a los que dan testimonio que a los que enseñan, o si escucha a los que enseñan, es porque dan testimonio”. El Santo Padre también invita a los sacerdotes en este Año dedicado a ellos “a percibir la nueva primavera que el Espíritu está suscitando en nuestros días en la Iglesia, a la que los Movimientos eclesiales y las nuevas Comunidades han contribuido positivamente” .y “a descubrir mediante el sentido de la fe los múltiples carismas de los laicos”. Termina la carta pidiéndole la Santísima Virgen María que “suscite en cada presbítero un generoso y renovado impulso de los ideales de total donación a Cristo y a la Iglesia que inspiraron el pensamiento y la tarea del Santo Cura de Ars. Con su ferviente vida de oración y su apasionado amor a Jesús crucificado” Pide que “su ejemplo fomente en los sacerdotes el testimonio de unidad con el Obispo, entre ellos y con los laicos, tan necesario hoy como siempre” y “que la fe en el Maestro divino nos de la fuerza para mirar con confianza el futuro” Cristo cuenta con vosotros – les dice a los sacerdotes – “A ejemplo del Santo Cura de Ars, dejaos conquistar por Él y seréis también vosotros, en el mundo de hoy, mensajeros de esperanza, reconciliación y paz”. Recemos por los sacerdotes de nuestras parroquias, de nuestro país, del mundo entero y por nuevas vocaciones.

Invito visitar mi post anterior: San Juan Maria Vianney – el cura de Ars

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