Llamados a ser santos

Llamados a ser santos
“Todos estamos llamados a la santidad, y sólo los santos pueden renovar la humanidad.” (Beato Juan Pablo II)

lunes, 4 de abril de 2011

Cardenal Stanislaw Dziwisz : La santidad de Juan Pablo II : don y deber


El cardenal Stanislaw Dziwisz en su homilía de la Santa Misa celebrada en la Basílica de Nuestra Señora en Cracovia, con ocasión del sexto aniversario de la muerte del Papa expreso que la santidad de Juan Pablo II es un don, pero también un deber, un reto. La santidad de otro hombre no solo debe ser admirada – agrego – sino que debemos ganarla en nuestra vida cotidiana, en nuestro propio entorno.

Resalto además que “Juan Pablo II estaba enamorado y sumergido en Dios y recordó que hace seis años, el 2 de abril de 2005, cuando el Papa Juan Pablo II murió, el mundo entero se detuvo con el pensamiento en su lecho de muerte, inclinado sobre el misterio de su vida y ministerio.

Al hablar de Polonia expreso que “ se sumió en la tristeza al despedir al Santo Padre y agradecerle por su gran contribución creativa a la historia contemporánea de nuestra nación . Los días de su partida y los funerales nos unieron tal como el nos unió en vida con su enseñanza y su actitud abierta a Dios y al hombre…. Al morir nos dimos cuenta que perdimos un punto de referencia fiable.” “Pero al mismo tiempo – agrego – despertó en nosotros la esperanza que se quedaba con nosotros de otra manera en otra dimensión quizás aun más eficaz. Nuestras expectativas se cumplieron y la tristeza se convirtió en alegría profunda esperando la beatificación y canonización. "La confirmación de su santidad, es para nosotros una indicación que el camino hacia Dios que él nos enseñó, es el camino que tenemos que seguir" - agregó el arzobispo de Cracovia.”

Destacó además el Cardenal Dziwisz "Su vida personal y su servicio han sido absolutamente transparentes como pastor, sacerdote, obispo y Papa el vivió, trabajó, amó, habló y escribió a la vista de todo el mundo" - "No había en el hipocresía sino solo verdad y amor a Dios y el hombre… Su vida fue coherente y consistente, desde su juventud….. Su ideal más importante, su gran pasión por Jesucristo. A el se entrego, a su servicio exclusivo vivió todos los días de su vida, de el hablo y escribió con pasión. Por eso viviendo a la luz de Cristo y de su Evangelio pudo convertirse en conductor en el camino de la fe para los demás…. Que su santidad despierte en nosotros el deseo de santidad.”


1 comentario:

Mento dijo...

Juan Pablo II fue en vida para mi la señal en el camino para saber hacia donde guiar mis pasos. En plena adolescencia y con las ideas alborotadas al igual que las hormonas, yo vi en ese señor mayor el espiritu que mi joven cuerpo necesitaba. Le segui y descubri que aquella fuerza que irradiaba era el Espiritu de Dios. Descubri que era Jesucristo y que me llamaba a una gran aventura.
Doy gracias a Dios por manifestarse en mi vida a través del Santo Padre, del Papa de mi juventud, del hombre que con el ejemplo de su vida me acercó al Señor a mi vida.
Y alabo y bendigo a Dios Padre por hacerle Santo, aun queda su santificación, pero mi espiritu me manifiesta que alla en la Gloria del Padre hay un Santo viajero, cuidando de toda nuestras juventudes.