Llamados a ser santos

Llamados a ser santos
“Todos estamos llamados a la santidad, y sólo los santos pueden renovar la humanidad.” (San Juan Pablo II).

viernes, 17 de julio de 2026

Jesus Castellano Cervera : Juan Pablo II y el Carmelo Teresiano – Pequeña reseña cronológica

 


(…)

Varias han sido las ocasiones en las que el Papa mismo ha recordado su vinculación al Carmelo desde su tierna infancia, ya que desde muy niño en su ciudad natal Wadowice, tuvo contactos con  los Carmelitas del Convento dedicado a San José, situado en  una colina, no lejos del centro de la ciudad.

Por orden cronológico, la primera vez que como Papa manifestó públicamente sus lazos con el Carmelo Teresiano fue en su visita a la Pontificia Facultad Teológica del Tersianum. Era 22 de abril de 1979, muy pocos días antes de la celebración del Capítulo General  de los Carmelitas Descalzos. Por ser el Domingo in Albis, el Papa presidio la misa e hizo la visita pastoral a la cercana Basílica de San Pancracio, que es la antigua estación romana de la octava d de Pascua, cuando los neófitos dejaban a los pies del sepulcro del mártir sus vestiduras blancas. De la Basílica paso al Teresianum. En la capilla se canto la Salve Solemne a la Virgen. Y en el Aula Magna tomo la palabra y en un discurso improvisado dijo entre otras coas:  Diría que conozco los Carmelitas Descalzos desde mi infancia. He nacido, como tal vez sabéis en un lugar, en una ciudad Wadowice, donde hay un convento, también famoso, porque un tiempo fue el Superior Prior, el siervo de Dios Padre Rafael Kalinowski. “

De su predilección por el gran místico del Carmelo, San Juan de la Cruz, al que dedico su tesis doctoral en teología, confió en aquella ocasión: “He estudiado a San Juan de la Cruz. Pero debo decir que este estudio, este interés por vuestro gran Doctor San Juan de la Cruz (tengo que decir que le estudiaba mas a el que a Santa Teresa) yo le debo no a un carmelita, sino a un buen amigo laico y, lo que es mas interesante, el laico que encontré no era solo un estudioso que conocía sino uno que practicaba la doctrina de San Juan de la Cruz.”

Más tarde en la autobiografía hizo esta precisión de carácter más personal, que el film sobre Karol Wojtyla ha escenificado. Se trata del encuentro con un famoso laico, sastre de oficio y lector de místicos por afición y vocación, que tanto influyo en su formación espiritual y sobre todo en el conocimiento de San Juan de la Cruz: “Antes de entrar en el seminario, encontré un laico llamado Jan Tyranowski, que era un verdadero místico. Aquel hombre, lo considero un santo que me introdujo en los grandes místicos españoles , especialmente a San Juan de l Cruz,. Incluso antes de entrar en el seminario clandestino, leía las obras de aquel místico”.

Con motivo de la beatificación en Polonia del Carmelita  Descalzo  Alfonso Mazurek, muerto en los campos de concentración, saludó de un modo especial a los Carmelitas y recordó su infancia diciendo. “Como en tiempos de mi juventud e infancia me acuerdo espiritualmente a ese lugar de culto especial a la Bienaventurada Virgen del Monte Carmelo, que ejercitaba una influencia tan grande en la espiritualidad de la tierra de Wadowice. Yo mismo recibí en aquel lugar numerosas gracias de las que hoy expreso mi gratitud al Señor.  Y el escapulario lo llevo todavía hoy, como lo recibido de los Carmelitas de Gorka (la colina del convento) cuando tenía apenas diez años”:

En un discurso improvisado al final de la comida con los Padres Sinodales, al terminar el Primer Sínodo especial de Europa, que coincidía con la fiesta de San Juan de la Cruz y el IV Centenario de su muerte, el 14 de diciembre de 1991, el Papa dijo también con un acento autobiográfico: “Hoy celebramos a San Juan de la Cruz. Es una memoria especial porque coincide con el final de IV Centenario sanjuanista. Por la providencia de Dios yo me he ocupado mucho de San Juan de la Cruz, de su doctrina, de su teología de sus libros. Y pienso que esta doctrina suya, este magisterio que la Iglesia le ha reconocido con el título de Doctor de la Iglesia, es fácil y difícil a la vez. Difícil para entender las experiencias de vida. Y sin estas experiencias vivas, no se entiende a fondo a San Juan de la Cruz ni tampoco se entiende a Santa Teresa… No se entiende la Noche oscura ni las diversas noches oscuras”. 

En múltiples ocasiones ha recordado su devoción personal al Escapulario del Carmen y su ferviente adscripción desde niño la cofradía del Carmen, sobre la que dio su primer testimonio el 23 de noviembre  de 1958, siendo obispo auxiliar de Cracovia: “LLevo siempre el escapulario que he recibido en el día de mi primera comunión de manos del P.Silvestre.”  Lo he recordado en muchas otras ocasiones.

Nuestros hermanos carmelitas polacos nos han recordado algunos episodios que se refieren a sus dos peticiones para entrar en el Carmelo: 1) en 1942 pidio prestadas al P. Provincial de los Carmelitas las Obras de san Juan de la Cruz y pidió el ingreso en el noviciado de Czerna, que no obstante se cerró con motivo de la guerra. En 1945, mientras estudiaba en el seminario mayor de Cracovia, hizo otra petición para ingresar en el Carmelo.  De Papa en 1986, recibidno en su capilla privada a un grupo de carmelitas polacos para la concelebración con motivo del 40 aniversario de su sacerdocio, Juan Pablo II les hizo esta confidencia: “Falto poco para que yo fuera uno de vosotros”.

Esta noticia que se ha repetido en sus biografías, sobre su deseo de hacerse carmelita, ha sido confirmada con este testimonio oficial y personal: “Durante un tiempo tome también en consideración la posibilidad de entrar en el Carmelo. Las dudas fueron resueltas por el Arzobispo Cardenal Sapieha, el cual – según el estilo que tenia – dijo brevemente: Hay que concluir primero lo que se ha comenzado”  Y asi sucedió.

Podemos decir que el Papa ha sido siempre carmelita de corazón por esa vinculación temprana al Carmelo, a la Virgen y a sus santos.

Invito leer el capitulo completo en este enlace 

Como así también Un jornalero de Dios en elCarmelo Teresiano  - El itinerario teresiano del P. Jesús Castellano, escrito por  Aniano Álvarez-Suárez, ocd 

 

No hay comentarios: