Llamados a ser santos

Llamados a ser santos
“Todos estamos llamados a la santidad, y sólo los santos pueden renovar la humanidad.” (San Juan Pablo II).

sábado, 12 de enero de 2013

Dos retratistas de Juan Pablo II


Dos artistas, dos mujeres, dos historias, dos generaciones….

La primera que “conocí” durante la exposición Omaggio a Giovanni Paolo II con ocasión de la ceremonia de beatificación de Juan Pablo II, fué Dina Bellotti. 


Me impactaron algunos retratos en una exposición muy bien lograda, donde se exponía también  muchos bosquejos y borradores de sus obras. Interesante manera de seguir los pasos de una obra de arte, observar los trazos, los gestos, las miradas.  Entre los retratos de Juan Pablo II  creo que el más conocido – quizás el más admirado - es el que se muestra en la imagen de arriba a Juan Pablo II pensativo, atento, concentrado....muy real.



La exposición tuvo lugar entre el 29 de abril y el 8 de mayo de 2011 en la Galleria Agostiniana, en Piazza del Popolo, una galería contigua a la Iglesia Santa Maria del Popolo, de la cual es titular el cardenal Stanislaw Dziwisz.

Dina Bellotti,  su nombre es Bernardina Bianca, nace en Alesandrìa (comuna de Piemonte en Italia) el 2 de octubre de 1912 y fallece en Roma en el 2003.  Entrada de lleno en el mundo artístico a partir de 1935 participa de exposiciones nacionales e internacionales. En 1949 también expone en Buenos Aires.

 En octubre de 1960 Dina se muda a Roma después de haberse casado con el periodista torines Angelo Nizza  (1905-1961) enviado especial de “La Stampa”. En Roma viven cerca de Piazza del Popolo.  La pintora enviuda a solo un año de su casamiento y se muda a Borgo Santo Spirito, casi dentro del Vaticano mismo. Se acercará entonces aún más al ambiente eclesiástico.  Su pintura cautiva al Papa Pablo VI quien la nombra “retratista de los pontífices”.  Pinto veinticinco retratos del Papa Pablo VI.  
El cardenal Joseph Ratzinger le otorga dos reconocimientos prestigiosos, pero ella no llegará a verlo asumir a la sede pontificia, pues Dina Bellotti muere el 29 de agosto del año 2003. 


  (Retrato de Juan Pablo II con los enfermos, propiedad del Ospedale Maggiore, de Milano (imagen tomada del blog IdleSpeculations)
El correo polaco adoptó también un retrato de Juan Pablo II con ocasión de los 25 años de la Fundación Juan Pablo II  en un sello.



 Más información acerca de Dina Bellotti en la página oficial de la Asociación Cultural Dina Bellotti


La otra artista que acabo de descubrir es Natalia Tsarkova,  mas joven que Bellotti, de origen ruso, es la actual retratista oficial de los Papas.   Si bien ya conocía dos retratos de ella de Juan Pablo II, no sabía de la artista.  Mi primer "contacto" fue con este cuadro en Santa Maria del Popolo. Un cuadro que impacta: transmite fuerza y mística.  Si bien la iluminación de la Iglesia no es la ideal se siente su presencia real observando atentamente el cuadro. Estar ante un Papa que pareciera que acaba de darse vuelta para mirarte es un sentimiento fuerte. 





La “sucesora” de Bellotti llegada a Roma 30 años más tarde?  No lo creo porque cada artista, a semejanza de cada persona, es irrepetible,  personal su mensaje, su expresión y su misión.  Esa iluminación interior, esos momentos de gracia de los que hablaba Juan Pablo II en su Carta a los artistas son únicos.

La historia de Natalia Tsarkova es fascinante.   Natural de Rusia,  ya a los 5 años muestra su genio artístico. A los 10 es considerada   un talento y ya después su arte va remontando vuelo hasta llegar a ser la retratista “oficial” del Vaticano. “El retrato del Papa es un mensaje. No es un simple retrato. Es diferente, Asi que traté de transmitir un mensaje especial a través de la expresión en su rostro, su pose o el fondo del retrato.(EWTN)


Juan Pablo II cambió mi vida dice esta “nueva Michelangelo de Roma” que se declara humildemente un pequeño puente entre la iglesia ortodoxa y católica. Llegada a Roma para una estadía de tres meses,  Roma hizo todo lo posible para no dejarme ir le confía a ETWN.   Entonces pensé y pensé este es mi lugar, quizás haya que completar la misión. Indudablemente la Divina Providencia ha iluminado mi camino. El Señor me ha regalado un don – el don de la pintura para llevar su mensaje al mundo por medio del color. Asi que este es mi trabajo. Para mí, además, es como si fuese mi misión”.  


viernes, 11 de enero de 2013

Juan Pablo II y el Santuario de Nuestra Señora del África en Abiyan


En la ruta de peregrinaciones espirituales durante el el rezo del Ángelus del año mariano 1987-1988,   el Domingo 6 de marzo de 1988 el Papa Juan Pablo II   “peregrinaba” al santuario mariano de Abiyan (Costa de Marfil) que lleva el nombre de Nuestra Señora de África, Madre de todas las gracias, un “título que encierra una esperanza, un compromiso de evangelización, una forma de consagración para todo el continente africano.”
El papa mismo explicaba que el santuario había sido inaugurado hacia apenas un año, en febrero de 1987 y que el mismo había bendecido su primera piedra en su visita pastoral en 1980,  cuando con gran alegría había aceptado la invitación primero del Episcopado de Zaire y después del de Ghana. 

Este papa misionero, “como el apóstol Pablo, tenía por dentro una fiebre misionera que lo quemaba, empujándolo a ir por el mundo para testimoniar el Evangelio y ver personalmente “las grandes cosas” creadas por Dios. Quería conocer a los hombres en su situación concreta, dentro de su cultura. “De otro modo – confió una vez a los africanos- ¿cómo podría entender quienes son ustedes y como viven?” (Lic. Marco Gallo, Director de la cátedra Juan Pablo II, de la Universidad Católica Argentina.” 

Fiel discípulo del Concilio Vaticano II Juan Pablo II revelaba a su regreso de su primerviaje a África que consideraba precisamente el Concilio Vaticano II “la preparación más adecuada para su peregrinación a África, es mas era un “manual” indispensable según sus propias palabras.  Revelaba entonces que desde sus primeros días de servicio pastoral en la Sede romana de San Pedro sentía una profunda necesidad de acercarse al continente negro.   “El alma de África – decía - es un alma profundamente religiosa en los estratos, cada vez más amplios, de su religiosidad tradicional, sensible a la dimensión sagrada de todo el ser, convencida de la existencia de Dios y de su influencia en la creación, abierta a lo que está más allá de lo terreno y más allá de la tumba.”

En esta peregrinación espiritual durante el rezo del Ángelus en1988,    el Papa mismo nos brindaba algunas características principales del Santuario y explicaba que el “edificio, levantado con la contribución de generosos sacrificios por parte de las comunidades católicas locales, tiene una arquitectura con un perfil dirigido hacia lo alto, como un dedo que quisiera indicar la meta del cielo.  En la entrada del santuario se leen, esculpidas en grandes caracteres, las palabras evangélicas de María: "Yo soy la esclava del Señor", "Haced lo que Él os diga".



 El interior del templo, iluminado por grandes y bellas vidrieras, se abre hacia un amplio anfiteatro, donde se celebran los actos con mayor concurrencia de fieles. Tanto la cúpula helicoidal que domina el santuario, como la imagen en cemento que corona la cima, pueden verlas desde lejos los que van por las calles adyacentes y, al iluminarlas por la noche, aparecen como un signo sensible de la presencia materna de María en la región.La Virgen Madre que se venera allí está representada por una estatua de madera preciosa, obra de un joven escultor del país. Con los rasgos de una muchacha de Costa de Marfil, María está de pie, alta y enhiesta. Pero el peinado y la larga cinta lateral que la ciñe, con el extremo del vestido replegado en el brazo izquierdo, no pertenecen a ninguna raza particular. Amable y sonriente, presenta al Niño Jesús que se dirige a los fieles con los brazos abiertos. 



 El artista ha querido significar de este modo una profunda verdad teológica: El Hijo de Dios ha nacido de una Mujer y nos lo da una Mujer, que se llama María. Los gestos maternos de Ella son de una admirable espontaneidad. Su juventud quiere significar que Ella, al no estar dañada por la corrupción del pecado, pertenece a todas las épocas de la historia, y es, como el Hijo, contemporánea nuestra. Su sonrisa indica la paz, el gozo del alma, el hábito de la contemplación interior, el amor a Dios, que hizo de Ella el santuario privilegiado del Espíritu Santo.”

martes, 8 de enero de 2013

La canonización del Beato Juan Pablo II en 2013 o en 2015?




Se comenta en Polonia que el proceso de canonización ha entrado en su última etapa y que el Beato Juan Pablo II seria proclamado santo en octubre de este año. Aparentemente el milagro necesario está confirmado y la última palabra la tiene el Santo Padre Benedicto XVI.  En realidad esta última etapa del “proceso” es relativamente sencilla pues después de la beatificación “la tarea principal del Postulador es la de vigilar sobre la individuación del nuevo caso de gracia atribuido a la intercesión del Beato Juan Pablo II, de modo que pueda ser reconocido como un eventual milagro, conditio sine qua non para proceder a la Canonización” según palabras del propio postulador de la causa Mons. Slawomir Oder.  Y milagros según parece hubo varios.  El Señor mismo debe poner el sello, su nihil obstat - decía Mons. Oder - en el milagro que los expertos luego analizan desde dos aspectos el médico y el teológico.” El caso es discutido y finalmente el Santo Padre durante una audiencia con el Prefecto de la Congregación para las Causas de los Santos decide la promulgación del decreto sobre la autenticidad del milagro.
El profesor Dariusz Kowalczyk de la Pontificia Universidad Gregoriana le comento a un periodista de la TVPolaca que “es muy probable” que la canonización tenga lugar el próximo mes de octubre para la clausura del Año de la Fe. Quizás la fecha seria fijada para el dia 20,  si bien en Polonia también se especula que la ceremonia tendría lugar en Polonia en el 2015 con ocasión de la Jornada Mundial de la Juventud en Cracovia. Si así ocurriese sería la primera canonización con presencia del Santo Padre Benedicto XVI fuera de Roma  
Es difícil hablar de fechas exactas. El año 2013 es ya de por si un año especialmente activo y variado para la Iglesia. Estamos dentro del Año de la Fe y de los 50 años de la clausura del Concilio Vaticano II. Para mayo se anunciaba la inauguración del Museo de la casa natal de Karol Wojtyla en Wadowice.  Además es el año de la Jornada Mundial de la Juventud en Rio, una Jornada que todo indica será similar a la multitudinaria JMJ en Manila. Rio está más cerca para todos los latinoamericanos y solo Brasil tiene una población de cerca de 200 millones de habitantes, siendo Rio la 2da ciudad más poblada  después de San Pablo y entre ambas cuentan con unos 60 millones de habitantes entre ciudad y alrededores.  Esperar también la gracia de la canonización del beato Juan Pablo II durante este año lo haría un año verdaderamente extraordinario y cargado de acontecimientos.
 
La agencia polaca KAI que ha divulgado la noticia de la inminente canonización dice que este tipo de decisiones son tomadas por el Santo Padre tres veces al año, los días previos a Semana Santa (en 2013 sería entre el 18 y el 23 de marzo) antes del periodo estival en Junio o Julio o antes de Navidad. De tal manera si la canonización de Juan Pablo II tuviese lugar en Octubre probablemente tengamos una decisión del Santo Padre hacia el próximo mes de Marzo, si bien la confirmación de la beatificación tuvo lugar un 14 de enero.  Sería una fecha simbólica: 35 años desde el inicio de su glorioso pontificado.
O deberemos esperar hasta el 2015?  Otra fecha simbólica: 10 años después de la partida del Papa Juan Pablo II. La canonización durante la JMJ en Cracovia seria un acontecimiento histórico.   Es una espera larga? No lo se, lo que si se es que nuestro amigo Juan Pablo II es santo  pues no solo “ha sido un maestro sino un testigo que ha vivido, experimentado y compartido el verdadero amor de Cristo” según palabras de Mons. Slawomir Oder y quizás ni siquiera  es tan importante la fecha sino nuestro compromiso en  darle vida a sus enseñanzas, ser portadores de su palabra, su espíritu, su ejemplo de vida.
Quizás debamos agregar que probablemente para Polonia no habrá cambios. Para los polacos Juan Pablo II es santo y en su patria ya era honrado antes de su beatificación. Prematuramente?  Puede ser, pero Polonia no lo ocultó y el Vaticano no hizo mención de ello.   En Cracovia, Wadowice y Kalwaria Zebrzydowska se lo veneraba ante imágenes o altares, si bien laterales. Polonia es en ese sentido muy particular, orgullosa y segura de si misma. Nada les detiene.  Mons. Slawomir Oder, postulador de la causa,  siempre  más cauto y discreto decía a un año de la beatificación:   «de alguna manera han emanado numerosas fuentes de gozo que despertaron una cantidad de iniciativas» mientras se suceden las gracias que los fieles atribuyen al Papa Wojtyla.  Y entre estas gracias, ya podría estar  el milagro que, si es reconocido como tal por la Iglesia podríamos acercarnos  a la canonización del pontífice polaco.  Como se sabe para proceder a la canonización la Iglesia requiere que sea reconocido un milagro atribuido a la intercesión del nuevo beato.  En cuanto a esto no existen plazos ni tiempos mínimos de espera. Puedo decirle que en este momento estoy a la espera de la documentación que se refiere a algunas gracias de las cuales hemos hablado antes. En algunos casos las investigaciones médicas ya han avanzado. Pero se trata de investigaciones preliminares y por lo tanto aun no es posible hablar de selección de un caso específico.  De todas maneras los casos interesantes que merecen profundización ya han sido marcados.  Aquellos que actualmente parecen más interesantes son tres o cuatro.»


Dejando al margen especulaciones sobre probables fechas prestemos oído a las palabras del cardenal Stanislaw Dziwisz en su homilía de la Santa Misa celebrada en la Basílica de Nuestra Señora en Cracovia, con ocasión del sexto aniversario de la muerte del Papa cuando recordaba que la santidad de Juan Pablo II es un don, pero también un deber, un reto. La santidad de otro hombre no solo debe ser admirada,  sino que debemos ganarla en nuestra vida cotidiana, en nuestro propio entorno.. Al morir nos dimos cuenta que perdimos un punto de referencia fiable. Pero al mismo tiempo  despertó en nosotros la esperanza que se quedaba con nosotros de otra manera en otra dimensión quizás aun más eficaz. Nuestras expectativas se cumplieron y la tristeza se convirtió en alegría profunda esperando la beatificación y canonización. La confirmación de su santidad, es para nosotros una indicación que el camino hacia Dios que él nos enseñó, es el camino que tenemos que seguir…..Que su santidad despierte en nosotros el deseo de santidad.”

sábado, 5 de enero de 2013

Recordando a Juan Pablo II y su amor por las montañas - "Montes y colinas, bendecid al Señor" (Dn 3, 75).


En su visita de 1990 al pequeño Santuario de Barmasc en el valle de Ayas dentro del Valle de Aosta,   Juan Pablo II recordaba este “cántico de los tres jóvenes del libro del profeta David, que están en armonía con el paisaje sugestivo que nos rodea” y elevaba la oración del Ángelus a la Virgen Santísima, “tan venerada en este santuario de Barmasc bajo la advocación de la Virgen del "Bon Secours"”. “La devoción a esta antigua imagen – decía el Santo Padre - ha convocado a lo largo de los siglos, y convoca aún hoy, a numerosos peregrinos, que vienen hasta aquí para alabar a la Madre de Dios e invocar su ayuda y protección. Es famosa la procesión histórica de 1872, que salió de Châtillon, pequeña ciudad del centro de este valle, y llegó al santuario a través del escarpado Col Portola, y retornó por el abrupto sendero de Saint-Vincent. Este es un signo de que vuestra piedad mariana no se rinde frente a los obstáculos, con tal de rendir homenaje a la Virgen, representada en el tierno momento de amamantar al Niño Jesús.” Recordaba también la imponente estatua de la Virgen en la cima del monte Zerbion, la “Stella Alpinum” como la habían llamado los veteranos de la Guerra”.



En su unión con las montañas y su profunda devoción mariana agregaba “Me complace pensar que estos santuarios marianos han surgido en la montaña como un eco de esa hermosa página del evangelio de Lucas que recuerda a la Virgen de Nazaret quien, tras la anunciación, "se fue con prontitud a la región montañosa, a una ciudad de Judá" (Lc 1, 39). Esta predilección por la montaña, que por su naturaleza tiende hacia el cielo, también asume un significado para nuestros días: es una invitación a elevar la mirada hacia lo alto, desde donde ―según el salmista― viene la ayuda divina: "Él me responde desde su santo monte" (Sal 3, 5).”

El pequeño santuario de La Virgen del "Bon Secours", la Estrella de los Alpes, cuya festividad principal se celebra el 3 de agosto en plena época estival, está situado en un paisaje de montaña a 1828 mts de altura, camino hacia el majestuoso Monte Rosa. Construido en 1661, fue restaurado en 1897. Ya en 1663 comenzaron a fluir peregrinos provenientes de diversas parroquias de los alrededores para alabar y suplicar a la Madonna. A Nuestra Señora del Buen Socorro acudían los fieles a implorar por el don de la lluvia. “También nosotros decía el Papa en su homilía del 15 de julio de 1990 alli mismo en el pequeño Santuario, compartimos esta confianza. Pero además de la lluvia que alivia la tierra también es necesaria otra lluvia más importante: el “manantial que brotará hasta la Vida eterna” (Jn, 4,14)”

Todos recordamos el amor del Papa por sus queridas montañas.   Sus compatriotas nunca lo olvidaron y su estatua en el mirador del Santuario de la Divina Misericordia mira hacia sus montes tan amados.   Ya en el Vaticano los primeros tiempos en cuanto podía,  se escapaba del Vaticano para esquiar de incógnito. Tarde o temprano debía primar la seguridad. Sus Tatras quedaron grabadas en sus recuerdos y sus montañeros siempre lo acompañaron espiritualmente, y cuando podían lo visitaban en el Vaticano para cantarle sus canciones favoritas.    

Dedico a mis amigos del hemisferio sur donde estamos en plena época de vacaciones de verano estas palabras que el Papa Juan Pablo II decía en el Ángelus del  11 de julio de 1999 en Aosta, donde se encontraba por  séptima vez:   “Cada vez que tengo la posibilidad de venir a la montaña y contemplar estos paisajes, doy gracias a Dios por la majestuosa belleza de la creación. Le doy gracias por su Belleza, de la que el mundo es sólo un reflejo, capaz de fascinar a los hombres atentos y llevarlos a alabar su grandeza. La montaña, en particular, no sólo constituye un magnífico escenario para contemplar, sino también una escuela de vida. En ella se aprende a esforzarse por alcanzar una meta, a ayudarse recíprocamente en los momentos difíciles, a gustar juntos el silencio y a reconocer la propia pequeñez en un ambiente majestuoso y solemne.”

Y FELICES VACACIONES A TODOS
con el deseo que sepamos permitirnos momentos de paz, de meditación, de alabanza y agradecimiento!

viernes, 4 de enero de 2013

Nunca olvidaré al “joven de 80 años” de Cuatro Vientos




He descubierto, de casualidad, esta carta que Alberto (creo que se llama asi) del blog  Una gota en el océano,  publicó el 2 de abril de 2007, cuando se cumplían dos años de la partida de nuestro amigo el Beato Juan Pablo II.   
Lamentablemente veo que ha discontinuado su blog, pues el último post es de 2008. No le he pedido permiso para publicarla (ni siquiera se si le ha llegado mi mail), pero me pareció que merece la pena recordarla,  es una pena que se pierda. Es un testimonio más, sincero, joven y valioso,  de quien se ha sentido  tocado por la espiritualidad de Juan Pablo II.  Es un testimonio más de todos aquellos que nunca olvidarán su presencia en Cuatro Vientos.


Copio textualmente:
"Querido Juan Pablo,
Han pasado ya dos años. Dos años desde que se te cerraron los ojos para volverlos a abrir para siempre al ladito de Dios. Ya sabes que tuve la tentación de coger un vuelo a Roma para acompañarte en las últimas horas y decirte por última vez adiós pero no me decidí porque supe que preferías que me quedara estudiando y rezando en donde estaba. Sabías que no podía permitírmelo y te aprovechaste de eso para que cumpliera con mi obligación. ¡Tenía tantas ganas!
Aquél día cogí la foto que tengo contigo, tomada en el momento más especial de mi vida, y lloré mientras rezaba. Sabía que no tenía que rezar por ti -aunque lo hacía- sino a ti. Tenía que pedirte que te acordaras de todos los que estuvieron conmigo el día de la foto porque sabes que lo necesitábamos mucho. He pasado horas mirando esas fotos y ahora, con la perspectiva de los años, veo que no te era ajeno nada de lo que encontrabas en nuestras miradas. Ahora soy consciente de que sabías mucho de cada alma sin haber hablado personalmente con nosotros. Ahora soy consciente de que te entregabas por todos y cada uno de tus hijos que tenías delante como si fuera la única persona en el mundo. Ahora veo que sabías lo que había en el corazón de cada uno de nosotros. Tu mirada triste a sus ojos -ya sabes a quién me refiero- demostraba que sufrías por esa hija tuya que también sufría. En fin, qué te voy a contar que tú no sepas.
Yo era, como decimos en mi casa, un moco. No debía de pasar del metro y medio y lo que más recuerdo de aquél día son mis zapatos resbaladizos y la plaza llena a rebosar aquél Domingo de Resurrección, el día más grande para nosotros. Pronto van a cumplirse nada menos que 15 años y parece que fuera ayer. Nunca podré agradecerte lo que has hecho en mi alma desde entonces. Cada encuentro, peregrinación, audiencia… han sido empujones para mi alma en busca de Dios, para tratar de parecerme cada vez más a ti, para aprender cada vez más de tu entrega generosa por Dios y sus hijos. Te diste hasta enfermar. Sufriste dolores inmensos pero nunca olvidaste dar cariño y amor a tus hijos en lugar de esperar recibirlo. Nunca olvidaré al “joven de 80 años” de Cuatro Vientos moviéndose al ritmo del Color Esperanza, el color que desde entonces es sólo tuyo.
Te echamos de menos, Padre, pero notamos que estás muy cerca de nosotros. Gracias por dejar un ejemplo tan grande de Amor. Cuida de todos nosotros, de tu Iglesia, que sabes que siempre está amenazada. De tu sucesor, ese pastor bueno y fiel que nos guía con mano dulce. Cuida de este energúmeno que te escribe, que siempre luchará por ser fiel pero que no siempre lo es.
Un fuerte abrazo y hasta pronto, amigo de Dios,
Tu hijo."

jueves, 3 de enero de 2013

Juan Pablo II con Fidel Castro

Juan Pablo II con Fidel Castro

Santo Padre, cuando esté allá arriba se acordará de mi?

Invito visitar posts etiquetados Fidel Castro y Cuba (solo dos adicionales que se refieren a la Patrona de Cuba Nuestra Señora de la Caridad del Cobre).

miércoles, 2 de enero de 2013

El Año de la fe: Las reflexiones del Santo Padre Benedicto XVI para el Año de la Fe.



El Año de la fe va de la mano del Concilio Vaticano II y del Santo Padre Benedicto XVI, quien con la experiencia de haber participado personalmente del Concilio nos va guiando en sus reflexiones de audiencia en audiencia.   
Tal como entonces – decía el Santo Padre Benedicto XVI en su audiencia “inaugural” del año de la Fe “Lo importante hoy, precisamente como era el deseo de los padres conciliares, es que se vea —de nuevo, con claridad— que Dios está presente, nos cuida, nos responde.”
El día de aquella primera audiencia en vísperas de la celebración de los cincuenta años de la apertura del Concilio Vaticano II y el inicio del Año de la Fe, decía el Santo Padre Benedicto XVI:

 “Con esta Catequesis quiero comenzar a reflexionar —con algunos pensamientos breves— sobre el gran acontecimiento de Iglesia que fue el Concilio, acontecimiento del que fui testigo directo. El Concilio, por decirlo así, se nos presenta como un gran fresco, pintado en la gran multiplicidad y variedad de elementos, bajo la guía del Espíritu Santo. Y como ante un gran cuadro, de ese momento de gracia incluso hoy seguimos captando su extraordinaria riqueza, redescubriendo en él pasajes, fragmentos y teselas.
El beato Juan Pablo II, en el umbral del tercer milenio, escribió: «Siento más que nunca el deber de indicar el Concilio como la gran gracia que la Iglesia ha recibido en el siglo XX. Con el Concilio se nos ha ofrecido una brújula segura para orientarnos en el camino del siglo que comienza» (Novo millennio ineunte, 57). Pienso que esta imagen es elocuente. Los documentos del concilio Vaticano II, a los que es necesario volver, liberándolos de una masa de publicaciones que a menudo en lugar de darlos a conocer los han ocultado, son, incluso para nuestro tiempo, una brújula que permite a la barca de la Iglesia avanzar mar adentro, en medio de tempestades o de ondas serenas y tranquilas, para navegar segura y llegar a la meta.”

Hasta ahora el Santo Padre Benedicto XVI nos ha regalado  nueve reflexiones:

Audiencia general 24 de octubre 2012: El Año de la fe. ¿Qué es la fe? 
Audiencia general  31 de octubre 2012 El Año de la fe. La fe de la Iglesia 
AudienciaGeneral 7 de noviembre 2012:    El Año de la fe. El deseo de Dios 
AudienciaGeneral 14 de noviembre 2012: El Año de la fe. Los caminos que conducen al conocimiento de Dios  
Audiencia general 21 de noviembre 2012: El Año de la fe. La razonabilidad de la fe en Dios   
Audienciageneral 28 de noviembre 2012: El Año de la fe. ¿Cómo hablar de Dios? 
Audienciageneral 5 de diciembre de 2012: El Año de la fe. Dios revela su «designio de benevolencia»  Audiencia general 12 de diciembre 2012 : El Año de la fe. Las etapas de la Revelación 

Para seguir las demás audiencias invito visitar el sitio de la Santa Sede Papa Benedicto XVI Audiencias generales.