Llamados a ser santos

Llamados a ser santos
“Todos estamos llamados a la santidad, y sólo los santos pueden renovar la humanidad.” (Beato Juan Pablo II)

sábado, 18 de abril de 2015

18 de abril aniversario beatificación Sor Faustina Kowalska


El 18 de abril de 1993 el Santo Padre Juan Pablo II  beatificaba a dos sacerdotes  (Ludovico da Casoria,  franciscano,  Stanislaw Kazimierczyk, sacerdote de los canónicos regulares lateranenses) y tres religiosas (Paula Montal de San José de Calasanz, fundadora de congregación de Hijas de María, Religiosas de las Escuelas Pías, Madre Maria Angela Truszkowska, Madre de la familia feliciana, y Sor Faustina Kowalska)

En su homilíarefiriéndose a Sor Faustina decía:

Te saludo Sor Faustina. A partir de hoy la Iglesia te llamara Beata, sobre todo la Iglesia de la tierra polaca y lituana. O Faustina, cuan maravilloso ha sido Tu camino!
Como podríamos dejar de pensar, que Cristo te ha escogido precisamente a ti,  pobre y sencilla hija del pueblo polaco de Mazowsze,  para recordar a la gente el gran misterio de la divina misericordia.  Este misterio te lo has llevado contigo dejando este mundo después de una vida breve y colmada de sufrimiento.   Pero al mismo tiempo este misterio se ha convertido en un verdadero grito profético para el mundo y Europa. Tu mensaje de la divina misericordia ha nacido prácticamente en la vigilia del pavoroso cataclismo de la segunda guerra mundial.  Probablemente no te sorprenderías, si hubieses podido experimentar sobre la tierra lo que este mensaje ha significado para la atormentada gente de aquel tiempo de desprecio que se había extendido en el mundo.  Hoy – y así lo creemos profundamente – contemplas en Dios el fruto de tu misión sobre la tierra. Hoy experimentas cercana a la misma Fuente, que es Tu Cristo: “dives in misericordia”
«Siento claramente que mi misión no termina con la muerte, sino que inicia….» escribió Sor Faustina en su Diario.  Y así ha ocurrido! Su misión continúa rindiendo frutos sorprendentes. Es verdaderamente maravilloso el modo en el cual su devoción a Jesus Misericordioso se abre camino en el mundo contemporáneo conquistando numerosos corazones humanos!   Este es sin dudas un signo de estos tiempos – un signo de nuestro siglo XX -  El análisis de este siglo que se vislumbra en el horizonte, mas allá de otras conquistas, que a menudo han superado las de épocas precedentes, también presenta una profunda inquietud y miedo acerca del porvenir.  Donde, sino en la Divina Misericordia, podrá encontrar el mundo la salvación y una luz de esperanza? Los creyentes lo intuyen perfectamente!
Dad gracias  al Señor porque es bueno…..dad gracias al Señor porque es eterna su misericordia”.  Hoy día de la beatificación de Sor Faustina, adoramos a Dios por las grandes obras que ha obrado en su alma.  Lo glorificamos y le rendimos gracias por las grandes obras, que ha obrado y continua haciéndo en las almas humanas – las cuales – gracias a su testimonio y mensaje – redescubren la infinita profundidad de la divina misericordia.”