Llamados a ser santos

Llamados a ser santos
“Todos estamos llamados a la santidad, y sólo los santos pueden renovar la humanidad.” (San Juan Pablo II).
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jueves, 21 de abril de 2022

Que es la patria?

 

Finalizando una conversación con el cardenal Wojtyla un día allá por los años ´70  el cardenal se refirió al destino de los polacos emigrados con estas palabras: «Es un gran mal desarraigar al hombre de su tierra natal ». 

A los polacos dispersos por el mundo le diría mas tarde desde Roma: «El desarraigo representa una enfermedad social peligrosa.» El desarraigo de la patria constituye un drama espiritual del hombre. Es sobre este drama que se lamenta el salmista:

 


 Llorando nos sentábamos junto a los ríos de Babilonia pensando en Sion.

En los sauces de las orillas teníamos colgadas nuestras cítaras.

Allí nuestros carceleros nos pedían cantos,

 y nuestros opresores, alegría:

«¡Canten para nosotros un canto de Sión!».

 ¿Cómo podíamos cantar un canto del Señor

en tierra extranjera?

 Si me olvidara de ti, Jerusalén,

que se paralice mi mano derecha (Sal 136 1-5)

 

Los políticos europeos desarraigan a los europeos de su patria. Ahora son hombres políticos de Europa, pero no son políticos europeos.

Que cosa es entonces la patria?  

Si alguien le hubiese preguntado a Juan Pablo II, cuando iba hacia Viena que era la patria? – hubiera respondido: “Es el lugar adonde descansar y morir del modo más  agradable –

La patria es la herencia paterna, fruto del trabajo de los padres. Trabajando con ellos enriquecemos la humanidad que nos ha sido confiada. La logramos en las tradiciones de la morada paterna, íntimamente ligada con el nombre y el apellido que llevamos. Los políticos que condenan a los ciudadanos a emigrar espiritualmente de la patria, cometen un crimen espiritual contra la humanidad. Hanna Malewska,una gran figura moral y cultural en Polonia bajo la dominación de los comunistas escribió: «El hombre exilado pierde al mismo tiempo las ideas, la casa y la razón.»

Juan Pablo II nunca se sintió un exiliado,  «porque estando fuera de mi patria, permanentemente en Roma y a veces fuera de Roma, estoy sin embargo muy cerca de mi patria»  les decía a los polacos en Nigeria en su visita del 16 de febrero de 1982.

El no se sentía exiliado porque  las raíces de su patria estaban enraizadas en la eternidad,  presente en todo tiempo y en todo lugar.  

 

Cuando yo pienso, cuando digo: Patria

Me estoy expresando a mi mismo, y me enraizo

Y el corazón me dice que ella es la frontera oculta

Que va de mi hacia los otros hombres

Para abrazarlos a todos en un pasado

Mas antiguo que cada uno de nosotros…

Y de ese pasado – cuando yo pienso: Patria-

Emerjo para encerrarla en mí como un tesoro,

Y sin cesar me acucia el ansia

De cómo engrandecerla

De cómo ensanchar el espacio

Que mi patria habita

 (Karol Wojtyla: “Cuando yo  pienso en la Patria”)

 

(traducido de Stanislaw Grygiel: Dialogando con Giovanni Paolo I, Cantagalli, 2013)

miércoles, 8 de agosto de 2012

Karol Wojtyla Al pensar en mi patria regreso al árbol… (2) El Advenimiento



AL PENSAR EN LA PATRIA REGRESO AL ÁRBOL...

¿Hacia qué lado crecieron las ramas del árbol?
¿Hacia qué lado se inclinan las conciencias?
¿Hacia qué lado va la Historia de nuestra tierra?

El árbol del conocimiento no conoce límites,
La única frontera para el es el Advenimiento
Que ha de unir en el mismo cuerpo las luchas
De las conciencias y los misterios del pasado;
Y que el árbol del conocimiento lo va a convertir
En la fuente siempre manante de vida.

Pero, hasta entonces, cada día nos trae la misma
Desintegración de actos y de ideas;
Y a partir de ella crece. Desde las raíces
De la Historia, la Iglesia de las conciencias.

“Cuando pienso en la Patria”, VI, 2 – Al pensar en mi Patria regreso al árbol (2)
Poesías de Karol Wojtyla, p. 129, Biblioteca de AutoresCristianos 

martes, 7 de agosto de 2012

Karol Wojtyla Al pensar en mi patria regreso al árbol…(1)




AL PENSAR EN MI PATRIA REGRESO AL ARBOL….
1.
El árbol del conocimiento del bien y del mal
Ha crecido en las orillas de los ríos de nuestra tierra.
Ha crecido junto a nosotros
A través de los siglos,
Y se ha ahondado en la Iglesia
Con las raíces de nuestras conciencias.

Hemos dado frutos que pesan y frutos que enriquecen;
Hemos sentido cómo se dividía el tronco del árbol
En tanto que las raíces seguían hincándose en tierra.
La Historia cubre con hechos
La lucha de las conciencias.
Ahí están las victorias y los fracasos.
La Historia no los encubre, los subraya.

¿Puede la historia oponerse
Al torrente de las conciencias?


"Cuando pienso en la Patria", VI, 1 - Al pensar en mi Patria regreso al árbol
 Poesias de Karol Wojtyla, p. 128, Biblioteca de Autores Cristianos

martes, 1 de junio de 2010

Karol Wojtyla Al pensar en mi patria regreso al árbol - (4) Un pueblo es débil si acepta su derrota



Un pueblo es débil si acepta su derrota,
Y si olvida el mandato de estar despierto
Hasta que llegue su hora.
En la gran esfera del reloj de la Historia
Las horas se repiten eternamente.

Esta es la liturgia de la Historia: hay que estar en vela,
Conforme dijo el Señor y dice
El Pueblo. Y su palabra la hemos de aceptar
De nuevo en toda ocasión, como si fuera
La ocasión primera. Las horas se funden
En el salmo de las conversiones permanentes.
Caminamos a participar de la Eucaristía
De los mundos.

Karol Wojtyla: Cuando pienso en la Patria – IV “Al Pensar en mi Patria regreso al Árbol…” nr. 4, Cracovia en 1974