Llamados a ser santos

Llamados a ser santos
“Todos estamos llamados a la santidad, y sólo los santos pueden renovar la humanidad.” (San Juan Pablo II).

sábado, 5 de julio de 2008

Karol Wojtyla es nombrado Obispo


«El señor es mi fuerza y mi escudo» (Sal 27, (28) 7)
«Aunque camine por cañadas oscuras, nada temo, porque tu vas conmigo: tu vara y tu cayado me sosiegan»” (Sal 22 (23)

El 4 de julio de 1958 Karol Wojtyla fué nombrado Obispo titular de Olmi y Auxiliar de Cracovia por el Papa Pio XII.

“Un dia de julio – dice Svidercoschi en Historia de Karol llegó un telegrama. Quien sabia como, habían logrado localizarlo en los lagos de Masuria, donde practicaba el piragüismo con un grupo de amigos. Y aquel telegrama removió todas sus seguridades. Querían hacerle obispo. Y tenia que dirigirse inmediatamente a Varsovia, con el cardenal Wyszynski. Tenia solo 38 años…”

Karol Wojtyla escribe en ¡Levantaos, Vamos!
“Era el año 1958. Con un grupo de apasionados por la canoa me encontraba en el tren que se dirigía a Olsztyn. Estábamos a punto de comenzar las vacaciones, según el programa que habíamos seguido desde 1953: una parte de las vacaciones las pasábamos en la montaña, la mayoría de las veces en los Bieszczady, y otra en los lagos de Masuria. Nuestra meta era el rio Lyna. Precisamente por eso tomamos el tren de Olsztyn…..pero debia volver a Varsovia a la calle Miodowa….. Una vez en el despacho del primado, me dijo que el Santo Padre, me había nombrado obispo auxiliar del arzobispado de Cracovia….al oír las palabras del primado anunciándome la decisión de la Sede Apostólica, dije : “Eminencia, soy demasiado joven, acabo de cumplir los treinta y ocho años…” Pero el primado replicó “Esta es una imperfección de la que pronto se librará……Entonces añadí solo una palabra “Acepto”.

Llevaba algo menos de 12 años de sacerdocio y “había quedado impresionado por la coincidencia de fechas: el nombramiento me fue notificado el 4 de julio, día de la consagración de la catedral de Wawel…particular vínculo espiritual con la historia de Polonia, de la cual la colina del Wawel representa casi una síntesis emblemática….donde uno se encuentra cara a cara con la Nación” y donde en la cripta de San Leonardo el 2 de noviembre de 1946 celebró su primera misa. Algunos meses más tarde, el 28 de septiembre de 1958, recibía allí la ordenación episcopal de manos del Arzobispo Eugeniusz Baziak

Un mes de julio….Pero un julio distinto…acababa de iniciar el cambio de la canoa por la “barca” , aunque después del nombramiento y previo paso por el despacho del arzobispo Baziak en Cracovia, aquellos dias lejanos volvería con sus amigos y seguiría navegando las aguas de los ríos y de los lagos de Masuria prácticamente hasta 1978.

viernes, 4 de julio de 2008

El "horizonte europeo" de Karol Wojtyla 1947


El 3 de Julio de 1947 Karol Wojtyla obtiene con un summa cum laude la licenciatura en teología en el Angelicum de Roma (le faltaría la tesis doctoral sobre la doctrina de la fe según San Juan de la Cruz que ya había comenzado a bosquejar en Cracovia, bajo la influencia de Jan Tyranowski) Piensa pasar las vacaciones en Polonia pero el Cardenal Sapieha tenia otros planes. Les dice a el y a su colega Stanislaw Starowieyski que en lugar de regresar a Polonia conozcan Europa y emprendan un viaje por Francia, Bélgica y Holanda. En Charleroi Karol Wojtyla realiza actividades pastorales entre los trabajadores polacos. El mismo cuenta la experiencia en Don y Misterio

El horizonte europeo
“La experiencia vivida en el Colegio Belga se amplió, a continuación, gracias a un contacto directo no sólo con la nación belga, sino también con la francesa y la holandesa. Con el consentimiento del Cardenal Sapieha, durante las vacaciones veraniegas de 1947 el P. Stanislaw Starowieyski y yo pudimos visitar aquellos países. Me abría así a un horizonte europeo más amplio. En París, donde residí en el Seminario Polaco, pude conocer de cerca la experiencia de los sacerdotes obreros, la problemática tratada en el libro de los Padres Henri Godin e Yvan Daniel La France, pays de mission? y la pastoral de las misiones en la periferia de París, sobre todo en la parroquia dirigida por el P. Michonneau. Estas experiencias, en el primer y segundo año de sacerdocio, tuvieron para mí un enorme interés.
En Holanda, gracias a la ayuda de mis compañeros, y especialmente de los padres del fallecido P. Alfred Delmé, pude pasar con Stanislaw Starowieyski unos diez días. Me impresionó la sólida organización de la Iglesia y de la pastoral en aquel País, con estructuras activas y comunidades eclesiales vivas. Descubría así cada vez mejor, desde puntos de vista diversos y complementarios, la Europa occidental, la Europa de la posguerra, la Europa de las maravillosas catedrales góticas y, al mismo tiempo, la Europa amenazada por el proceso de secularización. Percibía el desafío que todo ello representaba para la Iglesia, llamada a hacer frente al peligro que conllevaba mediante nuevas formas de pastoral, abiertas a una presencia más amplia del laicado.
Entre los emigrantes
La mayor parte de aquellas vacaciones veraniegas las pasé, sin embargo, en Bélgica. Durante el mes de septiembre estuve al frente de la misión católica polaca, entre los mineros, en las cercanías de Charleroi. Fue una experiencia muy fructífera. Por primera vez visité una mina de carbón y pude conocer de cerca el pesado trabajo de los mineros. Visitaba las familias de los emigrantes polacos y me reunía con la juventud y los niños, acogido siempre con benevolencia y cordialidad, como cuando estaba en la Solvay”.

Pier Giorgio Frassati y las Jornadas Mundiales de la Juventud

“Vivir sin fe, sin un patrimonio que defender, sin mantener una lucha por la Verdad no es vivir, sino ir tirando...”

Hoy 4 de julio celebramos la memoria litúrgica de Pier Giorgio Frassati (1901-1925), uno de los 10 patronos oficiales de las Jornadas Mundiales de la Juventud. Frassati fue beatificado por el Santo Padre Juan Pablo II el 20 de mayo de 1990 y hoy festeja un “cumpleaños” de su partida muy especial. Sus reliquias llegaron a Sydney, Sede de la 22ª Jornada Mundial de la Juventud ayer y serán veneradas allí hasta el 22 de julio.

Frassati considerado un modelo para los jóvenes (estudiante, alpinista y miembro de los terciarios dominicos) fue primero llevado a la Iglesia de San Benedicto, en la Universidad de Notre Dame. Hoy el Arzobispo de Sydney, Cardenal George Pell y el Obispo Auxiliar Mons. Anthony Fischer concelebraron allí la Eucaristía.

Es la primera vez que las reliquias de Frassati salen de Turín (Italia) desde su repentina muerte en 1925, a los 24 años de edad. El 18 de junio el Arzobispo de Turín habia concelebrado una Misa solemne con el arzobispo Mark Coleridge, de Canberra (Australia), en la catedral de Turín, donde se custodia el cuerpo del beato Frassati, y después de una vigilia de oración sus reliquias fueron transportadas a Sydney.

Pier Giorgio Frassati, por deseo de los organizadores australianos, es uno de los diez patronos oficiales de la JMJ, según informa un comunicado emitido por el Pontificio Consejo para los Laicos. La devoción por el beato turinés es muy grande en Australia y la presencia de sus reliquias es considerada uno de los acontecimientos centrales de la Jornada Mundial de la Juventud. Del 11 al 22 de julio, el cuerpo del beato se expondrá en la catedral de Sydney, donde los jóvenes participantes en la JMJ podrán rendirle homenaje. El 14 de julio por la tarde, esta programada una vigilia de oración ante sus reliquias y del 15 al 18 de julio, la Exhibition Hall acogerá una exposición sobre la vida de Frassati, organizada por la Pastoral Juvenil de la Conferencia Episcopal Italiana. (VIS 080613-320)


miércoles, 2 de julio de 2008

Ecclesia Dei

Se acercaba el final del Año dedicado especialmente a la Santísima Virgen 1987/88 que culminaría el 15 de agosto de 1988 y el Santo Padre Juan Pablo II exhortaba a todos para que se unan a la oración incesante que el Vicario de Cristo, por intercesión de la Madre de la Iglesia, dirigia al Padre con las mismas palabras del Hijo: Ut omnes unum sint!

El 2 de julio de 1988 fue dada a conocer en Roma la Carta Apostolica “Ecclesia Dei”" en forma de “motu proprio” que comenzaba diciendo:
“La Iglesia de Dios con gran aflicción ha tenido conocimiento de la ilegítima ordenación episcopal que el arzobispo Marcel Lefebvre confirió el pasado 30 de junio, de forma que han resultado inútiles todos los esfuerzos realizados desde hace años para asegurar la comunión da la Fraternidad Sacerdotal de San Pío X, fundada por el mismo reverendísmo monseñor Lefebvre, con la Iglesia. En efecto, para nada han servido esos esfuerzos, tan intensos de los meses pasados, con los que la Sede Apostólica ha manifestado paciencia y comprensión hasta el límite de lo posible”.
Ante ese “acto cismático” el santo Padre alertaba sobre todo a los “obispos, por su misión pastoral, el grave deber de ejercer una vigilancia clarividente, llena de caridad y de fortaleza, de modo que en todas partes se salvaguarde esa fidelidad de permanecer unidos al Vicario de Cristo en la unidad de la Iglesia católica y se constituía una Comisión, “con la tarea de colaborar con los obispos, con los dicasterios de la Curia Romana y con los ambientes interesados, para facilitar la plena comunión eclesial de los sacerdotes, seminaristas, comunidades, religiosos o religiosas, que hasta ahora estaban ligados de distintas formas a la Fraternidad fundada por le arzobispo Lefebvre y que deseen permanecer unidos al Sucesor de Pedro en la Iglesia católica, conservando sus tradiciones espirituales y litúrgicas, según el protocolo firmado el pasado 5 de mayo por el cardenal Ratzinger y por el arzobispo Lefebvre”

Han pasado ya muchos años y algunos pasos se fueron dando para subsanar esta herida en la Iglesia. En mi entrada anterior Oremos por la union de la Iglesia incluí un pequeño comentario.
Hoy leemos en Un gran dia para los catòlicos que podemos decir con alegria que los Redentoristas Transalpinos se encuentran ya en plena comunión con el Papa Benedicto XVI.

En cuanto a la Fraternidad Sacerdotal de San Pio X, leemos en el mismo blog citado mas arriba que “sabemos que la Santa Sede presentó cinco condiciones, considerándolas una “preparación inmediata a la adhesión para alcanzar la plena comunión” y que estableció como plazo para la respuesta el fin del mes de junio.” No tenemos aun conocimiento de una respuesta definitiva pero las puertas no están cerradas. Indudablemente hace falta mucha oracion, paciencia y perseverancia, pues las divisiones habian sido mucho mas profundas que las comunmente conocidas, p.ej. el Arzobispo Lefebvre no aceptaba el contenido de Dignitatis Humanae ni tampoco el de Gaudium et Spes y estaba en contra del espiritu del Concilio Vaticano II y el espiritu de Asis.

George Weigel dice en el breve capitulo de Testigo de Esperanza referido al cisma de Lefebvre que el Papa y Joseph Ratzinger trabajaron duro y parejo para la reconciliacion sin abandonar su compromiso con el Vaticano II. Es más Juan Pablo II partidario entusiasma del Concilio y la renovación litúrgica pensó que debería haber un espacio para aquellos que querían continuar utilizando el rito pre conciliar, siempre y cuando aceptasen utilizar el Misal de Pablo VI como liturgia oficial de la Iglesia. En octubre de 1984 se emitió un permiso canónico para el uso del rito Tridentino pre Vaticano II. Se esperaba que ayudara a la reconciliación, pero no fue asi. La crisis estallo el 15 de junio de 1988 cuando el Arzobispo Lefebvre anuncio públicamente la ordenación de cuatro nuevos obispos. Los cuatro obispos fueron ordenados el 30 de junio y el 1ro de julio el cardenal Bernardin Gantin Prefecto de la Congregación para los Obispos firmó un decreto estableciendo que Lefebre habia cometido un acto cismático. El 2 de julio de 1988 Juan Pablo II emitio Ecclesia Dei.

El camino de la Cruz de las Jornadas Mundiales de la Juventud


El camino de la Cruz – símbolo de la fé - conocida como Cruz del Año Santo, Cruz del Jubileo, Cruz de la JMJ, Cruz peregrina o Cruz de los jóvenes, de las Jornadas Mundiales de la Juventud, cuya peregrinación completa y detallada se puede leer en el Sitio oficial de la Santa Sede, comenzó en Roma el 22 de abril de 1984, Año Santo de la Redención.  La Cruz fue confiada al Centro San Lorenzo de Roma, (alli se puede leer detalles de su historia) que “se convertiría en su morada habitual durante los períodos en los que aquélla no estuviera peregrinando por el mundo …. “os confío el signo de este Año Jubilar: ¡la Cruz de Cristo! Llevadla por el mundo como signo del amor del Señor Jesús a la humanidad y anunciad a todos que sólo en Cristo muerto y resucitado hay salvación y redención” decía entonces Juan Pablo II.



La peregrinación de la Cruz de madera de 3,8 mts de altura no se limito a las JMJ. La Cruz del Año Santo (así se denominaba en aquel entonces) hizo su primera peregrinación en el mes de julio de 1984 a Munich (Bavaria, la patria chica de Benedicto XVI) luego a la ciudad santuario de Lourdes y a la de Paray-le-Monial donde Jesús se le apareció a Marguerite-Marie Alacoque (1647-1690), volviò a Alemania y por expreso pedido del Santo Padre, en 1985 los jóvenes alemanes la llevaron a Praga, Checoslovaquia, que estaba pasando momentos difíciles.

En 1986 la Cruz ya se encontraba en Roma. La cronología de sus peregrinaciones se fue desarrollando en forma similar a través de los años visitando comunidades, países y continentes, siempre volviendo a su “hogar – santuario romano” para estar presente en las Jornadas Mundiales diocesanas y ser traspasada por los jóvenes de las últimas Jornadas a los jóvenes en cuyo país se celebrarían las siguientes.


En 1987 tuvimos el privilegio y la bendición de tener la Cruz peregrina en Buenos Aires para la II Jornada Mundial de la Juventud, con el lema “Nosotros hemos conocido el amor que Dios nos tiene y hemos creído en él” (1Jn 4, 16). Ese Domingo de Ramos tan especial, en su viaje aspotolico a Uruguay, Chile y Argentina Juan Pablo II, desde esta América Latina que él llamó “continente de la esperanza”… por la fidelidad a Cristo,… por su fidelidad a la única esperanza, que es la cruz de Cristo”, nos invitó a todos ser “juventud cristiana de espíritu”, a saber pedir “Señor que vea” (Lc 18, 41). ¡Que vea yo, Señor, cuál es tu voluntad para mí en cada momento, y sobre todo que vea en qué consiste ese designio de amor para toda mi vida, que es mi vocación….poned esta petición en manos de Santa María - nos decía - nuestra Madre Sí, también yo quiero repetir con vosotros: “¡América Latina: sé tu misma! Desde tu fidelidad a Cristo, resiste a quienes quieren ahogar tu vocación de esperanza” (Celebración de la Palabra en Santo Domingo, III, n. 2, 12 de octubre de 1984).
Salve, oh cruz, nuestra única esperanza (Hymnus ad Vespras Hebdomadae Sanctae).

“Hoy preside este encuentro la gran cruz – expresaba Juan Pablo II - que encabezó todas las ceremonias del Año Santo de la Redención, y que el Domingo de Resurrección entregué a un grupo de jóvenes, diciéndoles: “Queridísimos jóvenes, al final del Año Santo os confío el signo mismo de este Año Jubilar. ¡La cruz de Cristo! Llevadla por el mundo como señal del amor de nuestro Señor Jesucristo a la humanidad, y anunciad a todos que sólo en Cristo.


Y la Cruz siguió peregrinando por el mundo. En agosto de 1991, con ocasión de la VI Jornada Mundial de la Juventud la Cruz fue centro de la asamblea con los jóvenes en Czestochowa (Polonia) y Juan Pablo II pudo saludarla en su patria Polonia; el Domingo de Ramos de 1992, después de haber sido realizada su solemne entrega en Roma, antes de viajar a Estados Unidos, sede de las JMJ de 1993, la Cruz peregrinó a Australia, que estos dias la acoge nuevamente para las Jornadas Mundiales de la Juventud a realizarse en Sydney. En 1994 presidió la monumental JMJ celebrada en Manila. “La Cruz peregrina pasa de un continente al otro y los jóvenes de todas partes se reúnen para testimoniar juntos que Jesucristo es el mismo para cada uno, y su mensaje es siempre el mismo. En él no hay divisiones, ni rivalidades étnicas, ni discriminaciones sociales. Todos son hermanos y hermanas en la única familia de Dios”


En el año 2000 la Cruz prosiguió su peregrinación jubilar por Italia. : en la última etapa fue llevada desde Mantua a Roma a pie por un grupo de 200 jóvenes, que luego la entregaron a los delegados del Foro Internacional de Jóvenes con las palabras: “Durante el camino nos hemos enamorado profundamente de esta Cruz ... pero somos de verdad felices de dárosla, porque esta Cruz no es nuestra, es la Cruz de todos y para todos. Más bien, entendemos que este gesto es para nosotros el último acto de nuestra peregrinación, pero también el inicio de una nueva vida, en la que la Cruz no es más un trozo de madera, sino una Cruz que todos los días debemos llevar con nosotros” Y fue recibida en la Plaza San Pedro para la apertura de la XV Jornada Mundial de la Juventud, uno de los mayores e inolvidables encuentros, celebrado en Roma entre el 15 y 20 de agosto 2000. La Cruz fue entonces protagonista de un imponente Vía Crucis que a través el Foro Romano llegó hasta el Coliseo, fue inspiración de cientos de jóvenes que se acercaron al sacramento de la reconciliación en el Circo Máximo; más de dos millones participaron en la Misa final celebrada por el Santo Padre en Tor Vergata.


Y en el 2002, en su viaje por Canadá

interrumpido por tres días en el mes de febrero, fue llevada al Ground Zero, Nueva York, como signo de esperanza para el pueblo de los Estados Unidos, poco después de la tragedia del 11 de septiembre.
En el 2003 al regresar la Cruz de Irlanda y ser entregada a los jóvenes de Alemania, sede de la celebración de las JMJ 2005 en Colonia, al finalizar la Misa del Domingo de Ramos el Santo Padre Juan Pablo II nos “regaló” una copia del icono de María Salus Populi Romani: “A la delegación que ha venido de Alemania le entrego hoy también el icono de María. De ahora en adelante, juntamente con la Cruz, este icono acompañará las Jornadas Mundiales de la Juventud. Será signo de la presencia materna de María junto a los jóvenes, llamados, como el apóstol san Juan, a acogerla en su vida.” Era su testamento mariano. A partir de entonces el icono de Maria peregrina acompañando a la Cruz.

En el Angelus del 9 de abril de 2006 – XXI Jornada Mundial de la Juventud en Roma el Santo Padre Benedicto XVI anunciaba la entrega de la Cruz y el Icono de parte de los jóvenes alemanes a los jóvenes australianos. Ambos símbolos, después de varias etapas en Africa, serian acogidos en Oceanía. Y despues de viajar por 22 naciones asiáticas y de Oceanía los primeros dias de julio del 2007 los jóvenes de Nueva Zelanda finalmente entregaron ambos simbolos a los anfitriones de las Jornadas de la Juventud 2008. A partir de entonces estuvieron peregrinando por diversas diócesis de Australia.


La Cruz que ya recorrió todos los continentes espera ahora a las multitudes de jovenes entusiastas que entre el 15 y el 20 del presente mes de julio 2008 compartiran en Sydney, junto al icono de la Virgen, la celebración de la XXIII Jornada Mundial de la Juventud , presidida por el Santo Padre Benedicto XVI.

«Recibiréis la fuerza del Espíritu Santo, que vendrá sobre vosotros, y seréis mis testigos» (Hch 1,8)

Mensaje de Juan Pablo II para la XV Jornada Mundial de la Juventud


El 1ro de julio de 1999 fue dado a conocer el Mensaje enviado el 29 de junio anterior por el Santo Padre Juan Pablo II a los jóvenes y a las jóvenes del mundo, con ocasión de la inolvidable XV Jornada Mundial de la Juventud celebrada en Roma (Tor Vergara) 15-20 de agosto 2000. El lema elegido para las Jornadas habían sido las palabras con que “el apóstol Juan expresa el profundo misterio del Dios hecho hombre: «la Palabra se hizo carne, y puso su Morada entre nosotros» (Jn 1,14)”
“ Muy queridos jóvenes - decia el Santo Padre en el Mensaje - Hace quince años, al terminar el Año Santo de la Redención, os entregué una gran Cruz de leño invitándoos a llevarla por el mundo, como signo del amor del Señor Jesús por la humanidad y como anuncio que sólo en Cristo muerto y resucitado hay salvación y redención. Desde entonces, sostenida por brazos y corazones generosos, está haciendo una larga e ininterrumpida peregrinación a través de los continentes, mostrando que la Cruz camina con los jóvenes y que los jóvenes caminan con la Cruz”
“Alrededor de la “Cruz del Año Santo” han nacido y han crecido las Jornadas Mundiales de la Juventud, significativos “altos en el camino” en vuestro itinerario de jóvenes cristianos, invitación continua y urgente a fundar la vida sobre la roca que es Cristo. ¿Cómo no bendecir al Señor por los numerosos frutos suscitados en las personas y en toda la Iglesia a partir de las Jornadas Mundiales de la Juventud, que en esta última parte del siglo han marcado el recorrido de los jóvenes creyentes hacia el nuevo milenio?”
Después de haber atravesado los continentes esa Cruz “trayendo consigo la oración y el compromiso de millones de jóvenes que en ella han reconocido el signo simple y sagrado del amor de Dios a la humanidad” volvía a Roma para acoger la Jornada Mundial de la Juventud del año 2000, en el corazón del gran “Jubileo de los Jóvenes”.. El Santo Padre invitaba nuevamente “ con urgencia” … “abrir de par en par las puertas a Cristo, el cual «a todos los que lo recibieron les dio poder de hacerse hijos de Dios» (Jn 1,12). Acoger a Cristo – decía - significa recibir del Padre el mandato de vivir en el amor a él y a los hermanos, sintiéndose solidarios con todos, sin ninguna discriminación; significa creer que en la historia humana, a pesar de estar marcada por el mal y por el sufrimiento, la última palabra pertenece a la vida y al amor, porque Dios vino a habitar entre nosotros para que nosotros pudiésemos vivir en Él”
Invitaba a los jóvenes a “ ser contemplativos y amantes de la oración, coherentes con vuestra fe y generosos en el servicio a los hermanos, miembros activos de la Iglesia y constructores de paz… Aunque el camino es duro, todo lo podemos en Aquel que es nuestro Redentor. No os dirijáis a otro si no a Jesús. No busquéis en otro sitio lo que sólo Él puede daros, porque «no hay bajo el cielo otro nombre dado a los hombres por el que nosotros debamos salvarnos» (Hc 4,12)…..tened la santa ambición de ser santos, como Él es santo! ......El Señor os quiere apóstoles intrépidos de su Evangelio y constructores de la nueva humanidad… El misterio de la Encarnación del Hijo de Dios y el de la Redención por él llevada a cabo para todas las criaturas constituyen el mensaje central de nuestra fe….También vosotros, queridos jóvenes, sois destinatarios y depositarios de este patrimonio: «Ésta es nuestra fe. Ésta es la fe de la Iglesia. Y nosotros nos gloriamos de profesarla, en Jesucristo nuestro Señor» (Pontifical Romano, Rito de la Confirmación). Lo proclamarían juntos en la “ciudad santuario”, “donde la memoria de los Apóstoles Pedro y Pablo y de los mártires recuerdan a los peregrinos la vocación de todo bautizado..... Que el Evangelio se convierta en vuestro tesoro más apreciado: en el estudio atento y en la acogida generosa de la Palabra del Señor encontraréis alimento y fuerza para la vida de cada día, encontraréis las razones de un compromiso sin límites en la construcción de la civilización del amor….. Que María Santísima os enseñe, queridos jóvenes, a discernir la voluntad del Padre del cielo sobre vuestra existencia. Que os obtenga la fuerza y la sabiduría para poder hablar a Dios y hablar de Dios. Con su ejemplo os impulse para ser en el nuevo milenio anunciadores de esperanza, de amor y de paz”.

martes, 1 de julio de 2008

Año Paulino y Juan Pablo II

Recién comenzado el Año Paulino que nos regala el Santo Padre Benedicto XVI en el bimilenario del apóstol san Pablo, “para intensificar los esfuerzos ecuménicos y profundizar el conocimiento de la vida y del pensamiento del apóstol ” invito a recordar lo expresado por Juan Pablo II en l a Audiencia General del 16 de mayo de 2001, a su regreso de la Peregrinación jubilar tras las huellas de San Pablo (Atenas, Damasco y Malta) los primeros días de mayo del 2001

“Una inolvidable vuelta a las fuentes para beber en ellas la lozanía de la experiencia cristiana primitiva”. Había querido también testimoniar a las Iglesias ortodoxas el afecto y la estima de la Iglesia católica, con el deseo de que "la memoria de las culpas pasadas contra la comunión sea plenamente purificada y dé paso a la reconciliación y a la fraternidad". Además – decía “he reafirmado la sincera apertura con la que la Iglesia se dirige a los creyentes del islam, a los que nos une la adoración del único Dios”.

”En el Areópago de Atenas han resonado nuevamente las palabras del célebre discurso de san Pablo que recogen los Hechos de los Apóstoles”…El discurso de san Pablo en el Areópago – decía el Santo Padre - constituye un modelo de inculturación y, como tal, conserva intacta su actualidad. Por eso, lo volví a proponer en la celebración eucarística con la comunidad católica en Grecia, recordando el admirable ejemplo de los santos hermanos Cirilo y Metodio, originarios de Salónica, los cuales, inspirándose con fidelidad y creatividad en ese modelo, difundieron con empeño el Evangelio entre los pueblos eslavos….“los numerosos areópagos de hoy requieren el testimonio de los cristianos”.



Después de Grecia, Juan Pablo II se dirigió a Siria, donde, “en el camino de Damasco, Cristo resucitado se apareció a Saulo de Tarso, transformándolo de feroz perseguidor en apóstol incansable del Evangelio. Fue una vuelta a los orígenes, como sucedió con respecto a Abraham, una vuelta a la llamada, a la vocación”. Esto es lo que yo pensaba al visitar el Memorial de San Pablo. La historia de Dios con los hombres parte siempre de una llamada, que invita a dejarse a sí mismos y las propias seguridades, para encaminarse hacia una nueva tierra, fiándose de Aquel que llama. Así les sucedió a Abraham, Moisés, María, Pedro, y a los demás Apóstoles. Y lo mismo aconteció a Pablo”…
La última etapa de su “peregrinación tras las huellas de san Pablo fue la isla de Malta, donde el Apóstol pasó tres meses, después del naufragio de la nave que lo llevaba preso a Roma (cf. Hch 27, 39 28, 10)”

La carta nos señala finalmente “el camino de la santidad como camino real para los creyentes del tercer milenio. En el vasto océano de la historia, la Iglesia no teme los desafíos y las asechanzas que encuentra en su travesía, si mantiene con firmeza el timón en la ruta de la santidad, hacia la que la ha dirigido el gran jubileo del año 2000 (cf. Novo millennio ineunte, 30).”
No dejen de visitar el sitio oficial del Año Paulino.