Llamados a ser santos

Llamados a ser santos
“Todos estamos llamados a la santidad, y sólo los santos pueden renovar la humanidad.” (San Juan Pablo II).

viernes, 11 de abril de 2014

Slawomir Oder: Juan Pablo II una “memoria siempre viva”



El postulador de la causa de canonización de Juan Pablo II, Mons. Slawomir Oder habla de la fuerza del «mensaje de la misericordia» del Papa polaco, que desde Roma se ha extendido a los confines del mundo. Escribe  y entrevista Angelo Zema para Roma Sette


«He estado en el extremo norte del Canadá, en el pueblo de Rankin, donde el obispo local le ha entregado una reliquia de Juan Pablo II a una anciana que le había presentado un testimonio de una espiritualidad muy profunda.  Su mensaje realmente llega a los confines del mundo»  Mons. Slawomir Oder, en su oficina en el tercer piso del Palacio Lateranense donde trabaja como Vicario Judicial del Tribunal de Apelación del Vicariato de Roma, cuenta a Roma Sette acerca de uno de sus últimos viajes alrededor del mundo. Como postulador de la causa de canonización de Juan Pablo II, con una tarea que alcanza su culmen el 27 de abril, con la proclamación del Papa Wojtyla santo, se ha convertido en realidad en una especie de testigo itinerante de la fe y del caudal espiritual del pontífice polaco amado en todo el mundo. La fotografía de aquel pedazo de tierra de América del Norte será incluida en un documental polaco que será presentado en la Vigilia de la canonización: un relato de Juan Pablo II a través de las historias de personas sencillas que de alguna manera han estado en contacto con él o han sentido de manera profunda su testimonio, aun sin haberlo conocido jamás. Es el caso de la anciana de Rankin, un pequeño poblado Inuit en la costa nor-occidental de la Bahia de Hudson. También allí, en el Ártico, resuena el mensaje del Papa que ha gritado «Abrid las puertas a Cristo»  y que ha contribuido a atenuar con la fuerza de la Palabra los sistemas políticos que oprimían al hombre detrás de la cortina de hierro. Es esta la fuerza que el postulador – rector de la Iglesia de santa Maria Inmaculada y San Jose Benedetto Labre, donde se custodia una reliquia del Papa Wojtyla – subraya con énfasis. Una fuerza que, a una distancia de nueve años de su muerte no se ha extinguido.

La presencia de Juan Pablo II aún continúa viva?
Si por cierto. Los testimonios son muchísimos: siguen llegando cartas a nuestras oficinas, el peregrinar a la tumba del pontífice es constante,  el enorme movimiento de peregrinos que se está movilizando para participar en la celebración de la canonización….  Pero también los pedidos de la reliquia itinerante que a partir del día de la beatificación está recorriendo las periferias del mundo, para decirlo al estilo Papa Francisco, con el fin de fortalecer la fe.

Una gran devoción entonces.  Pero cuál es la atención primordial que ha notado al contenido del mensaje de Juan Pablo II?
El Papa Francisco es el mejor intérprete de esta realidad: el mensaje de la Divina Misericordia, uno de los pilares del pontificado de Juan Pablo II, el aspecto mariano, el de la vida sacramental. El mensaje de la misericordia esta en el corazón de la gente. Y en el corazón se renueva, como un eco, también aquel grito de «Abrid las puertas a Cristo»: lo he notado en muchas personas que lo han convertido en  lema de sus vidas y que han encontrado fuerza para seguir adelante aún en situaciones particulares.

Hay alguna historia que considera más significativa? 
El documental del cual hablaba me ha permitido entrar en contacto directo, no solo epistolar,  con la gente. Me ha impresionado mucho por ejemplo, la devoción a la Divina Misericordia propagada en el contexto del genocidio de Rwanda: en los años `90: para muchos ha representando un punto de referencia fuerte para sobrevivir, para volver a comenzar. Otra historia se refiere a la vocación de una religiosa de origen birmano, que ha descubierto la llamada orando ante la tumba de Juan Pablo II y le ha sido fiel  no obstante la difícil situación de aquel país: un signo de primavera para aquella Iglesia.

 A medida que se acerca la fecha de la canonización, el pensamiento regresa a los años de trabajo cumplidos para alcanzar esta meta. Cuáles son los recuerdos más significativos?
Estos nueve años, vistos desde la meta alcanzada, me parecen tan solo un instante. Y sin embargo fueron años de trabajo. Recuerdo de manera muy viva todas las diferentes etapas: ante todo la apertura de la fase diocesana, la solemne clausura en San Juan de Letrán, la historia del milagro en Aix-en-Provence, ocurrido aun antes del inicio de la fase diocesana para el reconocimiento de las virtudes heroicas. Recuerdo con emoción cuando abría el sobre en el cual se hablaba de la curación de Sor Marie Simone-Pierre,  las ansias de una respuesta que no llegaba acerca del contacto con la señora Floribeth en Costa Rica: ahora miro todo esto como si fuesen anécdotas, pero han marcado mi vida. Y también, el gozo de la autorización de las virtudes heroicas, por el decreto del primero y después del segundo milagro, por la celebración de la beatificación en la cual he podido ver en los ojos del Papa Benedicto el gozo de la Iglesia y he podido sentir la oración del pueblo de Dios que se alegraba con este santo.  
  
Hay algún testimonio que le haya emocionado mas durante el proceso?
Viajando por el mundo, debo admitir que los mensajeros en muchos casos han sido testimonios preciosos sobre la vida de Juan Pablo II, sobre todo durante los viajes apostólicos.  Impresiona también fuertemente la actitud del Papa hacia el fin de su vida, cuando pasaba toda la noche en oración, y esto nos hace comprender de donde provenía esa extraordinaria fortaleza espiritual que caracterizaba a este hombre ya tan frágil físicamente.

Cuáles fueron los ecos por el mundo después de la beatificación?
Han nacido en todo el mundo grupos de oración inspirados en la espiritualidad de Juan Pablo II. Han surgido familias religiosas inspiradas en él, y algunas vocaciones, como aquella religiosa birmana, florecieron gracias a él. Una iniciativa muy hermosa fue la construcción del monasterio de vida contemplativa Mater Ecclesiae en Lagos, Nigeria, donde los cristianos viven tiempos de prueba y no es fácil convivir con el Islam.  Quiero subrayar además la «peregrinación» de la reliquia de Juan Pablo II, una ocasión importante para la catequesis de su magisterio y para acercarse al sacramento de la reconciliación.

Cual ha sido la relación del Papa Wojtyla con Roma y como percibe el sentimiento de los romanos después de su muerte?
Juan Pablo II fue Obispo de Roma con todo su corazón. Lo confirmaba siempre, con las palabras, con gestos, en toda ocasión, durante sus visitas. Recuerdo el testimonio de algunas personas que compartían la oración del Rosario recitada por el Papa para Roma. En una ocasión a uno de los huéspedes le mostro su casa: «yo sé donde vive usted, conozco mi ciudad, mi diócesis» En Roma fui invitado por muchas parroquias, en mi iglesia ha surgido un grupo de oración, en la ciudad se ha organizado la primera asociación dedicada a él y oficialmente reconocida por el cardenal vicario. Roma se siente muy unida a Juan Pablo II. Recuerdo el encuentro con una señora, una hebrea, que me dijo haber vivido dos veces la muerte de su padre: la segunda fue cuando murió Juan Pablo II. Si, su memoria esta siempre viva.
9 de abril 2014 
(traducido de Roma Sette) 


jueves, 10 de abril de 2014

Encuentro internacional sobre las JMJ Rio 2013 – Cracovia 2016 (1 de 2)


Ayer llegaban a Roma unos 250 delegados procedentes de 90 países y de 45 comunidades, asociaciones y movimientos juveniles católicos, los organizadores de la pasada JMJ Rio  y de la próxima 2016, que a partir de hoy participan en Sassone, comuna de Ciampino (Linea Roma-Albano) del encuentro que se llevará a cabo hasta el próximo 13 de abril y cuya clausura coincidirá con la JMJ local el próximo Domingo de Ramos. “Las JMJ – dijo el Cardenal Rylko, Presidente del Pontificio Consejo para los Laicos – se  han convertido en parte integrante de la pastoral juvenil a nivel mundial”.
 
En el encuentro se hablará de los resultados de la “milagrosa” JMJ de Rio 2013 y de los preparativos para la próxima peregrinación intercontinental de la JMJ que se realizará en Cracovia, “la ciudad de Juan Pablo II”,  entre el 23 y 26 de julio de 2016.

El pasado 7 de abril El Comité organizador de la XXVIII Jornada Mundial de la Juventud (Rio de Janeiro, julio 2013) encabezado por el cardenal Orani Joao Tempesta, arzobispo de San Pablo, fue recibido en audiencia por el Papa Francisco, quien bromeando le dijo que los “cariocas son unos ladrones porque me robaron el corazón”. 
 Después – hablando más seriamente  y  refiriéndose al milagro de la multiplicación de los panes y los peces” expresó que “ese milagro vivido en la Jornada de la Juventud se debe repetir todos los días, en cada parroquia, en cada comunidad, en el apostolado personal de cada uno!


Ayer miércoles era día de acogida de los participantes. Hoy comenzó la “fiesta de la fe y de la fraternidad” con oraciones y asamblea: saludos, análisis de los frutos pastorales, de la dimensión organizativa de la JMJ Rio 2013, y un video del discurso del Santo Padre Francisco, sobre la JMJ de Rio (4 de septiembre de 2013).

Mañana viernes ya inicia el camino “Hacia Cracovia 2016”: aspectos pastorales y presentaciones  de los diferentes Comités y equipos de trabajo, con una introducción del Cardenal Stanislaw Dziwisz, Arzobispo de Cracovia. Se tratarán a su vez aspectos organizativos (logo, himno, servicios, catequesis, celebraciones principales, voluntarios, etc.)
El dia terminará con la Santa Misa presidida por el cardenal Dziwisz, cena y velada organizada por los delegados polacos.

El sábado está dedicado a las JMJ y su integración en la pastoral juvenil ordinaria. El encuentro comenzará con la Santa Misa presidida por el cardenal Stanislaw Rylko.  El Secretario del Consejo Pontificio para los Laicos Mons. Josef Clemens ofrecerá una conferencia “El compromiso de la Iglesia a favor de los jóvenes: de Juan Pablo II a Papa Francisco). Seguirán debates y testimonios. El discurso conclusivo del encuentro estará a cargo del cardenal Rylko.
La clausura oficial será el Domingo de Ramos con la Celebración diocesana de la XXIX JMJ, cuyo lema este año es  «Bienaventurados los pobres de espíritu, porque de ellos es el reino de los cielos» (Mt, 5,3). Presidirá la Santa Misa el Santo Padre Francisco.
La despedida de los participantes del encuentro será en el Centro Internacional Juvenil San Lorenzo, la “casa” de la Cruz de las JMJ. 


miércoles, 9 de abril de 2014

Mons. Piero Marini: Wojtyla, un pastor santo en medio del pueblo – la oración el centro de su vida



Con ocasión de la canonización de Juan Pablo II vemos aparecer nuevos libros casi a diario. Esta vez se trata de “Giovanni Paolo II – L´uomo, il Papa, il santo” obra que fue presentada esta tarde en la “Universidad del Papa” el Angelicum,  Pontificia Universidad de Santo Tomas de Roma y durante la Audiencia General de hoy se le entregó un ejemplar al Papa Francisco.

Entre los testimonios que contiene el libro hay uno del Arzobispo Piero Marini, que fuera Maestro de Celebraciones Litúrgicas Pontificias durante el pontificado del Papa Juan Pablo II. Alessandro Gisotti de Radiogiornale Vaticana ha entrevistado a Mons. Marini, quien actualmente se desempaña como Presidente del Pontificio Comité para Congresos Eucarísticos Internacionales. Gisotti le pregunta a Mons. Marini acerca de su primer encuentro con Karol Wojtyla.

Marini - Mi primer encuentro con Karol Wojtyla fue en Cracovia, en 1973, durante un viaje del cardenal Prefecto de la Congregación para el Culto Divino, a quien acompañé por casi todas las diócesis de Polonia. Allí vi por primera vez a este arzobispo de Cracovia, muy amable…. Recuerdo sobre todo su cercanía con la gente.  De las celebraciones de las Misas que aun recuerdo bien están primero la Misa de san Estanislao, con una gran peregrinación, interminable: después la Misa en una parroquia de Nova Huta, que el mismo había construido – recuerdo esa cercanía con la gente y veo en el sobre todo al pastor tal como lo había delineado el Concilio Vaticano II. Recuerdo que después de aquellos momentos, siempre seguía un encuentro con la asamblea, con la gente:  fuera del templo se quedaban con el.  Recuerdo aquellos campesinos que venían probablemente de Zakopane, vestidos con sus trajes regionales….Me causo una bellísima impresión, la  de un pastor cercano, digamos “al estilo Francisco”: un pastor que verdaderamente sentía “el olor de las ovejas” verdaderamente.

Usted estuvo junto a Juan Pablo II durante mucho tiempo.  En algún momento pensó  “Este hombre es un santo?”

Marini - Si, en realidad la reflexión sobre su santidad, al menos en lo que a mi experiencia se refiere, la he tenido muchas veces, sobre todo cuando lo veía tan concentrado en la oración, antes de la celebración, durante la celebración y después.  Pensar en su santidad,  sin embargo, fue algo que ocurrió  más tarde, reflexionando precisamente sobre su vida, y por primera vez de modo más serio con ocasión de la beatificación, recordando su forma de ser, su modo de ser en relación con la gente.  Recuerdo que al inicio de su Pontificado, cuando al final de la Misa se mezcló con la gente y el ceremoniero trataba de detenerlo…. Asi es, para mi la Beatificaciòn ha sido la verdadera ocasión para reflexionar sobre su vida, repensando también el Concilio que nos había recordado a todos los sacerdotes, a los obispos, que podemos ser santos sin hacer cosas extraordinarias, sino haciendo bien el deber de cada uno.  Y así he comenzado a reflexionar sobre su santidad, que no era la santidad de un líder, sino la santidad de la vida cotidiana:  de aquello para lo cual lo había llamado el Señor primero en Cracovia y después como obispo de toda la Iglesia durante su pontificado.  Ha convertido en extraordinarias las cosas ordinarias de la vida! 

Usted estaba literalmente a  unos pasos del latido del corazón de Karol Wojtyla cuando celebraba la Misa: que le impresionaba más de la dimensión orante de Juan Pablo II?

Marini - Creía en aquello que hacia! Cuando rezaba, rezaba porque creía en su oración. No temía orar en público, de hacer gestos que quizás le hubiesen presentado dificultades a otros.  Era un hombre autentico, que tenía sus momentos de intimidad, de coloquio con Dios. Esta era la sensación que me daba a mí y aun hoy me edifica pensar en aquellos momentos de oración que comenzaban ya en la sacristía.  Una oración que era personal, pero a su vez sencilla y cercana a cualquiera de nosotros, como la oración de las cuentas del Rosario, o las veces que hacia detener el auto en algún momento del viaje para celebrar la Liturgia de las Horas….Era un hombre para quien la oración figuraba en primer lugar.

Todos recordamos el grito contra la mafia del Papa en Agrigento y recordamos también las imágenes: usted estaba detrás suyo, a pocos pasos del Papa. Este coraje, este “no tener miedo”  - encarnado tan bien en aquel momento – es para usted una faceta de la santidad de Karol Wojtyla?

Marini - Si, era el coraje de un hombre convencido. El me lo comentaba varias veces: “Yo soy un Papa bueno, cercano, amable en la vida y en las relaciones con los demás, pero muy diferente cuando se trata de defender los principios!” Y para él la vida era uno de los principios que defendía. Recuerdo aquel momento en Agrigento, aquel grito del Papa, tan cargado de convencimiento, de coraje, que casi daba miedo. Recuerdo más o menos lo mismo en Varsovia, durante una celebración en la cual defendía la vida en el seno materno. Esos eran los momentos en los cuales irradiaba todo ese convencimiento que llevaba adentro y que era el fundamento de su forma de ser cotidiana.  

(traducido deRadiogiornale Radio Vaticana)

martes, 8 de abril de 2014

Instrucciones para Ceremonia de canonización 27 de abril 2014



UFFICIO DELLE CELEBRAZIONI LITURGICHE
DEL SOMMO PONTEFICE
NOTIFICAZIONE
CAPPELLA PAPALE
per la Canonizzazione dei Beati
Giovanni XXIII (1881-1963)
Giovanni Paolo II
(1920-2005)

Il 27 aprile 2014, II Domenica di Pasqua o della Divina Misericordia, alle ore 10, in Piazza San Pietro, il Santo Padre Francesco celebrerà la Santa Messa con il rito di Canonizzazione dei Beati:
Giovanni XXIII, Papa
Giovanni Paolo II, Papa
Potranno concelebrare con il Santo Padre:
- i Cardinali e i Patriarchi, che si troveranno, alle ore 9, nella Cappella di San Sebastiano in Basilica, portando con sé la mitria bianca damascata;
- gli Arcivescovi e i Vescovi, muniti di apposito biglietto dell’Ufficio delle Celebrazioni Liturgiche del Sommo Pontefice, che si troveranno, alle ore 8.30, al Braccio di Costantino, portando con sé amitto, camice, cingolo e mitria bianca.
* * *
I Cardinali, i Patriarchi, gli Arcivescovi e i Vescovi etutti coloro che, in conformità al Motu Proprio «Pontificalis Domus», compongono la Cappella Pontificia e, muniti della Notificazione, desiderano partecipare alla celebrazione liturgica, vestiranno il proprio abito corale e sono pregati di trovarsi alle ore 9 sul Sagrato della Basilica.
Città del Vaticano, 8 aprile 2014
Per mandato del Santo Padre

Mons. Guido Marini
Maestro delle Celebrazioni Liturgiche Pontificie

sábado, 5 de abril de 2014

Karol Wojtyla: Lecciones de Lublin (1)


Ediciones Palabra, acaba de publicar (marzo 2014) algo largamente esperado Las famosas lecciones de Lublin de Karol Wojtyla. Es un libro de 320 paginas.  Antes de esta edición solo estaba traducido al inglés y al alemán.  Es el primero de dos volúmenes y recoge los cursos de Ética que Karol Wojtyla impartió en la Universidad Católica de Lublin  entre 1954 y 1956.  
En el primero titulado “El acto y la vivencia ética”, pone las bases de una ética de corte personalista; en el segundo “El bien y el valor”, hace un recorrido y valoración de los grandes éticos de la historia, desde Platón y Aristóteles, hasta Kant y Scheler.

Como anécdota del libro de Adam Boniecki The making of the Pope of the Millenium :  cuenta el prof. Franciszek Tokarz de su época de profesor en KUL (Universidad Católica de Lublin)  que cuando Karol Wojtyla fue nombrado obispo él les dijo a sus alumnos: “Finalmente la Curia me escuchó. Yo siempre les decía: Nombren a Wojtyla obispo – es un hombre piadoso, sabio, bueno. La diferencia entre él y yo es que en cuanto nos despertábamos (viajaban juntos en el tren de Cracovia a Lublin)  yo salía al pasillo a fumar un cigarrillo y el se arrodillaba al lado de la ventana y rezaba, rezaba y rezaba sin fin…” 

miércoles, 2 de abril de 2014

2 de abril de 2005 y mis recuerdos de Juan Pablo II

Hoy hace nueve años desde aquel día en que millones de ojos de todo el mundo no se despegaban de la pantalla para no perderse un minuto de la partida de un Pastor que había dado la vuelta al mundo en su carrera por evangelizarlo….. Cuántos santuarios marianos visitados, cuantos lugares de sufrimiento y de dolor, cuantos llamados a la paz y a la concordia…
Hoy hace nueve años en que jóvenes y ancianos absortos lo veían partir…con lágrimas en sus rostros…pero él partía hacia su merecido descanso agradeciendo todo y a todos, perdonando y pidiendo perdón …cuantos recuerdos en tantas mentes…también en la mía….

Una historia que quizás comenzó aquel 16 de octubre de 1978….sin que yo tomara conciencia y que luego continuó con cierto interés por la mediación papal del diferendo argentino-chileno.   

  En un viaje a Europa en 1980 participamos de la Audiencia papal. Debo reconocer mi leve decepción por verlo tan cansado habiendo escuchado de su energía y vitalidad. Años más tarde me comentaron que aquel viaje a Alemania, de donde acababa de volver,  había sido muy cansador y difícil.  



Fue recién en su viaje de 1982 a la Argentina cuando evidentemente creció mi interés,  quizá por  la influencia y el entusiasmo de mi madre o las circunstancias que se fueron dando.  De aquel fugaz paso de Juan Pablo II por la Avda Rivadavia donde lo esperábamos vestidos con trajes regionales eslovenos guardé el pañuelo blanco con puntillas amarillas que agité a su paso por Ramos Mejia en su camino a la Basílica de Luján.  Y durante aquella visita apostólica de Juan Pablo II ocurrió algo extraño… fue como un llamado por lo inexplicable, pero aún no me daba por enterada. Recién años después recordando mi historia le encontré sentido.  La colectividad eslovena había invitado que fuéramos vestidos con trajes regionales. Pero el caos del tránsito era tal que cuando llegamos con mi hermana a la Avenida Libertador no había hueco por donde “colarse” para ingresar. Entonces un oficial de policía viéndonos vestidas con trajes regionales nos indicó que la entrada era por Av. Sarmiento. Allá fuimos corriendo las cuadras que nos faltaban…pasamos los controles corriendo sofocadas, sin que nadie nos detuviera. Unas polacas que llegan tarde habrán pensado…en realidad nuestro traje regional no se parece en nada al polaco;)   Bueno allí fuimos primero caminando lentamente entre la gente para luego sentirnos empujadas hacia la Avda del Libertador….la marea de gente era como una barrera movediza que empujaba hacia delante,  no se veía hacia ningún lado pero evidentemente todos sabían (menos nosotras) hacia donde empujaban.  De repente nos encontramos detrás de una enorme estructura que ni siquiera sabíamos que era el altar por la parte de atrás y como la marea seguía no nos detuvimos hasta que no nos encontramos delante mismo del altar, adelante de todo!!! Impresionante me dije, de aquí no nos mueve nadie. Llamativamente estábamos todos parados. Evidentemente no había siquiera asientos para los invitados (no lo recuerdo bien, pero asi se ve también en la foto, donde hasta pude identificarme allí debajo  mismo del altar!)  Estábamos entre los privilegiados que lograron “entrar” al espacio reservado, pues atrás se ve una separación de rejas que yo ni recordaba.  Participamos de la Misa, sin poder verlo a Juan Pablo II hasta que no se acercó para saludar (como se ve en la foto) por estar tan debajo del altar. 


Esa emoción fue fuerte…era un “aviso”.
No guardo  muchos recuerdos de su extensa visita a la Argentina en 1987 (todo lo publicado en el blog fue recopilado de diferentes fuentes) pero si recuerdo que algo me llamaba a participar de la JMJ en la Avenida 9 de julio y no logré convencer a nadie que me acompañara.   Evidentemente aún no había encendido la chispa…. 


Fue durante mi viaje a Eslovenia en 1999 con ocasión de la beatificación el Obispo Anton Martin Slomsek 
 (era la 2da visita del Papa Juan Pablo II a Eslovenia) que ocurrió aquel hecho inesperado … algo que la Divina Providencia me tenía reservado para lanzarme a esta aventura de discípula de Juan Pablo II.  Definitivamente un antes y un después…..

A mi padre le gustaba mucho verlo en televisión y lo llamaba “amigo”. Mi padre murió un año antes que Juan Pablo II de la misma enfermedad: Parkinson. Esa chispa oculta que ya había asomado aunque aún algo tibia en 1999,    finalmente prendió con fuerza un año más tarde, aquellos días de abril en que no despegue mis ojos de la pantalla….apenas si dormía no me quería perder nada, el llamado fue fulminante. Como para tantos otros aquellos funerales fueron el impacto final.  Mi viaje del 2005, fue publicado en unapagina web; luego nuevamente en este blog 

Siguieron otros viajes….para venerar la tumba en Roma y luego visitar sus amados lugares en Polonia.  Hay mucho de esto en este blog en su honor. No quiero ser repetitiva solo debo agregar que a la muerte del Beato Juan Pablo II sentí la urgencia de ir a visitarlo a su tumba….arreglé todo en pocos días y pude estar en la Plaza San Pedro para el inicio del ministerio petrino del Papa Benedicto XVI. Una gracia trás  otra….No puedo ni quiero hacer comparaciones pero me pasó algo  parecido a Eliseo que recogió el manto de su maestro Elias para luego comenzar otra vida….las experiencias se fueron sumando y podría escribir páginas pero estaría repitiendo un poco lo publicado en este blog que comencé en el 2007 en agradecimiento y sigo aprendiendo dia a dia.

Este 2 de abril, ya casi Vigilia de la fiesta de la canonización del Beato Juan Pablo II por un papa argentino! doy gracias a Dios por los innumerables regalos obtenidos y las riquísimas experiencias vividas durante estos últimos años.

martes, 1 de abril de 2014

El “milagro” francés de Jerzy Popieluszko


(la madre del sacerdote mártir, artefilipo)

El 14 de septiembre de 2012 Jean, un sacerdote de 66 años, fue convocado de urgencia al hospital del  municipio de Créteil, en los alrededores de Paris para suministrarle el sacramento de la extremaunción al moribundo Marc de 56 años. Después de hacerlo el sacerdote pidió a los presentes rezar por el enfermo por intercesión del mártir del comunismo polaco Jerzy Popieluszko. 
 La esposa del enfermo no conocía a este sacerdote proclamado Beato en el año 2010. El sacerdote Jean acababa de volver de una peregrinación a Polonia, donde había rezado ante la tumba de Popieluszko y había traído consigo una estampa de aquel a quien se encomendaba a diario. La motivación de esta devoción se debía también a que había nacido el mismo día que el mártir Popieluszko : el 14 de septiembre de 1947.  Ese día de su cumpleaños Jean colocó  una vela sobre la mesita de luz del enfermo, la cruz de Juan Pablo II y la estampa en honor al joven mártir polaco.  Al mismo tiempo invitó a la esposa y a la religiosa que acompaña a los moribundos que todos los días recen la oración por la intercesión de Jerzy Popieluszko.  «Escucha Jerzy hoy es tu cumpleaños – y también el mío – si puedes hacer algo este es el día indicado» oró el sacerdote Jean y se retiró.

 Marc, consejero de profesión, quien con su esposa había comprado una casa en los alrededores de Paris, hacia unos años que padecía de una enfermedad  atípica leucemia mieloide crónica, un caso raro en el mundo.   Hacía ya años que luchaba contra esta enfermedad con el firme apoyo de su esposa y sus cuatro hijas, refugiándose en la oración. Ambos con su esposa eran profundamente creyentes  En noviembre de 2011 la enfermedad recrudeció agudamente.  Marc ya no podría caminar, se sometió a tres quimioterapias y en agosto de 2012 los médicos diagnosticaron que ya las células cancerígenas se habían multiplicado y esparcido por todo el cuerpo. A comienzos de septiembre el enfermo hablo con su psicólogo para que le ayudara a prepararse para la muerte. Claire ya comenzaba a ordenar sus pertenencias y el sábado después del sacramento de la extremaunción pensaba retirarse para organizar su sepelio. Pero no hubo tal sepelio.   En cuanto el sacerdote se retirara, Marc abrió los ojos y pregunto que le había pasado. Por la noche intento levantarse tres veces y algunos días más tarde el equipo medico del hospital, que lo había acompañado, declaró asombrado que estaba curado. El cáncer había desaparecido. Un mes más tarde los partes médicos oficiales confirmaron la curación.  «Está totalmente recuperado» expresó el Dr. Rabah Redjoul, médico del departamento de hematología del hospital Henri-Mondor, pero mantenía su alerta atento a una posible recidiva. El Dr. Jean-Michel Dormont, médico de cabecera de Marc, emitió un certificado médico el 7 de diciembre de 2013 expresando: «Certifico que hoy he revisado al señor…y que para su curación los días posteriores al 20 de septiembre de 2012, después de haberse encontrado ya bajo controles paliativos, la medicina no tiene explicaciòn». Lentamente comenzaron a preguntarse si no se trataba de un milagro. El paciente, su esposa y el sacerdote con quien habían entablado amistad mantuvieron la curación en secreto durante varios meses. «Debíamos esperar» aclaró el sacerdote Jean «Para que se considere un milagro la curación debe ser total y rápida, lo que en realidad ocurrió, sin embargo es necesario dejar pasar un tiempo prudencial» 
Pero Marc estaba curado. «Estoy convencido que Dios me curó, pero no dejo de preguntarme porque a mí: porque fui yo el salvado, cuando hay tantos otros mucho mas creyentes que yo?»
Su esposa Claire no podía creer que fuese verdad: «Cuando abrió los ojos y me preguntó: “Que ocurrió? no lo podía comprender. Fueron necesarios más controles y aún así… cada vez que se resfriaba se me torcía el estomago. Pero siempre trato de convencerme: está curado, no tengas miedo, está curado.  Y aún debo repetírmelo a diario»  Cuando se lo comunicaron al obispo en Creteil, Michel Santiere, los recibió y les prometió su apoyo.  El mismo hacia un año había viajado a Polonia y encomendado su diócesis a la intercesión del Beato Jerzy Popieluszko.  De la curación también fue informado el postulador de la causa para la canonización Mons. Tomasz Kaczmarek, quien visitó al sacerdote Jean, a los testigos y al obispo.  El obispo formo una comisión para la investigación del caso y le confió el análisis a dos médicos independientes. La comisión se reunía el pasado mes de marzo y si ésta confirma el milagro los resultados serán enviados a la Arquidiócesis de Varsovia que a su vez los reenviará a Roma.    (La Croix)