Llamados a ser santos

Llamados a ser santos
“Todos estamos llamados a la santidad, y sólo los santos pueden renovar la humanidad.” (Beato Juan Pablo II)

domingo, 13 de junio de 2010

Beatificación de Alojzij (Lojze) Grozde, mártir esloveno

vitral de Marko Jerman Cuanta belleza en la soledad
Aunque nadie sepa de ti,
Nadie siquiera te ame.
Solo el Señor de los cielos
Vela sobre ti.
El canto del silencio – el más bello,
reflejo de belleza divina
su eco encuentra en el alma mía.
Nada tengo y sin embargo lo tengo todo.
(de la epoca escolar de Lojze Grozde)
Hoy domingo 13 de junio 2010 en el marco del Congreso Eucarístico Nacional de Eslovenia será beatificado Alojzij (Lojze) Grozde, primer beato mártir esloveno.
El proceso para la causa de beatificación comenzó en 1992 y en el 2003 fue entregada toda la documentación para la “Positio”. El sábado 27 de marzo pasado el Santo Padre Benedicto XVI recibió en audiencia al arzobispo Angelo Amato, prefecto de la Congregación para las Causas de los Santos y durante la audiencia autorizó al dicasterio a promulgar el decreto concerniente al martirio del Siervo de Dios del primer mártir esloveno Alojzij (Lojze) Grozde, laico, miembro de la Acción Católica, asesinado por odio a la fe (in odium fidei) en Mirna (Eslovenia) el 1 de enero de 1943 durante el régimen comunista en Eslovenia.

Grozde nació el 27 de mayo de 1923 en Zgornje Vodale y como hijo ilegitimo vivió una infancia y sus primeros años de adolescencia difícil. Su madre se casó cuando el tenia cuatro años. A Lojze no se le permitió asistir ir al casamiento y le fue negado el acceso a su madre, marginado quedó a cargo de su tía. Mas tarde le fue dado estudiar en Ljubljana, fue excelente alumno y se distinguió por la fortaleza de su fe, su constante oración y su vida de apostolado. Pronto tambien se distinguio como un escritor creativo. Miembro de la Acción Católica y de la Congregación Mariana, dejó pensamientos profundos que se leen en sus numerosos escritos y poesías. Durante sus últimos años de estudio, con Eslovenia en plena guerra civil, el movimiento de personas de un lugar a otro era casi prohibitivo. No obstante. Grozde queriendo visitar a sus familiares en Dolenjska consiguió permiso de viaje, viaje que terminaría a las puertas de su pueblo donde fue interceptado por un partisano. Acusado y detenido de propaganda contra el comunismo fue cruelmente torturado y su cadáver encontrado accidentalmente por unos escolares en los bosques cercanos a Mirna, con los signos mas increíbles de suplicio.

Durante su visita apostólica a Eslovenia en 1996 (en la homilía de la Santa Misa celebrada en Ljubljana el 18 de mayo) el Santo Padre Juan Pablo II decía: “En el curso de la historia vuestra comunidad cristiana ha estado sujeta a pruebas graves, y mas recientemente los horrores de dos guerras mundiales. Como olvidar además la violenta revolución comunista? Al sufrimiento causado por la ocupación extranjera se agrego el flagelo de la guerra civil, hermanos alzando la mano contra hermanos. El siervo de Dios Lojze Grozde es solo uno de las innumerables victimas inocentes, que elevan a lo alto la palma de su martirio como indeleble recuerdo y amonestación. Obispos, sacerdotes, religiosas y religiosos y laicos han debido sufrir durante o después de la guerra, prisiones, torturas, deportaciones y muerte violenta. Ellos imploran ahora a Dios reconciliación, paz y concordia para todos los miembros de la Nacion.”

La beatificación del primer mártir esloveno es un signo fuerte de la Iglesia en reconocer el doloroso Calvario de la nacion eslovena. Grozde es solo uno de los cientos de mártires que han sembrado nuestra bendita tierra eslovena aquellos años de terror, de persecuciones, prisiones, asesinatos y torturas por parte del régimen comunista que no dejó pueblo sin victimas. Una historia dolorosa no tan lejana, cuando el espíritu del mal pareció apoderarse de mi primera patria, que literalmente echó de su terruño a una cuarta parte de la población, una historia dura que sigue clamando por un perdonamos y pedimos perdón. Quizás este Congreso Eucarístico sea ocasión para que Eslovenia comience a vivir una nueva primavera, una nueva etapa de cristianismo bañada y fecundada con la sangre de tantos mártires. Sanguis martyrum, semen christianorum! ¡La sangre de los mártires es semilla de nuevos cristianos! (Tertuliano, Apol., 50,13: CCL 1,171).

Eslovenia “encuéntrate a ti misma”!

2 comentarios:

Marta Salazar dijo...

Gracias por la información!

me encantan los "ninos difíciles", en este caso, no creo que él haya sido el difícil, sino... los adultos que lo rodeaban... sobre todo si lo alejaron de su mamá...

pero Dios sabe más, un abrazo fuerte!

Ljudmila dijo...

Muchas gracias Marta.