Llamados a ser santos

Llamados a ser santos
“Todos estamos llamados a la santidad, y sólo los santos pueden renovar la humanidad.” (Beato Juan Pablo II)

martes, 31 de marzo de 2009

Juan Pablo II y Uruguay 1987


Estoy cumpliendo una deuda con el blog…. la visita del Santo Padre Juan Pablo II a Uruguay, Chile y Argentina de 1987 cuando estuvo casi dos semanas en esta parte del cono sur.
Su paso por Uruguay fue muy breve (solo 19 horas),pero volvería en 1988 y ambas visitas “dejaron su profunda huella en el ser y sentir de los uruguayos”.
Ya el primer dia de su visita dejò rondando su promesa que volverìa “en otra oportunidad no lejana”. Era la primera vez que besaba tierra uruguaya en una visita “tan llena de interés y calidez” que quedará sin duda grabada en la memoria histórica de este pueblo como una de sus páginas más luminosas y esperanzadoras” decian los Obispos en su Mensaje emitido en Montevideo en abril de 1987En su mensaje de bienvenida en el aeropuerto de Montevideo el Santo Padre subrayo el papel de Uruguay por su contribución en favor de la paz y el apoyo prestado para la superación del diferendo entre Argentina y Chile sobre la zona austral y expresó que consideraba un deber conmemorar en Montevideo el feliz resultado de aquella mediación.
Esa misma tarde visito el Palacio Taranco, donde el 8 de enero de 1979 se había firmado el “Tratado de Montevideo” evitando una insensata guerra entre “dos países, hermanos por su origen y raíces históricas, por su fe, su lengua y su geografía” entre los cuales “existían antiguas diferencias, que les llevaron en el año 1978 al borde de un conflicto armado”
En su encuentro con sacerdotes, religiosos y religiosas en la Catedral de Montevideo el mismo 31 de marzo, les invito “Remad mar adentro y echad vuestras redes para pescar” (Lc 5, 4) , y predicad la palabra a "tiempo y a destiempo" (2Tm 4, 1-2).

La celebración de la Eucaristía en la Explanada «Tres Cruces» al dia siguiente fue acompañada por un coro de 100 voces que entonaron al principio el Himno de la alegría, de Beethoven, y al final el Aleluya, de Haendel. En la homilía, el Santo Padre recordó nuevamente los momentos de la amenaza de guerra cuando con toda prisa encomendó a su enviado el Cardenal Antonio Samorè el papel de mediador, intervención que llevo al feliz Acuerdo de Montevideo.
Juan José Arteaga, embajador e historiador opino que los viajes que el Papa realizó en 1987 y 1988 llevaron al fin de un histórico conflicto entre religión y laicismo en Uruguay, marcando definidamente dos etapas. Mientras en la primera el laicismo fue combativo y anticatólico, en la segunda se convirtió en un marco de respeto y tolerancia.
“¡Gracias, Uruguay, por tu hospitalidad! Me despido con el propósito de volver otra vez. ¡Que la paz de Cristo dé en ti frutos abundantes de justicia y amor en la libertad!”
Asi se despedia Juan Pablo II de Uruguay el 1ro de abril de 1987.
La promesa del Santo Padre que volveria a Uruguay fue confirmada ya el 14 de diciembre de ese mismo año por los Obispos uruguayos quienes con profunda alegria comunicaban que el Papa Juan Pablo II "estará entre nosotros el 7, 8 y 9 del mes de mayo próximo, conformando asi una visita en dos etapas.

Mirando hacia atrás sinceras gracias al pueblo uruguayo por su invaluable ayuda y por habernos prestado su sensatez para que nuestras riñas no llegasen a convertirse en una lucha sin sentido entre pueblos hermanos.
Gracias!
Invito visitar:

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