Llamados a ser santos

Llamados a ser santos
“Todos estamos llamados a la santidad, y sólo los santos pueden renovar la humanidad.” (Beato Juan Pablo II)

lunes, 17 de noviembre de 2008

India dolor cristiano en Asia


En la audiencia del 17 de noviembre de 1999
el Santo Padre Juan Pablo II reflexionó y repaso el viaje que acababa de hacer a India y a Georgia dando gracias “al Padre celestial, "por quien es todo y para quien es todo" (Hb 2, 10) porque “con su ayuda, pude afrontar también esta tarea de mi servicio al Evangelio y a la causa de la unidad de los cristianos”.

La primera etapa de esta peregrinación espiritual fue la ciudad de Nueva Delhi, en la India, para la firma y promulgación de la exhortación apostólica postsinodal Ecclesia in Asia, “en la que recogimos – decía - el fruto del estudio y de las propuestas de la Asamblea especial para Asia del Sínodo de los obispos, que tuvo lugar en Roma en 1998. La India es cuna de antiguas culturas, religiones y tradiciones espirituales, que siguen modelando la vida de millones de personas, en un marco social caracterizado durante muchos siglos por un grado notable de tolerancia recíproca. El cristianismo, que constituye una parte considerable de esa historia de relaciones pacíficas, se halla presente, según los cristianos del sur de la India, desde la predicación del apóstol santo Tomás”.

Pero a su vez ya entonces el Santo Padre lamentaba las dificultades que atravesaba “ese espíritu de mutuo respeto” y señalaba que era “importante reafirmar el vivo deseo de la Iglesia de que los seguidores de todas las religiones mantengan un diálogo fecundo, que lleve a renovar relaciones de comprensión y solidaridad al servicio de toda la familia humana”.

El documento Ecclesia in Asia era una “guía de crecimiento espiritual, en el umbral del nuevo milenio” destinado por una parte a “comprender que este diálogo interreligioso y el mandato de la Iglesia de difundir el Evangelio hasta los confines de la tierra no se excluyen mutuamente, sino que más bien se completan.”

Han pasado muchos años desde entonces y los derechos humanos siguen siendo vulnerados en la compleja sociedad de la India, uno de los países mas poblados del mundo, con una minoría cristiana perseguida asesinada y amenazada en medio de una campaña de destrucción de iglesias.

Los obispos de Orissa entregaron recientemente una carta pastoral condenando los asesinatos y persecuciones, expresando su solidaridad, invitando a la oración y alentando reanimar la esperanza, solidarizándose con las víctimas de la violencia anti-cristiana y agradeciendo el apoyo de las organizaciones internacionales”

A su vez la superiora general de las Misioneras de la Caridad. sor Mary Nirmala Joshi expresó que “para vencer a la violencia de la que son víctimas en estas semanas los cristianos en la India, se necesitan auténticos discípulos de Cristo en el amor por la persona de Cristo y en el vivir plenamente la enseñanza que nos ha dejado en el sermón del monte…no hay que usar la religión para dividirnos y que la violencia en nombre de la religión es abusar de la misma religión”

El Santo Padre Benedicto XVI en reciente Audiencia deploró enérgicamente la reciente ola de violencia anticristiana expresando su “cercanía espiritual y solidaridad a los hermanos y hermanas de la fe que están siendo sometidos a una prueba tan dura”.


Entenderán los extremismos que la Iglesia no impone, sino solo sugiere, aconseja y ora?

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