Llamados a ser santos

Llamados a ser santos
“Todos estamos llamados a la santidad, y sólo los santos pueden renovar la humanidad.” (Beato Juan Pablo II)

miércoles, 12 de septiembre de 2012

Libano (1) Introducción – En vísperas del Viaje del Santo Padre Benedicto XVI


En vísperas del viaje del Santo Padre Benedicto XVI al Líbano he debido ponerme a bucear,  reflexionar y tomar conciencia cuan poco sabemos (me pongo en primer lugar)  de nuestros hermanos de Medio Oriente!  Qué sabemos de los maronitas,  una de lascomunidades cristianas más antiguas ?  Por eso este post tan incompleto espero que pueda completarlo mi amigo Abdallah del antiguo Foro Juan Pablo II (el que existía antes en la pagina web oficial de la Postulación por la beatificación y canonización de Juan Pablo II) Abdallah había tenido que emigrar y ha vuelto ahora a su tierra natal y vive en Beirut).



Ni secta cristiana, ni una religión misteriosa, ni una Iglesia disidente; los maronitas son una nación católica, un pueblo de origen definido, y una Iglesia particular, siempre unida a Roma, que tiene un destino providencial en el desarrollo de su historia y en la mística de sus santos.” Nos dice el teólogo Sarkis Amin en “Cristianismo oriental”

En la serie de los Ángelus durante el Año Mariano 1987/1988 el 28 de febrero de1988 el beato Juan Pablo II se dirigía a la “querida tierra del Líbano para descubrir en ella las huellas de la devoción de ese amado pueblo a la Virgen Santa. Durante trece años de graves sufrimientos, la invocación de todos los libaneses a la Virgen Santísima, "Nuestra Señora del Líbano" ha sido continua e intensa…. La devoción de los libaneses a la Virgen es constante y está profundamente enraizada en la tradición: Ellos asocian su nombre a muchas citas bíblicas que se refieren a su país. Por eso cantan emocionados: "Ven, ven del Líbano", María; tú te levantas "como los cedros del Líbano"; el perfume de tus vestidos es "como el perfume del Líbano". En las letanías lauretanas, después de la invocación "Rosa Mística", se añaden las palabras: "Cedro del Líbano, ruega por nosotros".  Todos los libaneses, tanto católicos como ortodoxos, y los mismos musulmanes conscientes de estas referencias bíblicas, se sienten profundamente vinculados a María. Por eso, la Virgen Santa está presente por todas partes y sus santuarios son innumerables. Entre los más conocidos están los de Kannubin, Harissa, Zahlé, Magdouché, Balamand, Bikfaya, Ksara, Bzommar, etc. Por la noche, antes de acostarse, los miembros del núcleo familiar rezan en familia el rosario, cantan el popularísimo himno "Ya Ummalllah" (Oh Madre de Dios...), y se hacen bendecir con el icono de la Virgen.Las iglesias del patriarcado maronita están todas dedicadas a la Virgen: Nuestra Señora de Yanouh, de Ilij, de Maïfouk, de Diman y de Bkerké. En cada pueblo libanés, aún en el más pequeño, existe una iglesia o al menos una capilla dedicada a María…..El santuario mayor y más querido por todos los libaneses es sin duda el de "Nuestra Señora del Líbano", situado en la colina de Harissa.” 

Con gran dolor y con palabras muy fuertes hacia los responsables de la situación imperante en el Líbano comunicaba el Beato Juan Pablo II  en su Ángelus del 15 de agosto de 1989, que debía postergar su tan ansiado anunciado viaje y decía: “En esta festividad de la Asunción de María deseo dirigirme espiritualmente en peregrinación a los diversos santuarios marianos católicos y ortodoxos del Líbano, nación desde hace demasiados años forzada a soportar divisiones y pruebas, y víctima estos días de inhumanos bombardeos….Me postro con el espíritu en Balamand, Bikfaya, Bzommar, Kannubin, Ksara, Magdouché, Zahlé y sobre todo en Harissa, que domina la ciudad de Jounieh, con la altísima estatua de la Virgen que desde arriba parece ofrecer a todos su materna protección. Desde Beirut los atormentados habitantes escriben: "Desde nuestros refugios subterráneos, bajo el silbido de los cohetes y la explosión de las bombas que sacuden nuestros inmuebles aún en pie, nosotros gritamos hacia vosotros nuestro 'de profundis' ".¡Nuestra Señora de Harissa, a ti gritamos implorando la salvación del Líbano!”



El 7 de septiembre del mismo año en su carta apostólica sobre la situación del Libano (casi 10 años antes que finalmente pudiera realizar el viaje) reiteraba su apoyo y pedidos de oración por este “pueblo milenario, tierra generosa donde conviven un crisol de razas y religiones…. Con la misma confianza pero todavía más entristecido, deseo solicitar vuestra solidaridad fraterna para nuestros hermanos del Líbano, que siguen siendo víctimas de una violencia despiadada, sin que haya causa alguna que lo justifique…..la Iglesia desea manifestar al mundo que el Líbano es algo más que un país; es un mensaje de libertad y un ejemplo de pluralismo tanto para Oriente como para Occidente…Ante los repetidos dramas, que cada uno de los habitantes de esa tierra conoce, nosotros somos conscientes del extremo peligro que amenaza la existencia misma del país: el Líbano no puede ser abandonado a su soledad.”

Finalmente el papa Juan Pablo II pudo realizar ese viaje apostólico en 1997,   para celebrar solemnemente la fase conclusiva de la Asamblea sinodal, cuya convocación se había anunciado el 12 de junio de 1991. Besaba, por primera vez y “con gran emoción, la tierra libanesa en señal de amistad y respeto y traía “a los católicos, a los cristianos de las demás Iglesias y comunidades eclesiales, y a todos los hombres de buena voluntad, el fruto de los trabajos de los obispos, enriquecido por el diálogo cordial con los delegados fraternos: la exhortación apostólica postsinodal «Una esperanza nueva para el Líbano», “una invitación a todos los libaneses a abrir con confianza una página nueva de su historia”.

Quince años después de la histórica visita de Juan Pablo II,  realiza su viaje apostólico a la sufridatierra del Líbano el Santo Padre Benedicto XVI ,  con ocasión de la firma y publicación de la Exhortación Apostólica Postsinodal  de la Asamblea Especial para Oriente Medio del Sínodo de los Obispos.   Es su cuarto viaje apostólico a Medio Oriente.  El primero fue a Turquiael segundo a Tierra Santa y el tercero a Chipre. 
En su mensaje después del Ángelusdel Domingo pasado 9 de septiembre  anunciaba que en los próximos días se dirigía al Líbano con ese fin.   “No ignoro, decía el Santo Padre  la situación tantas veces dramática vivida por la población de aquella región golpeada por incesantes conflictos desde hace tanto tiempo. “Comprendo la angustia” decía “de tantos habitantes de medio oriente que se encuentran diariamente inmersos en sufrimientos de todo tipo….mi pensamiento va unido a todos aquellos en búsqueda de un espacio de paz  ….si bien pareciera difícil encontrar una solución a los diversos problemas que afectan a la región no es posible resignarse  a la violencia y a la exasperación de las tensiones. Los esfuerzos por un dialogo tendiente a una reconciliación debe figurar como tema prioritario para todas las partes integrantes, y debe ser sostenido por la comunidad internacional, cada vez mas conciente de la importancia para todo el mundo de una paz estable y duradera en toda la región.” Con las palabras  «Mi paz os doy» (Jn 14, 27). Que Dios bendiza a Libano y Medio Oriente! Que Dios bendiga a todos! Terminaba su saludo el Santo Padre.   Que Dios bendiga e ilumine también a usted Santo Padre en este viaje apostólico!

Leemos en AICA “La sociedad libanesa es religiosamente la más variada y diversificada de Medio Oriente, con 18 grupos confesionales reconocidos oficialmente. Entre los cristianos, la Iglesia Católica Maronita es la comunidad dominante. Además de la maronita, la comunidad católica también incluye a los melkitas, siro-católicos, caldeos, católicos latinos, armenio-católicos. Las demás confesiones cristianas incluyen a los greco-ortodoxos, los protestantes y los pertenecientes a las Iglesias orientales ortodoxas pre-Calcedonicas, la Iglesia Apostólica Armenia, la Iglesia siro-ortodoxa, la Iglesia asiria y la Iglesia copta. El Islam en el Líbano también conoce la división entre chiíes y suníes, a los que hay que añadir los grupos de los alauitas y de los ismaelitas, y los seguidores de la religión drusa. Además aún queda una pequeña comunidad judía con varios miles de miembros concentrados en Beirut”  

Acabo de regresar de una estancia en el Líbano -  decía hace algunos años José Azeperena en el muy interesante y variado blog Cristianos Libaneses , que lamentablemente está discontinuado, -  Y me parece que vale la pena reflejar, al menos en parte, una experiencia vivida allí. El resumen es que aquella tierra, puerta y encrucijada de Oriente Medio, constituye una esperanza firme de que cristianos y musulmanes pueden vivir juntos.”

“Una vigilia de cristianos y musulmanes esperando al Papa “Todos los libaneses y también todos los líderes políticos y religiosos –incluyendo a los jefes de Hezbollah, los drusos y los líderes políticos, sunitas- esperan la visita del Papa como una gracia para el Líbano que pueda favorecer un momento de verdadera unidad nacional, más allá de las divisiones, y mostrar a todo el mundo de Oriente Medio que el Líbano puede ser un modelo de convivencia”. (GV).(Agencia Fides 7/9/12) leemos en AgenciaFides

Invito visitar y leer:

Zenit: El Papa en el Líbano: garantía para la fe cristiana en MedioOriente.

En Almudi : testimonio de un político musulmán

El post de  Milhaud donde habla de su viaje, del dia a día en el Libano y del respeto a la diversidad.  

La Iglesia católica en El Libano -  El Líbano anuncia los datos del próximo viaje apostólico del Pontífice al país Benedicto XVI   

Misión libanesa en la Argentina (el Papa Juan Pablo II creo el 5 de octubre de 1990 la Heparquía Maronita de Buenos Aires 

Primera carta pastoral de Mons. Charbel, primer Obispo maronita en la Argentina a los fieles maronitas 

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