Llamados a ser santos

Llamados a ser santos
“Todos estamos llamados a la santidad, y sólo los santos pueden renovar la humanidad.” (San Juan Pablo II).
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jueves, 20 de septiembre de 2012

Líbano (12 y final) Entrevista exclusiva para este blog - Cristianos y musulmanes en un mismo mundo



Entrevista exclusiva para este blog - Cristianos y musulmanes en un mismo mundo

Ha sido para mí un privilegio poder entrevistar electrónicamente a Abdallah, un católico libanés que vive en Beirut, que gentilmente respondió a mis preguntas.  Conociendo tan poco de nuestros hermanos orientales, sus vidas y sus luchas,  creí oportuno plantear algunas preguntas básicas acerca de su patria, de la sociedad libanesa y la visita del Santo Padre Benedicto XVI.  Agradezco de corazón a Abdallah, que me escribe que fue emocionante poder participar de la Misa del Papa y sentirse bendecido al verlo pasar tan cerquita de él. Mil gracias Abdallah y que Dios te bendiga a ti, a tu familia y a tu patria.

Introducción
La historia de la República del Líbano es antiquísima (7000 AC?) una historia multicultural, con un país que comenzó a crecer con la llegada de los fenicios 2000 años AC. El Líbano es un país relativamente pequeño (algo menos de 4 millones de habitantes) con características significativas en cuanto a educación (bajo analfabetismo) y una participación decididamente activa en organizaciones internacionales.


Entrevista exclusiva para este blog

La independencia del Líbano fue reconocida oficialmente en 1943 y los franceses se retiraron del país en 1946.  Pasados unos pocos años ya debieron ustedes enfrentar una guerra civil en 1958.  Las causas de este conflicto fueron internas o externas?

El origen de este conflicto (y similarmente el de 1975/1990)  fue tanto interno como externo. La comunidad musulmana y la cristiana del Libano a menudo sienten que tanto su lealtad como sus orígenes, van mucho más allá de las fronteras del país. Para los musulmanes las políticas intereses e influencias de los países árabes en la península árabe, norte de Africa  y el mundo árabe en general, como así también en Irán son prioritarios.  Además la causa palestina constituye para ellos un tema crucial y fundamental.  Para los cristianos que pueden sentirse aislados religiosa y culturalmente en una región  mayoritariamente musulmana,  consideran sus lazos al mundo occidental como una suerte de salvavidas que los conecta al mundo más afin a sus  creencias y costumbres. Estas quebraduras entre ambas comunidades a menudo derivan en diferencias políticas internas y producen conflictos internos como la crisis de 1958 y la guerra civil libanesa que estalló en 1975.

En el dia a dia como acepta y vive el multiculturalismo la sociedad libanesa en general? (lenguas, grupos étnicos y religiosos diversos)  Conviven pacíficamente cristianos y musulmanes? Y en cuanto a palestinos e israelíes?

Es una pregunta un tanto difícil de responder,  pues históricamente  el Líbano en realidad no ha  demostrado ser capaz de  poner el multiculturalismo en práctica. No obstante, en el día a día la sociedad multicultural del Líbano es el corazón palpitante de la nación.  Todo indica que de hecho son muchas las lenguas,  religiones y orígenes étnicos aceptados y practicados en el territorio de un país pequeño.   El sistema político libanes mismo es como una faceta de esta sociedad multicultural  - alguien podría objetar que esto es más bien un obstáculo.    Pero en la historia del país los peligros al acecho, amenazas y a menudo crisis aparentes surgen de esta dificultad de imponer un enfoque multicultural en una sociedad  dividida en múltiples niveles.  Las comunidades musulmanas y cristianas, como asimismo la población palestina del Líbano han coexistido pacíficamente desde el fin de la guerra civil en 1990, pero tal como ya mencionara, las divisiones son profundas y serias y cualquier crisis mayor podría afectar el delicado equilibrio de la sociedad libanesa.   Además el hecho de que a veces las relaciones  entre comunidades tanto a nivel individual como comunitario son limitadas no facilita las cosas.

La diáspora libanesa, como toda otra diáspora, fue una dura prueba para el Líbano.  Como respondió la sociedad en general a esta nueva composición del país, con tantos libaneses emigrados  y nuevos inmigrados de países vecinos?

El Líbano está acostumbrado a olas de emigración que han plagado el país en todo  momento crítico de la historia. Durante la primera guerra mundial una gran cantidad de ciudadanos buscaron refugio en las Américas, Europa y Australia.  Lo  mismo ocurrió durante los 70 y los 80 del siglo pasado.  Estos movimientos afectaron enormemente la composición demográfica del país causando temor particularmente entre los cristianos que sienten que van disminuyendo demográficamente, y consecuentemente la balanza política se va  inclinando a favor de los musulmanes.

Tu también habías emigrado y luego decidido regresar. Podemos preguntarte por la razón de tu vuelta?

Yo partí del Líbano hacia Gran Bretaña y viví allí casi 5 años antes de decidirme a regresar a comienzos de este año.  Yo sabía entonces que mi estadía en Gran Bretaña seria temporaria porque mis padres viven en el Líbano y que en algún momento me necesitarían tener a su lado. Mi esposa es británica y una de las razones de haber dejado el Líbano era para comprender y vivenciar  la cultura y el origen de mi esposa.

El Líbano es un país con comunidades católicas de diferentes denominaciones.  De alguna manera todos están unidos? Cuáles son las diferencias? Todas unidas a Roma?  La Iglesia católica organiza reuniones ecuménicas con ogros grupos cristianos? Y con los musulmanes?

Lo que une a las comunidades católicas de diferentes denominaciones en el Líbano es justamente Roma misma. Roma es referencia y fuente. Las diferencias son mayormente litúrgicas y también tradicionales referidas a los orígenes de la iglesia cristiana oriental de estas denominaciones. Pero estas diferencias son mínimas comparadas con la importancia que estamos todos unidos a la Iglesia Universal. Hay muchas actividades ecuménicas en el Líbano, pero yo diría que no son significativas y están menos dirigidas hacia las relaciones cristiano-musulmanas comparadas con las relaciones entre cristianos  especialmente entre católicos y cristianos ortodoxos.

El Papa Benedicto visito el Líbano en momentos muy delicados y su llamado a la paz ha sido uno de sus mensajes más fuertes.  Crees que este sincero deseo de paz y reconciliación puede llegar a algún tipo de compromiso en la región en un futuro cercano?

Es difícil de predecir. Pero el Papa ha propuesto el mensaje fiel al papel de la Iglesia  como “la luz del mundo” y depende de cada comunidad  y país poner en práctica su llamado a la paz y la reconciliación.

Como fue recibido el Santo Padre por la sociedad libanesa en general, cristianos y musulmanes?

El Líbano le dio una bienvenida cordial y muy respetuosa al Papa Benedicto XVI. Tanto líderes cristianos como musulmanes lo recibieron como un mensajero de paz para toda la región. El Papa también se entrevistó con líderes religiosos musulmanes durante su visita. Uno de ellos entrego al Papa una carta en la cual expresaba que los musulmanes del Líbano apoyan ese llamado del Papa por una convivencia pacífica en el Líbano y en la región.

Como vivieron los católicos y el resto de la sociedad esta visita? Compartirías con nosotros alguna anécdota especial?

Creo que un aspecto muy importante de la visita del papa fue el entusiasmo de tantos hombres y mujeres jóvenes que  expresaron su amor y aprecio al Santo Padre durante la ceremonia de los jóvenes el Sábado por la noche y en la Misa al aire libre del Domingo. Fue muy emocionante ver participar de la ceremonia a cristianos de Irak, Siria y Jordania.
Las fotos y eslogans de bienvenida al Papa adornaron las calles de la capital Beirut y alrededores durante semanas reflejando una ansiosa espera, entusiasmo y calidez.

Tus reflexiones finales acerca de esta visita apostólica del Papa Benedicto XVI?

Como católico considero esta visita como un don de Dios y como un signo que la Iglesia Universal es una madre que cuida a todos sus hijos dondequiera que estén en el mundo.  Tuve la gracia de poder participar de la Misa Papal el domingo.  No puedo menos que orar para que todos los cristianos de medio Oriente se sientan alentados e iluminados por la Exhortación Apostólica para el Medio Oriente firmada por el Papa Benedicto XVI en el Líbano y por cada palabra que pronunció durante su visita.

Abdallah nuevamente sinceras gracias por tomarte el tiempo para esta entrevista. Es para mí un verdadero privilegio tener un amigo allí en el corazón mismo del Libano.




martes, 18 de septiembre de 2012

Líbano (11) Nuestra Señora del Líbano, Harissa




El Santuario de Nuestra Señora del Líbano está situado sobre el monte Harissa en la  región montañosa del Líbano.  La colina se eleva a 650 mt sobre el nivel del mar , a unos 25 kms al norte de Beirut.  Las iglesias del Líbano comenzaron a conmemorar en solemne ceremonia a Nuestra Señora del Libano, reina del Líbano a partir de 1908, celebración que tiene lugar el primer domingo de mayo.  Desde aquel lugar  llamado  “la roca” con una vista panorámica atractiva a peregrinos y turistas,  se puede apreciar la ciudad de Jounieh, el Mar Mediterráneo, la ciudad de Beirut y la montaña.



El monumento de Nuestra Señora es de bronce moldeado y fue hecho en Francia. Mide 8,50 mts de alto, con un diámetro de 5 metros y pesa 10 toneladas.  Desde allí la Virgen extiende sus brazos hacia la capital Beirut invitando a sus fieles.  El pedestal es de piedra natural y tiene una altura de 20 metros, con una plataforma inferior de 64 metros y otra superior de 12 metros. Para llegar a los pies de la estatua, hay que subir por una escalera circular de 103 escalones.  El pequeño santuario y el pedestal de la estatua fueron completados a fines de 1907, por el constructor Ibrahim Makhlouf, de Ain-El-Rihaneh. 

En un acuerdo suscripto en Bkerky el 18 de enero de 1907 se estipulo que la propiedad y el cuidado del Santuario estuvieran en manos de la Iglesia Maronita y de las del Rito Latino y se decidió confiar el servicio y la administración del Santuario a la Asociación de Misioneros Libaneses. El presidente general en ese tiempo, Padre Joseph Moubarak, llevó a cabo la transmisión oficial en la Legación Papal en 1908.  Desde que la Asociación de Misiones Libaneses se hizo cargo de la administración del Santuario, ha llevado a cabo diversas construcciones después de adquirir propiedades adyacentes que lo convirtieron en un lugar de peregrinación nacional e internacional.

Entonces nadie pensaba que aquel pequeño Santuario se convertiría en lugar de peregrinación cristiana de los países de oriente más allá del Líbano.  Uno de los eventos más importantes del Santuario fue la celebración del jubileo por el 50º aniversario de su construcción, en 1954, que también fue el centenario del dogma de la Inmaculada Concepción. Durante esta celebración, el Papa Pío XII envió al Líbano a su representante, el Cardenal Ángelo Roncalli, quien luego sería elegido Papa bajo el nombre de Juan XXIII.  Durante aquel 50º aniversario la estatua de la Virgen peregrinó por todo Líbano  entre mayo y octubre de 1954.

A partir del jubileo histórico, aumentó notablemente la cantidad de visitantes al Santuario, especialmente en mayo, el mes de la Virgen y la Iglesia fué quedando pequeña para albergar tantos peregrinos.  Temporariamente se recurrió a una gran carpa dispuesta en la Plaza del Santuario, donde se llevaban a cabo las ceremonias religiosas durante el mes de mayo. Mientras tanto se fueron comprando tierras para construir una nueva Iglesia allí mismo. La piedra fundamental de la Basílica fue instalada por el Patriarca Paul Meouchy el 15 de agosto de 1970 aceptándose un diseño del arquitecto Fouad El-Khoury.  La Basílica fue edificada con la participación de fieles libaneses y de otras nacionalidades y tiene una capacidad aproximada para unas cuatro mil personas.

Desde allí en lo alto de la colina el santuario  de la Virgen Patrona del Líbano testimonia la devoción a Maria arraigada en la historia del Líbano:  "Cedro del Líbano, ruega por nosotros"

Invito visitar sitio de la Misión Libanesa en la Argentina

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Libano (10) Benedicto XVI – Despedida del Líbano




De las palabras del Santo Padre Benedicto XVI tanto en las ceremonias que tuvieron lugar con motivo de su viaje apostólico como en la despedida podemos entrever su dolor ante el sufrimiento y la muerte,  su  intensa búsqueda de paz y reconciliación en Oriente Medio y su profundo deseo de unión entre hermanos para «que todos sean uno» (Jn 17,21). Benedicto XVI  invito a trabajar “sin descanso para que nuestro amor por Cristo nos conduzca paso a paso hacia la plena comunión entre nosotros y citó su  Exhortación apostólica Ecclesia in Medio Oriente, que acababa de entregarles.

En el Ángelus desde Beirut se dirigía a  “María, Nuestra Señora del Líbano, en torno a la cual se encuentran cristianos y  musulmanes.” Y se preguntaba  ¿Por qué tanto horror? ¿Por qué tanta muerte? Apelando a la comunidad internacional y a los “países árabes de modo que como hermanos, propongan soluciones viables que respeten la dignidad de toda persona humana, sus derechos y su religión.” “Quien quiere construir la paz – decía - debe dejar de ver en el otro un mal que debe eliminar. No es fácil ver en el otro una persona que se debe respetar y amar, y sin embargo es necesario, si se quiere construir la paz, si se quiere la fraternidad (cf. 1 Jn 2,10-11; 1 P 3,8-12).”

Joan Lewis de EWTN subrayaba en su blog que esta visita pastoral había sido "densa en contenido y contexto, significado y simbolismo...Una visita historica tanto para el Líbano como para el Santo Padre con una multitud agradecida por el coraje de Benedicto XVI en realizar esta visita en un contexto difícil en la cual las medidas de seguridad fueron impecables y las palabras del Papa inspiradoras para autoridades civiles y religiosas, para los jóvenes, para los musulmanes y todos los lideres religiosos."

sábado, 15 de septiembre de 2012

Libano (9) Benedicto XVI : Exhortación apostólica Post-sinodal “Ecclesia in Medio Oriente”.




Libano (8) Benedicto XVI : Educar para la paz


 “Para abrir a las generaciones futuras un porvenir de paz, la primera tarea es la de educar en la paz, para construir una cultura de paz. La educación, en la familia o en la escuela, debe ser sobre todo la educación en los valores espirituales que dan a la transmisión del saber y de las tradiciones de una cultura su sentido y su fuerza. El espíritu humano tiene el sentido innato de la belleza, del bien y la verdad. Es el sello de lo divino, la marca de Dios en él. De esta aspiración universal se desprende una concepción moral sólida y justa, que pone siempre a la persona en el centro. Pero el hombre sólo puede convertirse al bien de manera libre, ya que «la dignidad del hombre requiere, en efecto, que actúe según una elección consciente y libre, es decir, movido e inducido personalmente desde dentro y no bajo la presión de un ciego impulso interior o de la mera coacción externa» (Gaudium et spes, 17). La tarea de la educación es la de acompañar la maduración de la capacidad de tomar opciones libres y justas, que puedan ir a contracorriente de las opiniones dominantes, las modas, las ideologías políticas y religiosas. Éste es el precio de la implantación de una cultura de la paz. Evidentemente, hay que desterrar la violencia verbal o física. Ésta es siempre un atentado contra la dignidad humana, tanto del culpable como de la víctima. Además, valorizando las obras pacíficas y su influjo en el bien común, se aumenta también el interés por la paz. Como atestigua la historia, tales gestas de paz tienen un papel considerable en la vida social, nacional e internacional. La educación en la paz formará así hombres y mujeres generosos y rectos, atentos a todos y, de modo particular, a las personas más débiles. Pensamientos de paz, palabras de paz y gestos de paz crean una atmósfera de respeto, de honestidad y cordialidad, donde las faltas y las ofensas pueden ser reconocidas con verdad para avanzar juntos hacia la reconciliación. Que los hombres de Estado y los responsables religiosos reflexionen sobre ello.”

Libano (7) Benedicto XVI : La importancia del respeto de la dignidad de cada persona y su participación responsable para la cohesión de la sociedad






“Un país es rico, ante todo, por las personas que viven en su seno. Su futuro depende de cada una de ellas y de su conjunto, y de su capacidad de comprometerse por la paz. Este compromiso sólo será posible en una sociedad unida. Sin embargo, la unidad no es uniformidad. La cohesión de la sociedad está asegurada por el respeto constante de la dignidad de cada persona y su participación responsable según sus capacidades, aportando lo mejor que tiene. Con el fin de asegurar el dinamismo necesario para construir y consolidar la paz, hay que volver incansablemente a los fundamentos del ser humano. La dignidad del hombre es inseparable del carácter sagrado de la vida que el Creador nos ha dado. En el designio de Dios, cada persona es única e irremplazable. Viene al mundo en una familia, que es su primer lugar de humanización y, sobre todo, la primera que educa a la paz. Para construir la paz, nuestra atención debe dirigirse a la familia para facilitar su cometido, y apoyarla, promoviendo de este modo por doquier una cultura de la vida. La eficacia del compromiso por la paz depende de la concepción que el mundo tenga de la vida humana. Si queremos la paz, defendamos la vida. Esta lógica no solamente descalifica la guerra y los actos terroristas, sino también todo atentado contra la vida del ser humano, criatura querida por Dios. La indiferencia o la negación de lo que constituye la verdadera naturaleza del hombre impide que se respete esta gramática que es la ley natural inscrita en el corazón humano (cf. Mensaje para la Jornada Mundial de la Paz 2007, 3). La grandeza y la razón de ser de toda persona sólo se encuentra en Dios. Así, el reconocimiento incondicional de la dignidad de todo ser humano, de cada uno de nosotros, y la del carácter sagrado de la vida, comportan la responsabilidad de todos ante Dios. Por tanto, debemos unir nuestras fuerzas para desarrollar una sana antropología que integre la unidad de la persona. Sin ella, no será posible construir la paz verdadera.”
(Del discurso del Santo Padre Benedicto XVI en el Palacio Presidencial de Baabda, 15 de septiembre de 2012)

viernes, 14 de septiembre de 2012

Libano (6) Benedicto XVI La fiesta de la Exaltación de la Santa Cruz y la memoria de la Virgen de los Dolores





“Estas dos celebraciones litúrgicas – decía el papa Benedicto XVI en su Ángelusdel 17 de septiembre del 2006 –   se pueden resumir visiblemente en la tradicional imagen de la crucifixión, que representa a la Virgen María al pie de la cruz, según la descripción del evangelista san Juan, el único de los Apóstoles que permaneció junto a Jesús moribundo. Pero ¿qué sentido tiene exaltar la cruz? ¿Acaso no es escandaloso venerar un patíbulo infamante? Dice el apóstol san Pablo: "Nosotros predicamos a Cristo crucificado: escándalo para los judíos, necedad para los gentiles" (1 Co 1, 23). Pero los cristianos no exaltan una cruz cualquiera, sino la cruz que Jesús santificó con su sacrificio, fruto y testimonio de inmenso amor. Cristo en la cruz derramó toda su sangre para librar a la humanidad de la esclavitud del pecado y de la muerte. Por tanto, de signo de maldición la cruz se ha transformado en signo de bendición, de símbolo de muerte en símbolo por excelencia del Amor que vence el odio y la violencia y engendra la vida inmortal. "O Crux, ave spes unica!", "¡Oh cruz, única esperanza!". Así canta la liturgia. 

Narra el evangelista: junto a la cruz estaba María (cf. Jn 19, 25-27). Su dolor forma un todo con el de su Hijo. Es un dolor lleno de fe y de amor. La Virgen en el Calvario participa en la fuerza salvífica del dolor de Cristo, uniendo su "fiat", su "sí", al de su Hijo. 

Queridos hermanos y hermanas, unidos espiritualmente a la Virgen de los Dolores, renovemos también nosotros nuestro "sí" al Dios que eligió el camino de la cruz para salvarnos. Se trata de un gran misterio que aún se está realizando, hasta el fin del mundo, y que requiere también nuestra colaboración. Que María nos ayude a tomar cada día nuestra cruz y a seguir fielmente a Jesús por el camino de la obediencia, del sacrificio y del amor.”


Es significativo que el Santo Padre al entrar hoy en la Basílica de Nuestra Señora del Líbano en Harissa  bendijera a los participantes como lo hacen los patriarcas orientales, con  una cruz en la mano en lugar de un báculo.  Entre otras palabras decía a losparticipantes “es providencial que esta ceremonia tenga lugar el día de la Fiesta de la Exaltación de la Santa Cruz, una celebración nacida en Oriente en 335,  después de la dedicación de la Basílica de la resurrección construida en el Golgota y la tumba de Nuestro Señor por parte del Emperador Constantino, el Grande, a quien ustedes veneran como santo.” 

Libano (5) Benedicto XVI “La convivencia es un don de Dios y hay que pedirlo con insistencia”


“La buena convivencia, típicamente libanesa, debe demostrar, a todo Oriente Medio y al resto del mundo, que dentro de una nación puede haber colaboración entre las diferentes Iglesias, miembros todos de la única Iglesia católica, en un espíritu fraternal de comunión con los demás cristianos y, al mismo tiempo, la convivencia y el diálogo respetuoso entre los cristianos y sus hermanos de otras religiones. Sabéis tan bien como yo que este equilibrio, que se presenta por todas partes como un ejemplo, es extremadamente delicado. A veces amenaza con romperse cuando se tensa como un arco, o se somete a presiones que son con demasiada frecuencia partidistas, ciertamente interesadas, contrarias y extrañas a la armonía y dulzura libanesa. Es necesario entonces dar prueba de verdadera moderación y gran sabiduría. Y la razón debe prevalecer sobre la pasión unilateral para favorecer el bien común de todos. El gran rey Salomón, que conoció a Hirán, rey de Tiro, ¿acaso no tenía a la sabiduría como la virtud suprema? Por eso se la pidió a Dios insistentemente, y Dios le dio un corazón sabio e inteligente (1 R 3,9-12).
Vengo también para decir lo importante que es la presencia de Dios en la vida de cada uno y cómo la forma de vivir juntos, esta convivencia que desea testimoniar vuestro país, será profunda en la medida en que esté fundada en una actitud de acogida y benevolencia hacia el otro, en la medida que esté enraizada en Dios, que desea que todos los hombres sean hermanos. El famoso equilibrio libanés, que quiere seguir siendo una realidad, se puede prolongar gracias a la buena voluntad y al empeño de todos los libaneses. Sólo entonces podrá servir de modelo para los habitantes de toda la región, y del mundo entero. No se trata únicamente de una obra humana, sino de un don de Dios que hay que pedir con insistencia, preservar a cualquier precio, y consolidar con determinación.
Los lazos entre el Líbano y el Sucesor de Pedro son históricos y profundos. Señor Presidente y queridos amigos, vengo al Líbano como un peregrino de paz, como un amigo de Dios, y como un amigo de los hombres. «سَلامي أُعطيكُم »: «La paz os dejo», dijo Cristo (Jn 14,27). Y, más allá de vuestro país, vengo también hoy simbólicamente a todos los países de Oriente Medio, como un peregrino de paz, como un amigo de Dios, y como un amigo de todos los habitantes de todos los países de la región, cualquiera que sea su pertenencia y su creencia. Cristo les dice también a ellos: «سَلامي أُعطيكُم». Vuestros gozos y penas están continuamente presentes en la oración del Papa y pido a Dios que os acompañe y alivie. Os puedo asegurar que rezo particularmente por todos los que sufren en esta región, que son muchos. La imagen de san Marón   me recuerda lo que vivís y soportáis.”

Libano (4) Legada del Santo Padre Benedicto XVI al Libano


Le he “robado” algunas fotos al maravilloso blog de Joan Lewis de EWTN (yo se que ella es generosa y nunca se ha negado. Obviamente hay que respetar las fuentes! – invito además ver sus cortos videos subidos a youtube


Sabiendo que ella no se pierde estos eventos (que describe con rigurosidad) también he tratado de extraer alguna información de los preparativos para la visita del Papa que ella escribe desde Beirut, esta capital del Libano, la tierra de los cedros,  que  “alguna vez fue llamada la Paris de Medio Oriente, y es fácil pensar porque dice Joan, admirando la belleza de la costa mediterránea, la vastedad de la cadena montañosa,  la atmosfera cosmopolita de la ciudad, si bien aún sigue reconstruyéndose después de los daños sufridos en la guerra civil entre 1975 y 1990.   


El  gobierno del Líbano declaro feriado para el día sábado de manera que todo lo público y lo privado permanecerá cerrado, excepto por supuesto los servicios necesarios e imprescindibles.   Se espera gran concurrencia y en coordinación con el servicio de seguridad del Vaticano se han tomado medidas de seguridad sin precedentes en comparación con visitas de otros presidentes o lideres que han visitado el Líbano.   
Comentaba ayer Joan que a pesar de la violencia en Siria y las tensiones en países vecinos, el asesinato del embajador americano en Libia, es admirable que la visita del Papa Benedicto no solo  no se haya postergado sino que ahora asumía sentido de urgencia. El Libano se muestra agradecido y ven en esta visita un signo personal de coraje y de esperanza para la gente de la región.  El Papa llegaba esta mañana en esta su cuarta visita a Medio Oriente y era bienvenido con abundancia de banderas del Vaticano y del Líbano,  posters y carteles a su camino.   (es notable el control de la seguridad en el aeropuerto a su llegada, pues hasta el grupo de jóvenes se veía reducido, según vemos en los videos de Joan Lewis)

Es interesante ahondar  un poco en la realidad del Líbano  donde conviven cristianos y musulmanes en una nación mayoritariamente musulmana con  unos 13 millones de católicos y analizar un poco acerca de las comunidades religiosas católicas, que  cuentan con una organización variada y compleja. 


Dentro de su programa de viaje el Papa Benedicto visitara cada uno de los Patriarcados católicos. Hoy viernes se realiza la visita a la Basílica de San Pablo de Harissa y la firma de la Exhortación Apostólica Postsinodal.
Mañana sábado también tendrá un encuentro con los líderes de las Comunidades Religiosas Musulmanas en el Salón de los Embajadores del Palacio Presidencial de Baabda  y luego almorzará con los Patriarcas y los Obispos de Líbano, con los miembros del Consejo especial para Oriente Medio del Sínodo de los Obispos y con el séquito papal en el Refectorio del Patriarcado Armenio católico de Bzommar
Por la tarde está programado su encuentro con los  jóvenes en la explanada frente al Patriarcado maronita de Bkerké.
El Domingo en el acto central se celebrará la Santa Misa y la entrega de la Exhortación Apostólica Postsinodal para Oriente Medio en Beirut.
Después de su despedida de la Nunciatura apostólica en Harissa, se dirigirá a Charfet para un encuentro ecuménico en el Salón del Patriarcado siro católico de Charfet.

jueves, 13 de septiembre de 2012

Libano (3) testimonio de mi amigo libanes Abdallah, en vísperas de la visita del Santo Padre Benedicto XVI


Esperanza y juventud en el Líbano

(la foto es de Souwar Lebanon Online Photo gallery. Gracias)
 

Aquel mediodía de 1997 terminada la escuela yo podría haberme ido a casa como cualquier otro día: dejada la mochila en mí habitación almorzaría y comenzaría a hacer mis tareas y continuaría preparándome para los exámenes de fin de año. Pero aquel día fue diferente.  A mi escuela católica le habían asignado 3 entradas por cada grupo de la escuela secundaria para un encuentro con el papa Juan Pablo II que visitaría el Líbano aquella primavera.  La celebración tendría lugar en el Santuario de Nuestra Señora del Líbano – Harissa, donde el Papa firmaría el Sínodo especial para el Líbano y se dirigiría a los jóvenes presentes, en representación de todas las mujeres y hombres jóvenes del Líbano.

Aquel día el Director de la escuela en medio del aula anunciaría los tres  beneficiarios de las entradas. Yo no albergaba ilusión alguna de estar entre aquellos jóvenes que tendrían la oportunidad de estar en Harissa, ni siquiera lo había pensado.   Mis planes eran estar allí a la vera del camino junto a las multitudes para testimoniar al paso del vehículo y   captar un destello de su papamóvil. Pero mis planes tendrían un cambio.  Allí en  medio de nosotros estaba parado el Director y después de entregar los dos primeros entradas,  me llamó a mí y me entrego la tercera y última.

Recién ahora, a quince años de aquel inesperado momento y en vísperas de la visita del sucesor de Juan Pablo II comienzo a darme cuenta de la grandeza de la bendición de aquel día cuando junto a miles y miles de jóvenes pude saludar al Papa en el Santuario de Nuestra Señora.

Era un día muy caluroso y la multitud enorme. Debimos caminar millas y millas (10 millas son 16 kms)  desde el estacionamiento de los buses hacia la cima del monte del Santuario.   El vehículo del Papa llego con más de una hora de demora pues su paso se veía impedido por las multitudes.   Y allí estaba, el anciano papa, saludándonos con el entusiasmo y la energía de un joven de veinte años.  Amor, afecto, esperanza y la calma del Espíritu Santo emanaban de su voz,  alentándonos a  ser portadores del mensaje de paz y reconciliación en el Líbano.  Con su habitual cortesía rehusó dejar solos a los miles que se habían reunido en el patio de la iglesia  donde daba su mensaje y firmaba los documentos del Sínodo.  Prefirió el balcón y desde allí nos transmitió un mensaje espontáneo que nos reveló a Juan Pablo II,  el hombre que abrió de par en par las puertas a Cristo, invitándonos a hacer lo mismo.

Al anochecer de aquel día, y antes que el vehículo del papa se aprestara a partir corrí lo más rápido que pude para echarle un último vistazo a su auto blanco. Lamentablemente, solo pude ver un destello  detrás de aquella ventana. Esa sería la imagen que perduraría de mi encuentro con él, una luz blanca brillante…….
Junto con mis amigos caminamos hasta el ómnibus.  Estaba exhausto,  pero no importaba. Me dormía,  pero mi mente desbordaba energía.    Esperanza y juventud latían aquella tarde y la esperanza y la juventud que hoy albergo en mi alma están enraizadas en la experiencia de aquel atardecer.

Aquella primavera en la escuela cuando recibí la entrada para participar del evento con el Papa, mi regreso a casa no fue como siempre.    Regrese a casa pensando que no solamente había sido afortunado en recibir la invitación, sino que además también había recibido un llamado.  Había sido llamado a abrir las puertas y mi vida a Cristo con el perenne entusiasmo y la esperanza  de la juventud.
Gracias Juan Pablo II, ora por nosotros!
Abdallah, Beirut

Libano (2) Beirut ante la visita del Santo Padre Benedicto XVI - un poco de historia


(imagen de Wikipedia,  la Catedral maronita de San Jorge junto a la mezquita Mohammad Al-Amin)


(texto tomado de VIS)
“El nombre Beirut es probablemente de origen cananeo (bis'rot) , plural de “biir” (pozo), con referencia a las faldas acuíferas del subsuelo. Mencionada en las crónicas egipcias del segundo milenio antes de Cristo, era famosa por la actividad de los marineros y comerciantes fenicios y obtuvo el estatuto de colonia romana en el año 14 a.d.C, llamándose Colonia Julia Augusta Felix Berytus. Destruida por un sismo y un maremoto en el 551, la ciudad estaba en ruinas a la llegada de los musulmanes en el 635. La Primera Cruzada entra en 1110 y, con la expulsión definitiva de los cruzados en 1229, Beirut pasa bajo el reino de los Mamelucos, convirtiéndose en el puerto regional para el comercio de especias con las Repúblicas Marineras de Venecia y Génova.

Ocupada por los Otomanos en 1516, su población crece progresivamente debido a su importancia comercial y al éxodo masivo de prófugos cristianos que escapaban de la masacres en las montañas libanesas en 1860. Tras la pacificación por obra de las Grandes Potencias, llegan los misioneros protestantes (Gran Bretaña, Estados Unidos y Alemania) y católicos, sobre todo de Francia. Los misioneros evangélicos estadounidenses fundan la American University of Beirut (1866), mientras los jesuitas construyen la Université Saint-Joseph en 1881. Gracias al desarrollo de la tipografía en árabe, así como en inglés y francés la ciudad empieza a transformarse en la punta de lanza del periodismo y la cultura en los países árabes.

Al final de la I Guerra Mundial y con la ruina del Imperio Otomano, el Líbano pasa bajo el mandato francés. Después de la independencia en 1943 y gracias a un clima de apertura intelectual y economía liberal, Beirut se transforma en un centro regional para el comercio, los negocios, la financia y el turismo, dando así a Líbano, el apodo de “Suiza de Oriente Medio”. La expulsión de la guerrilla palestina de Jordania en 1970 es clave para la historia moderna del país. La central político-militar se traslada a Líbano, haciendo de catalizador para las tensiones entre las comunidades cristianas y musulmanas en la nación. La guerra de 1975 a 1991 destroza las infraestructuras de la capital y la economía.
La entidad de la destrucción genera la necesidad urgente de planificación urbana y, al mismo tiempo, permite la reconstrucción del centro de la ciudad y de sus infraestructuras. Casi todos los inmuebles del centro, muy perjudicados, son demolidos. A falta de censo oficial, se estima que la población de la “Gran Beirut” es de un millón y medio de habitantes, poco menos de la mitad de la población del país.

Beirut tiene cinco diócesis: Beirut de los Maronitas (sede episcopal desde 1577) archieparquía que cuenta con 232.000 fieles y cuyo arzobispo es monseñor Paul Youssef Matar; Beirut de los Greco-Melkitas (siglo IV) y Jbeil de los Greco-Melkitas (sub-urbicaria, 1881), metropolia, cuyos fieles son 200.000, el arzobispo es monseñor Cyril Salim Bustros: Beirut de los Armenios (1928, 1929), metropolia y eparquía propia de la Iglesia patriarcal de Cilicia de los Armenios cuyos fieles son 12.000 y el eparca es Su Beatitud Nerser Bedros XIX Taarmouni, patriarca de Cilicia de los Armenios; Beirut de los Caldeos (1957) con 19.000 fieles y cuyo obispo es monseñor Michel Kassarji; Beirut de los Sirios (1817), eparquía propia de la Iglesia patriarcal de Antioquia de los Sirios, con 14.500 fieles confiados a Su Beatitud Ignace Youssif III Younan.
El vicariato apostólico es Beirut de los Latinos que tiene 10.000 fieles y cuyo vicario es monseñor Paul Dahdah O.C.D".