Llamados a ser santos

Llamados a ser santos
“Todos estamos llamados a la santidad, y sólo los santos pueden renovar la humanidad.” (Beato Juan Pablo II)

martes, 10 de agosto de 2010

Kiev, ciudad de María en el corazón de Juan Pablo II


En el Ángelus del Domingo 22 de noviembre de 1987 Juan Pablo II dirigía su corazón “a esa ciudad de la Santísima Virgen María, que lleva el nombre de Kiev, a orillas del río Dniéper, en medio de las grandes estepas de Ucrania.”

“La Rus' de Kiev, - explicaba el Santo Padre - con su conversión al cristianismo hace mil años recibió la fe cristiana de la Iglesia bizantina en una época en la que el posterior alejamiento de la Iglesia latina aún no se había consumado; recibió, pues, la fe en la forma bizantina junto con la Sagrada Escritura, las obras de los Santos Padres y los libros litúrgicos, traducidos ya a lengua eslava antigua por los hermanos Cirilo y Metodio, que habían venido de Tesalónica y que fueron llamados Apóstoles de los Eslavos. Después de los misioneros, fueron numerosos monjes artistas que llenaron las iglesias de mosaicos, frescos e iconos. La Iglesia de la antigua Rus' de Kiev heredó de la bizantina una gran devoción a la Madre de Dios. Son innumerables los templos dedicados a la Virgen. La primera catedral de Kiev, la ciudad madre, fue consagrada a María Asunta al cielo….Kiev es ciudad santa porque es ciudad mariana por excelencia. En ella se invoca a la Virgen orante como Protectora de la ciudad y como Madre de las otras ciudades de Rus'….En el grandioso mosaico del ábside, sobre un fondo resplandeciente de oro, se destaca la majestuosa figura de la Virgen orante, símbolo o, mejor, icono de la Iglesia en oración que intercede de forma perenne por la salvación de todos los hombres..”

Juan Pablo II recién pudo cumplir su anhelo de visitar Kiev en el 2001, después que Ucrania había recuperado su libertad y su soberanía.
A su regreso el Santo Padre recordaba esa visita en el Ángelus de la Solemnidad de los apóstoles Pedro y Pablo

“Visitar Ucrania, puente histórico entre Oriente y Occidente, era para mí una meta esperada y preparada con la oración durante mucho tiempo. Ahora, el hecho de haberla alcanzado es una nueva confirmación de un designio providencial: que la Iglesia en Europa vuelva a respirar con sus dos pulmones, para que en todo el continente se lleve a cabo una renovada evangelización.”

Invito visitar: La Rus' de Kiev
Juan Pablo II Viaje a Ucrania – Aciprensa

4 comentarios:

Marta Salazar dijo...

gracias, gracias, gracias, gracias, gracias, gracias, gracias, gracias, gracias, gracias, gracias, gracias, gracias, gracias, gracias, gracias, gracias, gracias, gracias, gracias, gracias, gracias, gracias, gracias, gracias, gracias, gracias, gracias!

Ljudmila dijo...

Marta eres genial :) ;) ;)

Marta Salazar dijo...

y seguiría infinitamente con la lista de los gracias :)

Ljudmila dijo...

oh! :)