Llamados a ser santos

Llamados a ser santos
“Todos estamos llamados a la santidad, y sólo los santos pueden renovar la humanidad.” (Beato Juan Pablo II)

sábado, 9 de octubre de 2010

La contemplación, fin principal del camino cartujano


María, madre y modelo de los Cartujos

“La contemplación…ese es el fin principal del camino cartujano ...descubrir la inmensidad del amor. (Estatutos 35.1) Vivir tan continuamente como sea posible a la luz del amor de Dios hacia nosotros, manifestado en Cristo, por el Espíritu Santo, ” un “profundo deseo de consagrar su vida a la oración y a la búsqueda de Dios en el amor: "Tengo sed del Dios fuerte y vivo, ¿cuándo iré a ver el rostro de Dios?" (Sal 42,2), acompañado por el atractivo de la soledad, marco en el que se desarrolla la mayor parte de la vida del monje.
Viviendo en la soledad exterior alimentando la riqueza de la vida interior allí donde no encontraremos “nada o poco de lo que el mundo actual aprecia. Tampoco la preocupación de ser diferente.”

Suena a locura de amor, algo casi celestial, un imposible, un misterio sin cabida en este nuestro mundo poblado por ruidos y un profundo afán de placer y disfrute. Y sin embargo ellos (y ellas porque también hay monjas cartujas) están allí en su clausura alejados del mundanal ruido y van aprendiendo poco a poco “la costumbre de la tranquila escucha del corazón, que deja entrar a Dios por todas sus puertas y sendas" (Estatutos 4,2

Una orden fundada por San Bruno, que había nacido en Colonia hacia 1030, doctor y Canónigo del Capítulo de la catedral. Designado en 1056 Rector de la Universidad. Bruno deseaba entregarse totalmente a Dios y “tras un ensayo de vida solitaria de breve duración, llegó a la región de Grenoble donde el obispo, el futuro San Hugo, le ofreció un lugar solitario en las montañas de su diócesis. En el mes de junio de 1084 el mismo obispo, condujo a Bruno y sus seis compañeros al valle selvático de Cartuja que dará su nombre a la Orden.” Ese fue el comienzo cuya historia puede leerse en la pagina web oficial de la Cartuja.
“El 6 de octubre de 1101, "ardiendo de amor divino", Bruno dejó "las sombras fugitivas del siglo" para alcanzar definitivamente los "bienes eternos" (cf. Carta a Raúl, n. 13)” .

Con ocasión del IX centenario de la muerte de San Bruno el Papa Juan Pablo II dirigió un Mensaje al reverendo padre Marcellin Theeuwes, Prior de Chartreuse, Ministro general de la Orden de los Cartujos y a todos los miembros de la familia cartuja, “herederos del carisma de San Bruno”, aquellos que “en el retiro de los monasterios y en la soledad de las celdas, paciente y silenciosamente, tejen el vestido nupcial de la Iglesia, "engalanada como una novia ataviada para su esposo" (Ap 21, 3)
EL Santo Padre invitaba a los “miembros de la familia cartuja a ser, con la santidad y sencillez de su vida, como una ciudad en la cima del monte y como una lámpara sobre el candelero (cf. Mt 5, 14-15). un camino de desprendimiento que va contra la lógica del tener, del éxito y de la felicidad ilusoria. La orden cartuja, centinela infatigable del Reino que viene, procurando "ser" antes que "hacer", - agregaba - da a la Iglesia vigor y valentía en su misión, para remar mar adentro y hacer que la buena nueva de Cristo inflame a toda la humanidad y remarcaba que “nuestra cultura contemporánea, marcada por un fuerte sentimiento hedonista, por el afán de poseer y por una concepción errónea de la libertad, no facilita la expresión de la generosidad de los jóvenes que quieren consagrar su vida a Cristo, deseando seguir sus pasos por el camino de una vida de amor oblativo y de servicio concreto y generoso”.

En la actualidad hay 19 casas de Cartujos (con unos 370 monjes) en Europa, Estados Unidos e Hispanoamérica, una de las cuales se encuentra en estado de fundación en Argentina.


y 5 casas de Cartujas (con alrededor de 75 monjas) en Francia, Italia y en España.
En la página oficial de la Orden además leemos “tomamos muy a pecho el hecho de que Juan Pablo II estimule a los Institutos de vida contemplativa para que establezcan comunidades en las jóvenes iglesias. Actualmente continuamos la exploración de las posibilidades que existen para la presencia de la Orden cartujana fuera del mundo occidental y una presencia cartujana en Corea ya ha sido decidida por el último Capítulo General.

2 comentarios:

Marta Salazar dijo...

siempre me ha impresionado mucho el camino de los cartujos... cerca de mi casa, en Santiago, había una cartuja... el hijo de una sra. alemana que conozco se hizo cartujo... o sea, siempre los he tenido presente ;) Un abrazo fuerte!

Ljudmila dijo...

Es algo que a nuestros ojos tan humanos y fragiles es casi dificil de entender, pero lo considero sublime!