Llamados a ser santos

Llamados a ser santos
“Todos estamos llamados a la santidad, y sólo los santos pueden renovar la humanidad.” (Beato Juan Pablo II)

martes, 30 de agosto de 2016

Ave Maria : Lugares de culto mariano en Polonia (1 de 3)

Kalwaria Zebrzydowska


Cuando Karol tenía doce años y se quedó sin madre, su padre lo llevó a Kalwaria Zebrzydowska. Allí, delante de la Virgen Madre de Dios, se arrodillaron los dos juntos. El padre le dijo bajito a la oreja de Karol: “Esta es tu Madre” y desde entonces él nunca más estuvo solo.  Kalwaria Zebrzydowska ha tenido un gran papel en la vida de Karol. Allí iba cuando tenía algún problema o algunas cuestiones que resolver como muchacho, sacerdote, arzobispo y Papa. Josef Mucha, su chofer, cuenta de esta manera algunos de esos momentos: “cuando el Cardenal tenía alguna preocupación íbamos a Kalwaria Zebrzydowska. Rezaba aproximadamente una hora y luego, paseando por los “caminos de Maria” , se le pasaba todo. Cando rezaba el Rosario, mirándolo desde lejos, me daba cuenta cuando terminaba cada decena – explica Mucha – porque levantaba los ojos hacia el Cielo como si, realmente, hablara con Alguien”.

Kalwaria Zebrzydowska  es un pequeño pueblo cerca de Wadowice, ciudad en donde nació Karol. Es un lugar de culto mariano desde el siglo XVII, cuando en un castillo se reunían a rezar al comienzo y al final del día. Una vez, la imagen de la Madre de Dios lloró sangre y ese evento hizo que a ese lugar llegaran miles de fieles.




Kalwaria Zebrzydowska no es solo un santuario en cuanto está circundado de un área de diez kilómetros del llamado “Caminos de la Virgen”. Las capillas y las estaciones del Via Crucis están muy  bien situadas en medio de la naturaleza y de esa manera ha surgido un paisaje caracterizado por valores espirituales, donde los elementos naturales y los artificiales, creados por las manos del hombre, componen un lugar armónico. Este singular parque está bajo el patrocinio de la UNESCO.

“Casi siempre venia solo – cuenta Juan Pablo II durante su primera visita a Kalwaria como Papa en 1979 – porque no quería que nadie lo supiese, ni siquiera el custodio del convento. Es muy fácil esconderse en Kalwaria. Llegaba solo y me ponía a caminar por los Caminos de nuestro Señor Jesus y de su Madre, reflexionando sobre sus santísimos misterios. Esos senderos son absolutamente particulares. Confiaba a Jesus y a Maria problemas delicados y relacionados con mis responsabilidades, primero como Obispo, luego como Cardenal. Sabía que yo tenía que venir más veces; primero porque los problemas se multiplicaban  y luego – cosa singular – porque estos problemas se resolvían efectivamente.”


Juan Pablo II visitó Kalwaria Zebrzydowska por última vez en el mes de agosto de 2002 y los periodistas recordaron que el Papa se quedo frente a la imagen de la Virgen Maria tres cuartos de hora, haciendo saltar el orden de la peregrinación y la transmisión televisiva. Pero nadie se hubiese permitido interrumpir la meditación del Papa. El postulador del proceso de Canonización de Juan Pablo II confió, en su momento, el proceso a la Virgen: “Desde el corazón confío a la Madre de Kalwaria los trabajos del proceso” ha escrito en el libro de recuerdos del Santuario en febrero de 2006.”

Aleksandra Zapotoczny