Llamados a ser santos

Llamados a ser santos
“Todos estamos llamados a la santidad, y sólo los santos pueden renovar la humanidad.” (Beato Juan Pablo II)

viernes, 24 de octubre de 2008

Nuestra Señora de Czestochowa y el Primado (2)

Despues de la Guerra, el padre Wyszynski volvió a su diócesis de Wloclawek. Cuando, antes de la guerra había sentido una profunda inclinación por el trabajo académico, la Providencia le estaba por trazar su destino como pastor y padre de la nación y como siempre, su Madre del cielo lo acompañaría en cada etapa de este viaje.



El 25 de marzo de 1946, Fiesta de la Anunciación, el padre Wyszynski fue llamado por el cardenal Hlond a Poznan. El primado le anunciaría que el Papa Pio XII lo había nombrado obispo de Lublin.


Firmemente convencido que el llamado de Cristo y del Santo Padre no podía ser desoído, el padre Wyszynski se resigno dejar Wloclawek, dejando atrás el gozo que para él significaba ser profesor, redactor y activista social.

La fecha para la consagración fue fijada para el 12 de mayo en su amada Jasna Gora, donde había celebrado su Primera Misa. El nuevo obispo escogió incluir a la Madre de Jasna Gora – Virgo Auxiliatrix en su escudo. Aclararía más arde que no se trataba solo de una imagen decorativa o simbólica sino que conformaba su programa de trabajo en la Iglesia de Polonia.

Escudo episcopal del ObispoWyszynski

Antes de su consagración, realizó un retiro de ocho días en Czestochowa como parte de su preparación a la misión que tenía por delante.
Consagrado el 12 de mayo de1946, fiesta de Nuestra Señora de las Gracias, Stefan Wyszynski sintió ratificada su forma de vida bajo el amparo especial de Nuestra señora.
Andrzej Micewski relata que “ya Primado, su anillo episcopal en lugar de llevar piedras preciosas o reliquias de santos, lucía una replica de Nuestra Señora de Czestochowa. Finalmente ampliaría su lema personal Soli Deo a Mariam Soli Deo. La foto de su consagración llevaba la inscripción Madre de la Gracia de Dios!
Con su mirada puesta en su Madre celestial, y su mano firmemente aferrada a la suya, el Obispo Wyszinski, emitió una de sus primeras cartas pastorales en Agosto, el día de la dedicación de la Noción polaca al Inmaculado Corazón de Maria, y explicaba que esta declaración emana de la historia misma.


Empeñado en enseñarle a su pueblo a amar a la Madre de Dios, emitió otra carta pastoral a los niños en edad escolar sobre como rezar diariamente el rosario, y llamó a un Congreso del Rosario el 2 de julio de 1947. El 7 de septiembre del año siguiente tendría lugar el primer Congreso Mariano en Chelm.

Su reputación como pastor bueno y santo iba en aumento. El Primado Cardinal Hlond, le confió entonces a un visitante que el Obispo Wyszynski le habia causado una fuerte impresión y lo llamaba “joven, inteligente y valiente” (Micewski, 40)

Tres años mas tarde, el Cardenal Hlond ya moribundo le escribiría al Papa Pio XII, pidiéndole que nombrase su sucesor al Obispo de Lublin. Sin saberlo el episcopado polaco habría hecho el mismo pedido.
El testamento espiritual del Cardenal Hlond moribundo se transformaría en el programa de su sucesor, “Continua trabajando bajo la protección de nuestra Santa Madre. La Victoria, cuando llegue será la victoria de nuestra Santísima Virgen. Nil desperandum! (Jamás desesperes) (Micewski, 42)

Los católicos que habían llenado Varsovia para asistir a los funerales del cardenal Hlond y rendirle su ultimo homenaje, veían ante sus ojos un futuro preocupante pues el régimen acababa de anunciar su plan quinquenal para comunizar el país.

Muchos también se preguntaban si el próximo hombre a ser nombrado para ese alto cargo eclesiástico en Polonia no estaría implícitamente asumiendo una condena al martirio.

El 12 de noviembre de 1948, fiesta de los cinco hermanos polacos mártires, el papa Pio XII nombro a Stefan Wyszynski Arzobispo de Gniezno y de Varsovia, Primado de Polonia. La carta de nominación fue firmada el 16 de noviembre, fiesta de Nuestra Señora de Ostra Brama, a la cual la madre del Primado le tenia tanta devoción.

El trato que recibiría el nuevo Arzobispo por parte de los comunistas ya se anticipó en su viaje a Gniezno. Aunque todo el mundo sabía de quien se trataba, su auto fue detenido una y otra vez para identificación durante el trayecto.

Continuando su camino de vida consagrado a María, la entrada del Arzobispo Wyszynski a Gniezno tuvo lugar el 2 de febrero 1949 Fiesta de la Candelaria, y de la Purificación de la Santísima Virgen Maria.
(Las referencias son del libro Cardinal Wyszynski: A Biography. Andrzej Micewski. San Diego: Harcourt Brace Jovanovich, 1984, 496 pp
Invito visitar la entrada anterior: Nuestra Señora de Czestochowa y el Primado (1)

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