“El rosario es mi oración predilecta”

(Beato Juan Pablo II Ángelus Domingo 29 de octubre de 1978)

sábado 31 de julio de 2010

“¡Yo te alabo, Padre, porque has escondido estas cosas a los sabios y entendidos”


“¡Yo te alabo, Padre, porque has escondido estas cosas a los sabios y entendidos, y las has revelado a la gente sencilla!”

Recordamos hoy el 8º aniversario de la proclamación de santidad de “ Juan Diego Cuauhtlatoatzin el “embajador-mensajero de Santa María de Guadalupe

“¿Cómo era Juan Diego? - preguntaba el Santo Padre Juan Pablo II en su homilía de canonización - “¿Por qué Dios se fijó en él? El libro del Eclesiástico, como hemos escuchado, nos enseña que sólo Dios “es poderoso y sólo los humildes le dan gloria” (3, 20). También las palabras de San Pablo proclamadas en esta celebración iluminan este modo divino de actuar la salvación: “Dios ha elegido a los insignificantes y despreciados del mundo; de manera que nadie pueda presumir delante de Dios” (1 Co 1, 28.29).” y recomendaba que “el testimonio de su vida debe seguir impulsando la construcción de la nación mexicana, promover la fraternidad entre todos sus hijos y favorecer cada vez más la reconciliación de México con sus orígenes, sus valores y tradiciones. Esta noble tarea de edificar un México mejor, más justo y solidario, requiere la colaboración de todos. En particular es necesario apoyar hoy a los indígenas en sus legítimas aspiraciones, respetando y defendiendo los auténticos valores de cada grupo étnico.”

“¡México necesita a sus indígenas decía Juan Pablo II - y los indígenas necesitan a México!”
¡Bendito Juan Diego, indio bueno y cristiano
¡Dichoso Juan Diego, hombre fiel y verdadero!
¡Amado Juan Diego, “el águila que habla”! Enséñanos el camino que lleva a la Virgen Morena del Tepeyac, para que Ella nos reciba en lo íntimo de su corazón, pues Ella es la Madre amorosa y compasiva que nos guía hasta el verdadero Dios.
Amén.”

Con estas emotivas palabras y expresando su gran amor al querido pueblo de México, primer lugar de encuentro con el pueblo latinoamericano, Juan Pablo II concluía la ceremonia de canonización del “indio sencillo y humilde que contempló el rostro dulce y sereno de la Virgen del Tepeyac, tan querido por los pueblos de México.”

Invito visitar mis entradas anteriores:
Nuestra Señora de Guadalupe 476 años
Asamblea Especial para America
Ecclesia en America
Juan Pablo II y México 1979
Juan Pablo II y México 1979 Santuario de la Virgen de Guadalupe
Juan Pablo II y México 1979 saludo a la colonia polaca
Juan Pablo II y México 1999 despedida
Juan Pablo II ultimo viaje a México 2002
Bula de Canonización de San Juan Diego Cuauhtlatoatzin “Exaltavit humiles

Oracion de Juan Pablo II a la Virgen de Guadalupe
En homenaje a Nuestra Señora de Guadalupe y San Juan Diego (1)
En homenaje a Nuestra Señora de Guadalupe y San Juan Diego (2)