Llamados a ser santos

Llamados a ser santos
“Todos estamos llamados a la santidad, y sólo los santos pueden renovar la humanidad.” (Beato Juan Pablo II)

viernes, 13 de junio de 2008

Juan Pablo II recordando su visita a la Argentina 1982


El domingo 13 de junio de 1982, a su regreso del breve viaje apostólico a la Argentina el Santo Padre Juan Pablo II nos recordaba en el Angelus:

1. En la carta que dirigí, el 25 del pasado mes de mayo, a los queridísimos hijos e hijas de Argentina, les decía: "Es bien conocida mi predilección por vuestro país y por toda América Latina... Hondamente preocupado por la causa de la paz y movido por el amor a vosotros... desearía dirigirme incluso directamente desde Gran Bretaña a Argentina, y allí, entre vosotros y con vosotros, elevar la misma plegaria por la victoria de la justa paz sobre la guerra. Abrigo la esperanza de que pronto os uniréis al Papa en el santuario de la Madre de Dios en Luján, consagrando vuestras familias y vuestra patria católica al Corazón maternal de la Madre de Dios" (n. 4).
2. Hoy, en la oración del "Ángelus", deseo, juntamente con vosotros, presentes en la plaza de San Pedro, dar gracias a la Providencia Divina, porque me ha permitido realizar la promesa hecha en la carta a la nación argentina, escrita antes del viaje apostólico a Inglaterra, Escocia y Gales…...
…..La participación jubilosa y, a la vez, profunda en las celebraciones litúrgicas ha demostrado la sensibilidad cristiana con que el pueblo argentino ha sabido captar mis intenciones, igual que sucedió también durante mi visita pastoral a Gran Bretaña.
3. La breve visita a Argentina se ha centrado era torno a la liturgia del Corpus Christi, que, en este caso, se celebró ayer (sábado) en Buenos Aires. La Misa celebrada la tarde del día anterior, en el santuario de la Madre de Dios en Luján, fue una preparación para esta liturgia eucarística.
Dios ha elevado al hombre en la cruz de su Hijo, y le fortifica en los caminos de la vida ―incluso cuando esos caminos son los más difíciles y estar; llenos de sufrimiento― mediante el Sacramento de la Nueva y Eterna Alianza, esto es, con el manjar de su Cuerpo y de su Sangre.
Hemos meditado sobre esta verdad juntamente con nuestros hermanos y hermanas en Argentina, juntamente con el clero y el Episcopado, tanto de la misma Argentina, como también de varios países de América Latina, ante todo en el santuario mariano de Luján y, luego, en Buenos Aires, en el mismo lugar donde, el año 1934, se celebró el Congreso Eucarístico Internacional, presidido por el Legado Pontificio, cardenal Eugenio Pacelli, que llegó a ser después Papa Pío XII…...
….4. "La Iglesia, aun conservando el amor hacia cada nación particular, no puede menos de tutelar la unidad universal, la paz y la comprensión mutua... La Iglesia no deja de testimoniar la unidad de la gran familia humana y busca los caminos que ponen de manifiesto tal unidad, por encima de divisiones trágicas. Son los caminos que conducen a la justicia, al amor y a la paz" (Carta a la nación argentina, n. 5).

4 comentarios:

Joana dijo...

Que alegria es recordar a nuestro Santo Papa Juan Pablo II, él estará por siempre en nuestros corazones, estoy segura que Juan Pablo II, está muy feliz y orgullo con este hermoso trabajo que dia a dia nos entrega en su pagina, en su nombre.
El hizo tanto bien a la iglesia y al mundo entero, un ser de tanto amor, que siempre es bien recordarle y conocer más sobre su vida.
Gracias Ljudmila, por este hermoso trabajo.

Un Abrazo.

Ljudmila dijo...

Muchas gracias Joana por tu visita y tus palabras de aliento. Un abrazo.

LUISA dijo...

Dios mío, qué debilidad!!! se me cae la baba al ver a Juan Pablo II ¡qué guapo y qué santo! Mi padre le llamaba "titán".
Espero que "la diferencia de vocabulario" pese a tener el mismo idioma, no me haga caer en alguna incorrección para vosotros.
Salu2 desde España

Ljudmila dijo...

Gracias Luisa. Ninguna incorrecciòn en absoluto. Era guapo, santo y tambien titàn en lo suyo, pues supo cumplir su misiòn a rajatabla. Fuè un verdadero pastor y obispo como le gustaba llamarse.