Llamados a ser santos

Llamados a ser santos
“Todos estamos llamados a la santidad, y sólo los santos pueden renovar la humanidad.” (Beato Juan Pablo II)

sábado, 10 de mayo de 2008

El Sínodo de Cracovia (1)



El 8 de mayo de 1972, después de un año de “preparación”, tuvo lugar la apertura del Sinodo (*) Provincial de la Metrópolis de Cracovia, convocado por Karol Wojtyla, obispo. El Sinodo habia sido “abierto en el periodo del Jubileo conmemorando los 900 años del servicio pastoral de Stanislao de Szczepanów (san Estanislao), en la sede del obispado de Cracovia (1072-79) y de su muerte por martirio (1079)”.


En realidad la preparación había sido bastante más extensa, pues fue precedida por la particular “gran novena” de los nueve años y el arrresto domiciliario del cardenal Wyszynski. Ambos habían fortalecido a los polacos – “la sintonía de corazones constituye una gran fuerza” – palabras de Juan Pablo II. Karol Woytila mismo, entonces ya cardenal, habia pasado por la escuela sinodal de los Sinodos creados por el papa Pablo VI el 15 de septiembre de 1965, “uno de los frutos del Concilio”. Miembro de todos los Sínodos que se realizaban en Roma participó en todos menos en uno como obispo. Fue en 1967 cuando al cardenal Stefan Wyszynski, primado de Polonia, se le negó el permiso de las autoridades de su país para ir a Roma y asistir al sínodo de octubre. En un gesto de solidaridad, el entonces recientemente creado cardenal Karol Wojtyla, arzobispo de Cracovia, permaneció en Polonia y tampoco participó.



En 1971 el cardenal Karol Wojtyla fue nombrado miembro de la Secretaría permanente del sínodo de Obispos y mantuvo además estrecho contacto con el secretario general el cardenal Wladyslaw Rubin (nacido el 20 en Toki, Lwow, Polonia) a quien Pablo VI le habia confiado la cración de la secretaria del Sinodo. Karol Wojtyla habia procurado “apoyarlo cuanto le fue posible” enriqueciendo así su vida sinodal. La diócesis de Cracovia contaba entonces con una población de un millon y medio de católicos y el Sinodo “no se habia desarrollado con perspectiva de Iglesia universal, sino con la mas modesta de la Iglesia local….sin embargo con una importancia significativa para una comunidad de fieles que vivia cada dia los mismos problemas, relacionados con la fe en circunstancias sociales y políticas bien determinadas. La tarea de ese Sinodo de Cracovia fue la de introducir en la vida de aquella comunidad local lo que el Concilio habia dispuesto”. (¡Levantaos! ¡Vamos!) .


La clausura del Sínodo tuvo lugar el 22 de junio de 1983 en la Catedral de Wawel, que custodia las reliquias de San Estanislao. El acto litúrgico fé presidido por el Santo Padre Juan Pablo II.



Decia el Cardenal Camillo Ruini acerca del Sínodo: “La experiencia del Concilio fue decisiva para el Episcopado de Cracovia y para el Pontificado de Karol Wojtyła, completando armoniosamente toda su formación y experiencia anteriores. Permaneció esculpida en él la convinción de que el Vaticano II es "el acontecimiento clave de nuestra época" (Discurso al clero romano del 14 de febrero de 1991) Para poner en práctica el Concilio y permitir a toda la Archidiócesis revivir este acontecimiento, el Arzobispo Wojtyła…. convocó el Sínodo de Cracovia el 8 de mayo de 1972, después de un año de intensos preparativos: fue un Sínodo con una participación extraordinaria y cautivadora, que duró siete años y lo concluyó el mismo Juan Pablo II el 8 de junio de 1979, en el IX centenario de San Estanislao







(*) “El Sínodo de los Obispos es una institución permanente, creada por el Papa Pablo VI (15 de septiembre de 1965), en respuesta a los deseos de los Padres del Concilio Vaticano II para mantener vivo el espíritu de colegialidad nacido de la experiencia conciliar.
Etimológicamente hablando la palabra “sínodo”, derivada de los términos griegos syn (que significa “juntos”) y hodos (que significa “camino”), expresa la idea de “caminar juntos”. Un Sínodo es un encuentro religioso o asamblea en la que unos obispos, reunidos con el Santo Padre, tienen la oportunidad de intercambiarse mutuamente información y compartir experiencias, con el objetivo común de buscar soluciones pastorales que tengan validez y aplicación universal. El Sínodo puede ser definido, en términos generales, como una asamblea de obispos que representa al episcopado católico y tiene como tarea ayudar al Papa en el gobierno de la Iglesia universal dándole su consejo. El Papa Juan Pablo II decía que el Sínodo es “una expresión particularmente fructuosa y un instrumento de la colegialidad episcopal” (
Discurso al Consejo de la Secretaría General del Sínodo de los Obispos, 30 de abril de 1983: L’Osservatore Romano, 1 de mayo de 1983)…. “un órgano consultivo”….un ‘Concilio en miniatura’. (Cardenal Silvio Oddi)

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